domingo, 31 de marzo de 2019

Retos lectores del mes de abril

Sigo sorprendida de entrar en el cuarto mes de retos lectores y no haber sucumbido. Creo que quizá se deba a la variedad de lecturas, también a que tengo más tiempo y he vuelto a disfrutar de un gran placer que había dejado de lado mientras escribía.

MES DE ABRIL

Este mes,  el Reto de la Biblioteca Municipal de Córdoba sí que es un un reto, porque no es un tipo de lectura que suela hacer.
Tras una búsqueda intensiva me he decidio por el libro «La trampas del dinero»  de  Dan Ariely y Jeff Kreisler. 
En la sinopsis nos adelantan que los autores se adentran, de una manera divertida y con grandes conocimientos finacieros, en el mundo de las finanzas personales desde una perspectiva conductual para mostrarnos los errores que cometemos a diario movidos simplemente por nuestra manera de actuar. Parece atractivo y quizá saque algo de provecho. El único inconveniente son sus 500 páginas.  Ya os comentaré.




Para el Reto 12 libros /12 escritoras/ 12 países,  el mes de abril corresponde a una escritora italiana. Tenía pendiente la lectura de La mujer desnuda de Elena Stancanelli, así que la he escogido para participar en el reto. 
Dice la sinopsis que todo comienza cuando un teléfono mal colgado le confirma a Anna que su pareja está teniendo una aventura y que esta parece distintas a las que ha tenido anteriormente. Anna nos va relatando el universo en el que sumerge desatado por los celos, la desconfianza, las mentiras, la pérdida de autoestima...
Creo que va a ser intersante meterme en este mundo particular de esta mujer.  Os dejaré mi opinión a final de mes.



viernes, 29 de marzo de 2019

MIs retos lectores del mes de marzo
















Os comentaba en una entrada a primeros del mes de marzo, que para este reto de la Biblioteca Municipal de Córdoba, me decidí por un libro que iba por su 9ª edición y cuyo autor es Juan Gómez-Jurado. 
El otro día, leía una entrada en el blog de David Olier y me llamó la atención porque se mostraba extrañado de haberse interesado por un libro intimista y con mucho para reflexionar, cuando su género preferido era la de evasión, puro y duro.
Con el libro de Juan, me ha pasado algo parecido a David, pero al contrario. Desde hace tiempo prefiero leer novelas que dejen algún poso en mí, que me hagan pensar, reflexionar, que en determinados momentos de su lectura, cierre el libro y los ojos y haga instrospección de lo que el autor me acaba de servir en bandeja, para interiorizarlo. Desde luego, sabía que eso no lo iba a tener en Reina Roja  y  a pesar de todo lo escogí en un intento de empatizar con los cientos de lectores que parecían disfrutar de ella. Tengo que reconocer que no ha sido una empatía completa, no estoy de acuerdo con mucho de lo que se ha publicado por ahí, pero sí con la idea de que es una novela de entretenimieto y que cuando empiezas dificilmente puedes soltarla. Justo lo que la mayoría de los lectores desean, de ahí su éxito. Yo he echado en falta un mejor estudio psicológico de los protagoonistas, a veces me costaba seguir la narración y algunas escenas me ha sido imposible creermelas. A pesar de todo, no podemos quitár mérito al autor, que ha escrito una novela directa a convertirse en un bestseller. Sin embargo, para mí, y esta es una opinión personal, el autor tiene otras novelas que me han gustado más. 



El reto literario de 12 meses, 12 autoras, 12 países del mes de Marzo era  leer el libro de una autora árabe y yo escogí, muy ilusionada: Las noches de Estrasburgo de Assia Djebar. 
Con pesar, tengo que manifestar que no pude pasar de la página 140. La narración me pareció caótica, sin atractivo y que llegué a pensar, si el problemas estaría en la traducción.
Como aún quedaba días de marzo opté por leer un valor seguro, pues eran muy buenos los comentarios que iba recibiendo  Mujer en punto cero de Nawal El Saadawi.


Sinopsis

Firdaus, encarcelada y condenada a muerte por matar a su proxeneta, cuenta desde su celda la historia de su vida, su infancia en una aldea del delta del Nilo, su explotación como prostituta y su decisión d eno aceptar el indulto. 



Esta novela corta es un impresionante viaje a una cultura donde la mujer carece de valor. No me extraña que a su autora le fuera imposible publicarla en Egipto, tachándola de fomentar la prostitución y el sexo. Está relatada por la propia protagonista (un caso real) con la que te enfrentas de su propia mano a crueldades inexplicables y sobrecogedoras para cualquier persona, pero ante todo, resalta el afán de Firdaus por sobrevivir y cambiar los acontecimientos, luchando con un enorme coraje hasta el final de sus días. Cuando terminas te sientes triste, muy triste y al mismo tiempo agradecida por esta lección de vida. Te hace reflexionar, sentir, viajar con la protagonista, enfadarte y respirar hondo para no gritar. 
Una novela imprescindible
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jueves, 28 de marzo de 2019

Este jueves un relato: Casa de vecinos





 C/Tinte 9
  
Cándida descorrió impaciente el visillo de la ventana que daba al patio. Se había vestido con el traje de los domingos, empolvado las mejillas con colorete y pintado los labios con un suave carmín. La mata de pelo negro, imposible de manejar, se la había trenzado su madre y luego le había compuesto un moño bajo. Estaba guapísima.

Soledad la miraba desde lejos. No tenía buena experiencia con los hombres o, más bien, con el hombre que la había encandilado a ella y resultó ser un lobo disfrazado de cordero. Por nada del mundo quería que a su niña le pasara igual. Con anterioridad le había aplicado el tercer grado a Manuel, su novio, a través de su hija; insistiendo, ante todo. en si tenía problemas con la bebida. La hija le había jurado que nunca bebía y eso la había tranquilizado mucho. Su marido, que en paz descanse, tenía muy mal beber y a casusa de eso había padecido  más de lo que nunca hubiera pensado, cuando, enamorada, le dio el sí  ante el Altar.

Cándida pegó un grito y dio un respingo al ver aparecer a Manuel. Observó que las cortinas del resto de ventanas que daban al patio de flores también se descorrían. Eran una gran familia y todos estaban enterados de que el novio de la niña Candi iba a conocer a Soledad, su madre.

Manuel hizo caso omiso de esos ojos que como ventosas se le pegaban a la espalda y muy enseñoreado subió la escalara y llamó a la puerta.

Candi abrió con una enorme sonrisa y le dio paso al saloncito. Enseguida, Soledad salió de la cocina, donde preparaba algo de picar. Nada más verlol se le encogió el estómago. Otro «figura», pensó, mientras veía como Manuel le cogía la mano y se inclinaba para besarla, acompañado de un «encantado de conocerla, señora, no sabe cuánto deseaba este momento». Soledad para salir del paso, nerviosa, les dijo que se sentaran y huyó hacia la cocina donde dejó escapar un profundo suspiro. Ojalá se equivocara, pero estaba segura de que no. Entonces, buscó en la despensa una botella de fino de Montilla que siempre guardaba para alguna celebración y aunque Candi le había dicho que no bebía, la puso en el centro de la bandeja junto con las aceitunas, las almendras que acababa de freír, unas alcaparritas, unos vasos con agua y un catavino.

Soledad dejó todo en la mesa y se sentó en la mecedora. Manuel hablaba y hablaba, Candi reía, como una tonta, todas las ocurrencias del chico. Pasado un tiempo, no puedo resistirlo y sin decir nada Manuel echo mano a la botella negra, quitó el corcho y con gran destreza se sirvió un medio hasta el borde. Se terminaron las aceitunas y Sole fue a por más a la cocina. De vuelta vio como se servía el segundo y poco después el tercero y el cuarto… Candida totalmente extasiada, con los ojos brillantes, no dejaba de mirarlo.

Llegada una hora prudente Sole miró el reloj de pared y Manuel captó la indirecta. Se apresuró a levantarse.

   —Le reitero mi agradecimiento y, por supuesto, estoy encantada de conocerla, señora. Espero volver muy pronto.

   —Gracias por su visita. Anda, Candi, acompáñalo a la salida.

Soledad desde la ventana los vio bajar y perderse en la oscuridad del patio. Se imaginó que estarían besándose escondidos tras  el brocal de ladrillo del pozo del patio, ocultos de de las miradas curiosas y, esta vez, el retortijón que sintió en el vientre fue tan fuerte que se tuvo que sentar.

Sin tener conciencia de cuánto tiempo había pasado, la puerta se abrió y vio tanta la felicidad en la cara de Cándida, que no fue capaz de decir lo que pensaba de verdad: que su novio era un caradura, que la había engañado y que si seguía con él sufriría tanto como ella. Era inhumano, pero tenía que hacerlo, aunque hoy ya no se sentía con fuerzas.

   —Vamos a la cama, mañana recogemos esto —dijo a Candi.

Cuando entraban en el cuarto que compartía, Cándida parloteaba sin parar.

   —Yo lo que no entiendo mamá es por qué me dijo que no bebía, ¡qué tonto! ¿verdad?  Se ha chascadao casi toda la botella de fino —dijo, riendo—. Sería por los nervios.

   —Sería —respondió, lacónica, Sole.
Ya en la cama, aprovechando la oscuridad, Soledad dio rienda suelta a las lágrimas en un callado sollozo que su hija no advirtió embelesada, como estaba, en el recuerdo de los besos que Manuel le había dado.

domingo, 24 de marzo de 2019

Este jueves un relato: Casa de vecinos




 Patio cordobés de la C/ Tinte 9

Se terminó el jueves y cerramos la convocatoria. La participación no ha sido numerosa, pero todos los relatos han tenido mucho encanto. Espero que nos sigamos leyendo y gracias a los participante.





Comienza el turno de los relatos
Carmen Andújar 
Ginebra Blonde 
Campirela
Mónica Frau
Molí del Canyer
Mujer  virtual
Mar  
María José Moreno  
Alfredo 
Tracy 
María del Carmen García 
Monserrat Sala
Javier Miró 
Diva de noche



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Mis queridos jueveres, después de mucho tiempo vuelvo a tener una propuesta juevera que espero os guste.
Una CASA DE VECINOS es la que contiene viviendas reducidas, por lo común con acceso a patios y corredores. En Andalucía eran muy frecuentes; incluso en la actualidad, se construyen viviendas en torno a un patio común. Falta poco más de un mes para que se celebre en Córdoba la internacionalemte conocida Fiestas de Los Patios, pero como estos siempre están expuestos y la primavera ya los ha adornado con sus multicolores flores, he pensado que sería un buen momento para escribir sobre aquello que transcurre tanto en el patio común como  tras las puertas de estas casas: personas que se cruzan y se saludan, personas que se miran a hurtadillas, visillos que se descorren, voces que se escuchan, canciones de fondo salidas de una radio, copas que se chocan celebrando en la intimidad del hogar o en el patio por una celebración, el monótono lamento del agua saliendo del caño de la fuente, las risas mientras se riegan las macetas, o se lava en las zonas comunes, o simplemente el palpitar del ánimo al contemplar tanto esplendor...
Seguro que este tema será inspirador y podremos leer vuestras aportaciones el próximo jueves.
Las normas ya las conocéis.
Si te inspira el tema déjame aquí en esta entrada tu enlace desde el miércoles noche al viernes noches. Estoy deseando disfrutar con vuestros relatos.
Está vez el Lugar de Encuentro será en mi patio particular.
PD/ Una vez estuvimos los jueveros  visitando una Casa de Vecinos, no he encontrado todas las fotografías pero aquí van algunas de muestra.




jueves, 28 de febrero de 2019

Retos lectores del mes de marzo




 MES DE MARZO

Los meses se pasan en un supiro y llega el momento de anunciar mis lecturas para los retos en el próximo mes de marzo.
  
En este mes, en el reto de la Biblioteca Municipal de Córdoba, hay que leer un libro de un autor del país. Después de mucho pensarlo, porque la cantidad es abrumadora, me he decidio por un libro que va por su 9ª edición y cuyo autor, Juan Gómez-Jurado, nos ha mostrado un video en Twitter de cómo salían de la imprenta los palés de libros, que según dice cada uno lleva medio millar de largo de libros, y que me ha dejado anonadada, acomplejada y reflexionando. Ya os contaré qué me parece cuando lo lea.


 
Para el reto 12 libros, 12 autoras, 12 países, en este mes de marzo tenemos que leer a una autora árabe. No me ha sido fácil encontrar un libro porque no suelo leer a estas autoras. Al final, me he decidio por Las noches de Strasburgo de Assia Debjar. Me ha gustado su sugerente portada, el hecho de que la autora parece una firme candidata al Premio Nobel y su sinopsis: 
Thelja abandona París en busca de Françoise, su amante veinte años mayor que ella. El romance apasionado entre esta mujer, a quien espera su marido y sus hijos en Argelia, y Françoise, un viudo atormentado por su pasado, durará apenas nueve noches. A su alrededor la ciudad de Estrasburgo se recupera de su pasado más reciente y en ella conviven otros persnajes tan inquietantes como los protagonistas. 
Os comentaré si mis expectativas se cumplen cuando lo haya terminado.



domingo, 24 de febrero de 2019

Restos lectores del mes de Febrero





Mi reto para este mes de Febrero de la Biblioteca Municipal de Córdoba era un libro que siempre hubiera querido leer, por eso escogí El guardián entre el centeno de J.D. Salinger. Siempre había oíido que este era un libro de culto y, sin embargo, nunca lo había leído. Cuando lo comuniqué en las redes, hubo muchos que me advirtieron de que era un libro de iniciación y yo argumenté que tampoco me venía mal porque yo, prácticamente, de nuevo me inciaba en el camino de la vida (era con sorna).
Lo primero que debo decir es que me sorprende que desde el punto literario se haya convertido en un mito, pero imagino que no será por eso. Ya sabemos que el paso del tiempo marca unos hechos que contribuyen a que una obra adquiera esa categoría (creo que lo mismo podríamos decir de los famosa que se hizo la obra Cincuenta sombras de Grey). En este caso considero que la propia personalidad del autor ha contribuído: acabó retirado del mundo y de la fama,  se hizo vegetariano, perteneció un tiempo a la Iglesia de la Cienciología, perseguía a las jovencitas, el mundo ignoraba si seguía escribiendo o no, tuvo graves  problemas con su famili, reflejado en lo que escribió su hija Margaret de él en su libro Confesiones (decía que su padre se bebía su porpia orina y que mantenía a su madre prisionera...). Todo eso y más que he dejado en el tintero, hizo que este libro se mantuviera en boga. Tampoco podemos olvidar que es el libro que llevaba el asesino de Jhon Lennon, en diciembre de 1980.
El protagonista de esta novela Holden Caulfield un jove de 16 años va relatando los hechos que le ocurren desde que se marcha del colegio (lo han expulsado) y al mismo tiempo,  rememora cosas de su pasado. Inadaptado, nunca contento con nada, siempre desafiando a la autoridad, bebedor, manipulador... no es más que el reflejo de un adolescente; en este caso, coloreado por la sociedad de la época  (tampoco los adolescentes de esta son tan diferentes), que busca encontrar su sitio pero que por más que lo intenta no lo consigue. Los adolescentes de los años 50 son los pretenecientes al llamado llamado Baby boom, y con ellos,  se vieron abarrotadas la aulas en las que proclamaron su lugar en el mundo y la expansión de su libertad que expresaban con tintes existencialistas. 
Holden realiza un viaje a su propia existencia (mostrandonos la realidad de la sociedad en la que vive), desencantado de todo y de todos, con la losa de su hermano muerto por una leucemia sobre sus hombros, con un lenguaje vulgar en que se refleja perferctamente los estatus de la época y cuya locura interior se plasmas cuando se pregunta: ¿Dónde van los patos del Central Park en invierno?, y cuando su hermana le inquiere a que le diga  algo que realmente le gusta y el dice que : El guardían sobre el centeno. 
Un final sorpresivo que no sorprendente deja concluída esta mítica obra corta.
DIcen que este libro es de cabecera para los psicópatas, inadaptados y adolescente, en realidad no sé si este tipo de personas llega, incluso, a entenderlo. Lo que si está claro es que refleja un modo de estar en el mundo, el adolescente, y que aunque las formas cambien, el fondo es el mismo. La adolescencia es una fase importante en nuestro desarrollo vital. Para unos es más facil, para otros no, y se ven abocados a sufrir y a complicar su vida, tal como le ocurrio al joven Holden. 
La verdad es que no sé si recomendaría este libro. A mí me ha gustado, quizá porque lo he ido leyendo con mis ojos de psiquiatra más que de lectora. He buscado en internet y muchos de los que lo han leídos cuando eran jóvenes expresan que no volverían a leerlo. Este libro tiene una edad, en efecto, tal como de sugirieron, pero más allá de eso es muy interesante, al menos para mi lo ha sido.  


El reto literario de 12 meses, 12 autoras, 12 países del mes de Febrero era  leer el libro de una autora francesa y yo escogí, con gran acierto, por recomendación de un amigo: La trenza de Laettitia Colombani.
La trenza es un libro sin pretensiones, un libro fácil, directo,  en el que la autora nos plantea la vida de tres mujeres y la lucha diaria por mantenerse a flote.  El problema estriba en la manera en que no la han vendido. A veces las editoriales hacen un flaco favor a la novela augurando algo que no vas a encontrar, pero que de esa manera se aseguran miles de ventas, y muchas decepciones.
Las tres mujeres: Smita, Giulia y Sarah son muy distintas, pertenecen a culturas diferentes (India e Italia y Canadá) y a sociedades que trabajan con valores muy distintos (la hindú, la siciliana y la pura occidental) pero, al fin y al cabo, el resultado es el mismo: la mujer debe luchar a diario para mantenerse en pie en un mundo que aún le sigiue siendo hostil, abiertamente o de manera enmascada, pero al fin y al cabo, hostil. 
La autora señala cada capítulo con el nombre de cada una de las protagonistass y en ellos va relatando la historia diaria de cada una. Smita una intocable que trabaja recogiendo excremetos que quiere una vida mejor para su hija, Giulia que tiene que ponerse al frente de la fábrica de postizos y pelucas familiar cuando su padre sufre una enfernedad y se da cuenta de que no todo era lo que parecía y Sarah, abogada, que lucha por mantener su puesto de trabajo a pesar de ser madre y caer enferma. Por supuesto, los problemas que cada una tienen son difíciles de igualar, pero para cada una representa su día a día, y eso los iguala de cara al mensaje.
He echado de menos que cada una de estas vidas no estuvieran narrada por ellas mismas (lo hace un narrador en tercera personas). Saber de ellas por ellas mismas le hubiera dado mucho valor a la novela, al conocer sus maneras particulares de pensar, sus reflexiones, sus dusas y anhelos.
El final me ha gustado, es cierto que era esperable, pero como no se trata de una novela negra, es lógico que la autora nos vaya llevando por el camino que esperamos y de esa manera cumpla con lo ofrecido en el título. 
Como os decía, un libro que me ha gustado y que os recomiendo siempre que olvidéis lo que han dicho de él y os centréis en lo que he sañalado al principio. Un libro que te hace evidente una realidad que a veces se nos olvida y a la que hemos de seguir atentas.

La trilogía está sorteada.


Esta mañana, poco antes de que dieran las nueve he introducido los 59 numeros (he añadido a Chelo Pineda que se había olvidado) de las persornas que habían participado en el sorteo en Azar augweb. com y el generador de números aleatorios ha dado como resultado el número 3.
Ese número se corresponde con MAMEN ROMERO
Nos pondremos en contacto para hacértelo llegar.
¡Felicidades y espero que lo disfrutes más aún en papel.

sábado, 23 de febrero de 2019

LIstado del sorteo de la Trilogía del Mal





Este es el listado de los que se han apuntado al sorteo. Revísalo y comprueba que esté tu nombre ;-)

1.     Almudena Gutiérrez
2.     Ángela Jiménez
3.     Mamen Romero
4.     Juan José Machado
5.     Javier Huertas
6.     Soraya Fernández
7.     Chelo
8.     El blog que Nuria no usa
9.     Maria
10. Francisco José Prían
11. Ana Mª García
12. Raquel
13. JAP Vidal
14. Paco Dátil
15. Mientras Leo
16. Cris R.B.
17. Pili Doria
18. Pili Usan
19. Marina Beltrán
20. Isabel
21. Rafa
22. Beatriz
23. Isabel Muñoz Álamo
24. Nieves Fernández
25. Maricarmen Mar
26. Lorena Sánchez
27. Inés Ruíz
28. Eva Suárez
29. Susi de la Torre
30. Rosalía
31. Nana
32. Marisa García
33. Miguel Sardinero
34. Pili Santamaría
35. Sara Mañero
36. Luna
37. Pilar MC
38. Pepe Ollero
39. Rosa María Gambin
40. Elena López
41. Lorena Gascón
42. Rodrigo Martin
43. Magdalena C
44. Ciudad Rodrigo
45. Oscar García
46. Laura
47. Eduardo Heras
48. Luis Vega
49. Javichu
50. Magdalena García
51. Unknow
52. Iñaki
53. Manuela Herrera
54. Feli
55. Montse Tisis
56. Raquel Silvia
57. Karina
58. Marisa Ruiz

jueves, 14 de febrero de 2019

Sorteo de LA TRILOGÍA DEL MAL (Completa)


 

Mis queridos amigos, como en otros años voy a sortear, coincidiendo con mi cumpleaños, La trilogía del mal (Completa). Una manera de compartir mi felicidad, de que algo mío llegue hasta vosotros y os haga ltanta ilusión como a mí.
¡Os lo voy a poner fácilísimo!
Solo tendréis que dejar vuestro nombre en los comentarios de esta entrada, desde hoy hasta el día 22 de febrero, el día 23 haremos el sorteo.
Os espero.
 

lunes, 4 de febrero de 2019

Un 4 de febrero: Antología de relatos.






El 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer; esa enfermedad que nos acosa por doquier y que, de alguno u otro modo, va  estar presente en nuestras vidas. Bien porque nos afecte directamente o porque lo haga a algunos de nuestros familiares, amigos o conocidos. 
Mi estadística particular es bastante alta, supongo que en otras familias ocurrirá lo mismo. 
Desde que yo estudíe la carrera de Medicina hasta el momento actual se ha progresado muchísimo en el estudio del cancer, tanto en sus aspectos etiopatogénicos como en el de los tratamientos, que nada tienen que ver con los que se prescribían en los orígenes de la Oncología Médica. Y lo puedo decir con certeza porque a mitad de los años 80 formé parte del naciente Servicio de Oncología Médica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, en mi calidad de profesora de Psicología Médica, dando apoyo psicológico tanto a los enfermos, como a todo el personal sanitario que componía dicho servicio. Un servicio que ha crecido exponencialmente desde aquella fecha, lo que indica que se puede controlar la enfermedad, unas veces curándola, otras convirtiendola en una enfermedad crónica. 
Aunque hay otras en las que nada podemos hacer :(
Pero hay que seguir investigando, avanzando en ese camino en el que ya hemos dado los primeros pasos pero no los últimos y, sobre todo, ayudar a los que ya lo tienen, dando nuestro apoyo para que se sientan mejor.
Y con ese fin nos hemos reunido 12 escritores para poner nuestro granito de arena, de la manera que mejor sabemos hacerlo, con nuestras palabras. Hemos creado unos estupendos relatos que os harán pasar buenos momentos, todos bajo el lema Un 4 de febrero. 
No ha sido una tarea fácil, pero tras unos años lo hemos conseguido y hoy estará en vuestras manos, tanto en digital como en papel el libro titulado Un 4 de febrero: antología de relatos. 
Los beneficios irán íntegros a la Fundación Aladina, una fundación que nació hace 14 años con la intención de que los niños con cáncer nunca pierdan la sonrisa. Aladina presta apoyo integral a niños, adolescente con cáncer y a sus familiares. Se trata de un acompañamiento emocional y lúdico. 
¿Qué es lo que te pido? Que te impliques. Sin ti no somos nada, como dice la canción. 
Para ello solo tienes que entrar en Amazon y comprar el libro en cualquiera de sus formatos. Harás una buena obra y además te llevarás un excelente libro de relatos en el que todos los participantes han puesto su amor en este proyecto ilusionante.
Desde aquí quiero dar las gracias a Jose Antonio Pérez Vidal, impulsor y coordinador de esta antología de relatps y a Pilar Muñoz, por la bonita portada, y, por supuesto, al resto de escritores e ilustradores por estar ahí, haciendo lo que se debe de hacer.  
Gracias, lector. No te arrepentirás.


domingo, 3 de febrero de 2019

Retos lectores del mes de Febrero



 MES DE FEBRERO



Desde que comencé el reto de la Biblioteca Municipal de Cordoba, tenía muy claro que iba a leer en el mes de febrero: «Un libro que siempre quisiste leer»,  El guardián entre el centeno de J. D. Salinger. Cuando lo anuncié en mi muro de Facebook y en Twitter, me encontre con voces que clamaban que era una novela de iniciación y que seguramente no me gustaría. A pesar de todo, he decidio que sea mi reto, y pensándolo bien, tampoco viene mal porque yo estoy ahora, a mis años, en una etapa en la que un poco de iniciación no vendría mal (sea del tipo que sea ;-). 

Para el reto del grupo de Facebook, Sofá, manta y libro: 12 meses, 12 autoras, 12 paises había que leer en el mes de febrero una novela de una autora francesa. He escogido La Trenza de Laetitia Colombani, que aunque parezca italiana no lo es. Me la recomendó un librero amigo, Rafael, de la Librería Luque; la librería más antigua de Córdoba y que este año celebra su centenario. También, al comentarlo en las redes me he encontrado con críticas muy dispares. 

Así que un mes corto por delante para leer. Un mes en el que puede que me encuentre con dos buenas novelas o no. Ya lo veremos y asi os lo contaré.

viernes, 1 de febrero de 2019

Hoy mamá hubiera cumplido 99 años







 Mi madre en el día de su boda

Dicen que tenemos sobrevalorados los recuerdos que, al fin y al cabo, solo son química; para unos dopamina, y para otros, una proteína de nombre impronunciable. A esto hay que añadir que los recuerdos, a veces tan elaborados y con lujo de detalles, son solo sensopercepciones puntuales, concretas. Para poder llegar hasta ellos hemos tirar de un piquito del hilo y al hacer esa labor le vamos añadiendo material, unas veces consciente, otras inconsciente y en la mayoría de las ocasiones fantaseado. Por eso, los recuerdos son poco fiables, a pesar de la insistencia en la fidelidad del mismo de la persona que hace ese ejercicio de volver la vista atrás.

Justo lo que yo voy a hacer ahora mismo. No sé si lo que voy a contar es un solo recuerdo o la suma de varios, pero lo fundamental eso os aseguro que es cierto,

Hoy, 1 de febrero de 2019, mi madre hubiera cumplido 99 años.

Repasando en mi blog he encontrado una entrada que le dediqué cuando lo inauguré, sobre un recuerdo que tengo y que hoy me gustaría compartir con vosotros.

En estos últimos diez años me han sucedido muchas cosas buenas y estoy segurísima de que ella las habría disfrutado y aunque sé que siempre está a mi lado, a veces, la echo muchísimo de menos.



«El olor a canela en rama y cáscara de limón impregnaba la casa. Mamá, en la cocina, removía el arroz con leche que borboteaba en una cacerola con una cuchara de madera. Lo hacía lentamente pero de forma rítmica. Lo importante es que no se pegara al fondo de la cacerola.  Yo la observaba atenta, y también divertida, desde mi asiento preferente en el pollete de la cocina al que me encaramaba cada vez que ella cocinaba. Le gustaba contarme historias de todo tipo. Era una enamorada de la geografía, de la historia, de la lectura y del cine. Me ayudaba a estudiar y a memorizar mientras ella se afanaba en la cocina. ¡Qué buenos ratos!

En esta ocasión intentaba memorizar una poesía que me habían puesto de tarea en el colegio: «La canción del pirata» de José de Espronceda. Ella me decía, apréndete los primeros versos y luego ya seguiremos, poco a poco.

Yo, era incapaz, me atascaba y repetía una y otra vez Con cien cañones por banda, viento en popa a toda vela. Mamá me miraba de reojo, sin perder de vista el arroz con leche, y sonriendo me obligaba a comenzar de nuevo, pero no había manera. Nerviosa, llorando, le decía que aquello no era para mí. Me marché de la cocina al tiempo que ella terminaba de rellenar los cuencos con el arroz con leche y los espolvoreaba con la canela molida.

Al poco, apareció en el salón, donde yo seguía dale que dale con la maldita poesía. Fue a la librería, cogió un libro muy pequeño, de hojas muy finas y pasta marrones con adornos dorados y se sentó a mi lado en el sofá. Era su libro preferido de poesía: «Obras completas de Gabriel y Galán» y me leyó unas estrofas de una que se llama «Mi vaquerillo»: 

He dormido esta noche en el monte
con el niño que cuida mis vacas.
En el valle tendió entre ambos
el rapaz su raquítica manta
¡y se quiso quitar-¡pobrecillo!-
su blusilla y hacerme almogada!
Una noche solemne de junio,
una noche de junio muy clara...
Los valles dormían,
los búhos cantaban,
sonaba un cencerro,
rumiaban las vacas...


La escuchaba embobada. Cuando terminó, me habló de la belleza que encerraban las palabras, de lo bueno que era entonar para dar la importancia que cada una se merecía y que había que comprenderlas para poder hacerlas nuestras. Solo de esa manera se almacenan en nuestra cabecita. Luego me habló de lo trascendental que era leer y lo que los libros habían supuesto para ella: Una puerta para conocer el mundo y las personas, que su vida rutinaria de ama de casa y practicante, con pocos medios económicos, nunca le hubiera permitido. Me regaló el libro de poesía (que ahora mismo tengo en mi regazo) y se dispuso a estudiar conmigo «La canción del pirata», hasta que conseguí recitarla de memoria y entonando como a ella le gustaba. Era muy perfeccionista y persistente y creo que yo he heredado esos rasgos. Nunca he olvidado ese canto del pirata y , por supuesto, a ella

Un cáncer me la arrebató cuando yo tenía veintitrés años y ella, sesenta (la edad que yo tengo ahora).

Su poesía, su amor por los libros y por su familia, su saber estar y hacer…, quedó en mí. En una grandísima parte, lo que soy se lo debo a ella. Y a ella fue la dedicatoria de mi primera novela (aún por publicar) y que reza así: A mi madre, que me transmitió su amor por la lectura».



Seguro que le gustaría saber que no solo publiqué esa primera novela, La caricia de Tánatos, con dicha dedicatoria, sino que he publicado cuatro más y acabo de finalizar otra. Que he triunfado en mi profesión, su mayor deseo; que soy una buena persona, su obsesión; que tengo una buena familia y un nieto precioso. Mamá, no solo te debo que me inculcaras el amor por la lectura, sino el amor a la vida, porque él ha presidido y preside mi existencia.

Siempre echándote de menos, mamá.

Feliz cumpleaños.

PD/ Desde ayer estoy esperando a que alguien se de cuenta del error que hay en los cañones. No son cien sino diez. Se ve que somos muchos los que insistíamos en esa cifra tan alta., quizá porque de esa manera nos pareciera un barco de mayor embergadura. Esta mañana, mi querida amiga Mayte Esteban, partida de la risa, me escribe diciendo que a su hijo Alex le pasaba igual, que en lugar de diez decía cien. Por lo que se ve las labores maternas en el aprendizaje memorístico siguen siendo imprescindibles ;-). A mi me lo corrigieron muchísima veces, pero cada vez que retorna a mi memoria el barco tiene cien cañones por banda.

Retos lectores del mes de abril

Sigo sorprendida de entrar en el cuarto mes de retos lectores y no haber sucumbido. Creo que quizá se deba a la variedad de lecturas, tambi...