Dios o demonio Al tocar el timbre se escucha una cursi melodía. El edificio es antiguo y no parece que esté rehabilitado. Me abre la puerta enfundada en un ajustado pantalón corto que deja ver sus bronceadas piernas y la parte de arriba de un bikini. Definitivamente es una puta. ¡Va lista si piensa que le voy a pagar! —Adelante —dice dejándome paso a un destartalado salón adornado como si fuera la pagina principal de una revista de decoración— y ponte cómodo. Me quito la chaqueta y la corbata y las dejo en el sofá. —Ven, estaremos mejor en el dormitorio, he puesto el aire acondicionado. La sigo sin rechistar. —Eres guapísimo, ¿lo sabías? —dice mientras me ayuda a quitarme los pantalones. —Tú tampoco estás mal —bromeo mientras desabrocho su bikini para ver sus grandes pechos. —Me apetecía follarte desde que te vi entrar en el bar —dice la muy puta mientras juguetea con mi pene y se lo lleva a la boca. Me excita y quiero disfrutar, pero soy yo quién debe llevar la inici...
Blog de María José Moreno