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Mostrando entradas de mayo, 2017

«Te quiero solo para mí»

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Muchos estudios advierten que los jóvenes presentan carencias serias para percibir la violencia psicológica en sus relaciones de pareja, siendo el amor la variable que más confusión introduce, llegando a confundir AMOR con VIOLENCIA. El 80% de las chicas y el 75% de los chicos creen que se puede agredir, hacer sufrir y causar daño a alguien que se quiere.​ 9 de cada 10 adolescentes admite que ha ejercido violencia psicológica sobre su pareja; sobre todo agresión verbal, conductas dominantes y comportamientos celosos.
El acoso, el seguimiento con llamadas de teléfono, por WhatsApp y a través de redes sociales, no son identificados por la juventud como violencia. Ven normal compartir las contraseñas con sus parejas y que estos/as les miren el móvil. 
Está claro que la violencia es violencia venga de donde venga y vaya dirigida contra quien vaya.
La adolescencia (preadolescencia, adolescencia temprana y adolescencia tardía) es una importante etapa de cambio que comprende, aproximadamente, de…

Los colores de nuestro silencio

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El color del silencio.  Octavio Esteva Navarro https://artecanario.es/galeria-virtual/mixtas/el-color-del-silencio-1712.html



Nos reunimos este jueves para escribir de LOS COLORES DE NUESTRO SILENCIO, los siguientes jueveros
María José Moreno: Lugar de Encuentro
Carmen Andújar: Mezclando arte
María Perlada: Algo más que palabra
Charo: ¿Quieres que te cuente?
Campirela: Campirela
Molí del Canyer: Molí del Canyer
Yessy Kan: Manifestkan
San Galisan: Y nacimos casualmente
Alfredo: La plaza del Diamante
Diva de noche: Divagaciones nocturnas
Roxana: Soñando uno de tus sueños
Tracy: Tracycorrecaminos
Mónica: Neogéminis
Mamceci: Notas desde el fondo de mi placard
María Liberona: Entre versos y narrativa
Miralunas: Veredas y adoquines
Matices: 100 folios
El Demiurgo de Hurlingham
Rhodea Blasón
Mirna Gennaro






Los colores de mi silencio

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El color del silencio.  Octavio Esteva Navarro https://artecanario.es/galeria-virtual/mixtas/el-color-del-silencio-1712.html


Cierra la puerta del dormitorio con suavidad. Me concentro en escuchar sus cautelosos pasos alejarse.  Él cree que duermo, pero nunca lo hago.  Conozco a la perfección cada uno de sus movimientos antes de huir. Huir de una relación complicada, un compromiso no aceptado, un cariño mal entendido disfrazado de rutina que el tiempo ha marchitado como hace con todo lo que toca, un mundo de mentiras en el que se ahoga y al que no es capaz de renunciar. Y yo muero por dentro cada vez que se aleja de mí, con una pregunta en los labios que nunca me atrevo a pronunciar: ¿Volverá? Los fantasmas del abandono colorean mi mundo de silencio. Se extienden como pesadas manchas de aceite  sin que los pueda conjurar, al mismo tiempo que mis lágrimas humedecen, como cada día, la almohada.  El rojo con el que se disfraza el demonio del deseo por lo prohibido; el verde de la envidia hacia e…

Este jueves un relato: Los colores de nuestro silencio

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El color del silencio.  Octavio Esteva Navarro https://artecanario.es/galeria-virtual/mixtas/el-color-del-silencio-1712.html


Acabo de finalizar la lectura de una novela titulada El color del silencio de Elia Barceló. Tras su lectura, muy grata por cierto, me quedé pensando en el título que, casualmente, me llevó a leerla y si había cumplido con lo yo esperaba.  En efecto, así ha sido. La trama nos acerca a cómo puede ser el color de los secretos, de las palabras no dichas y guardadas para hacer daño, de la palabras omitidas pero sentidas, de la palabras que se quedan entre los labios esperando la ocasión..., o simplemente, de esos momentos de reflexión, que amparados en el silencio se nos tornan en infinitud de colores según nuestro estado de ánimo, nuestras esperanzas y fantasias o el propio devenir que nos masca. 
Y de todo esto versará nuestro próximo jueves. Escribamos en poco más de 350 palabras cómo son Los colores de nuestro silencio.
Las normas ya las conocéis.
¡Os espero a partir de…

Celebrando el Día del Libro de 2017 con los jóvenes

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Comienzo a escribir en esta plantilla en blanco de blogger una nueva entrada y recuerdo lo que pensé la última vez que lo hice: «tienes que escribir más en el blog, lo tienes abandonado, es una pena...» y lo que me prometí: «escribir algo todos los días». Esta promesa no la he cumplido.  Mi última entrada es del 19 de marzo. ¡Ha transcurrido un mes y medio! Soy un desastre. Lo cierto es que tiempo no me sobra, pero no creo que esa sea la causa, sino la apatía y la hipobulia de la que a veces nos dejamos llevar. Siempre andamos tirando de un carro demasiado lleno y «el caballo» a menudo, se cae o se despanzurra. Por suerte, tras la tormenta viene la calma y las «promesas» se renuevan con la ilusión de cumplirlas.
Hoy me acerco para dejar constancia de mi celebración del Día del Libro. Este año no fui a Sant Jordi en Barcelona. El pasado, sí estuve y fue una experiencia nueva y diferente. Lo pasé muy bien aunque terminé agotada (creo que es lo que decimos siempre todos los escritores que v…