domingo, 20 de marzo de 2011

Hace un año...



Hace un año, a esta misma hora, estaba en manos del peluquero. Nos levantamos muy temprano porque a las once y media venían los fotógrafos. La casa era un ir y venir, mi hija y yo pasábamos de un cuarto a otro, para terminarnos de peinar o para comenzar el maquillaje. Los trajes esperaban colgados en sus perchas, y a sus pies, los zapatos. Encima de las camas el bolso, el tocado, el velo... No teníamos tiempo para pensar, sólo mirábamos de vez en cuando por la ventana y rogábamos para nuestros adentros que no comenzara a llover.
Hoy, un año después, hace un día radiante. El cielo es de un color azul que duele hasta mirarle y casi, casi, se puede oler el azahar de los limoneros y  naranjos; sin embargo, no lo cambiaría por el de hace un año. Fue un día inolvidable, rodeados de nuestras familias y amigos, algunos llegados desde bastante lejos para acompañarnos en este día tan especial.
Hoy no veré esa sonrisa de felicidad que tuvo mi hija desde que se levantó hasta que...bueno, imagino que hasta que se durmió, pero yo esa ya no lo compartí, como es lo normal...jajaja. Lo que si está claro es que su felicidad sigue siendo evidente, o por lo menos a nosotros, sus papis, nos lo parece por lo que observamos cuando están juntos,  el cariño con que se hablan, las miradas que cruzan entre ellos...
Hace un año se casaban Alberto y María José. Han compartido un año duro, de trabajo, imagino que con muchísimos ratos buenos entremezcaldos con más de uno agridulce; la vida es así. Su vida en común comienza, se gesta día a día y yo les deseo la mayor suerte para esta empresa en la que decidieron meterse hace un año, el veinte de marzo de dos mil diez.
Vuestra felicidad es la mía.

Os quiero.
Un beso muy fuerte para ambos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Este jueves un relato: Ella/él/yo/tu/nosotros/nosotras/ vosotras/vosotros/ellos/ellas... personas que viven y conviven...


Engaño mutuo

Pedro observa con disimulo el reloj. El cliente habla sin parar de su divorcio y él desconecta. Si telefonea más tarde de las ocho y media no la encontrará y le pondrán con otra y entonces no...


—No deseo llegar a los tribunales —dice el cliente.

—No se preocupe. Concertaré una reunión con la abogada de su señora y lo arreglaremos—manifiesta el abogado  que le acompaña hasta la puerta.

Con el corazón desbocado cierra con llave y se sienta junto al teléfono. Deshace el nudo de la corbata, desabrocha el cinturón y baja la cremallera de su pantalón… Marca el teléfono a la hora en punto y pregunta por Doris. Cuando ella responde su miembro ya tiene una  erección envidiable; la única manera en que la consigue.

—Hola amor, te esperaba. ¿Cómo quieres que te lo haga hoy? —pregunta con su seductora voz Doris.

—Como siempre, preciosidad.

—Estoy desnuda sobre la cama, me acaricio los pezones mientras pasó por mis rojos labios mi húmeda y caliente lengua que tanto te gusta... —comienza a explicar con detalle.

El único momento feliz del día, piensa Pedro mientras se limpiaba con un kleenex. Luego, la rutina, el hastío y su mujer, con la que no es capaz de cumplir. Así no puede concentrarse, ni seguir trabajando; mejor irse a casa aunque sea antes de la hora habitual. ¡Qué asco de vida! —exclama, al salir del despacho.

Abre la puerta y encuentra todo a oscuras; sólo una pequeña luz se filtra por la rendija de la puerta entreabierta del dormitorio. Sigiloso, expectante recorre el pasillo y se dirige hacia allí. Se asoma a hurtadillas y contempla a su mujer, desnuda sobre la cama, al teléfono, que con voz seductora dice:

—Hola amor, te esperaba. ¿Cómo quieres que te lo haga hoy?


Mas relatos en casa de Gustavo

martes, 8 de marzo de 2011

No celebro el día de la mujer


Hasta que no llegue el día en que sólo celebremos, aunados, hombre y mujeres un solo día por ejemplo: El día del trabajo, no habremos acabado con esta desigualdad a la que muchos/as les sigue interesando mantener por razones de lo más variopintas (sociales, feministas, poíticas, económicas). No le hagamos el juego
Yo abogo por la igualdad desde ya.
No deseo celebrar este día que nos señala y estigmatiza como diferentes.





Un día festivo para  hombres y mujeres que trabajan

Este jueves un relato: Collage temático

    Una mano de sedosos y finos dedos me desentierra del oscuro lugar en el que me guardan. Recibo una bocanada de aire ...