martes, 18 de diciembre de 2018

Mi nieto cumple 3 años

Hace tres años, a esta misma hora que escribo esta entrada, ya sabíamos que Alberto venía de camino.   
Este último año ha sido duro en muchos aspectos y él, con su sonrisa, nos ha mantenido y mantiene a flote.
Alberto sigue siendo, ante todo, un niño feliz, que disfruta con todo.

Alberto se hace mayor y es maravilloso poder ver su evolución día a a día. Solo por eso ya me siento muy afortunada. 
Tiene un poder especial para mantenernos contentos a todos. A cada uno le da lo suyo, lo que necesita,  para que nos sintamos bien y reparte besos unos besos que da gana de abrazarlo y achucharlo sin parar.
Como es lógico cada día aprende más y aunque el colegio le gusta, le cuesta despegarse de su mamá. Por otro lado, a su profe, Sam, la tiene cogida bajo el brazo y lo llama "mi príncipe". Es muy sociable y se lleva bien con sus compañeros, menos cuando le quitan la moto azul, que es la que a él le gusta (ja,ja,ja)
A su mami, la adora y si papi no ha llegado a casa, no puede dormirse. 
Está completamente entusiasmado con la Navidad. Este año ha colocado su propio Belén.

El otro día, me dijo que si yo sabia el móvil de Santa (antes me había comentado que Papa Noel se llama Santa) para que lo llamara y le pidiera los regalos que él quería. 
Las luces, los juguetes, los Nacimientos, los árboles de Navidad, las calles iluminadas..., lo fascinan. Cuando entramos en algún Centro Comercial no hay quien lo despegue de los juguetes. Se los conoce todos, aunque sus preferidos siguen siendo los coches de bomberos, de policía, los tractores y los aviones. Últimamente hemos dejado un poco atrás los camiones de basura. (;-)
Ver su carita, cuando delante de sus ojos están todos los juguetes de los dibujos animados que ve, no tiene precio. 
Su pasión son los trenes y viajar en ellos. Este años hemos viajado con él a Francia y a Madrid (el metro le llamó mucho la atención) y ha sido toda una experiencia ver lo bien que se porta. 

En el Museo del ferrocarril (Madrid)

Alberto, como cualquier niño, también tiene rabietas,  pero sabe salir de ellas (más o menos y según el día), que es muy importante. Está aprendiendo a decir "por favor", "gracias" y a pedir "perdón"; cuestiones fundamental para adquirir el inicio de su valores morales.
Pero sobre todo me gusta cuando me dice que "me quiere", entonces me lo como a besos, aunque en realidad lo estoy haciendo siempre.   


Sí. A Alberto, le encantan los cuentos. Y es un fan de Pepe Pepino. Cada vez que vamos a una librería coge el que le gusta, se lo pone debajo del brazo y dice con voz cantarina: ¡me lo llevo! Con su mami va a la biblioteca pública y le gusta sentarse en una mesita y pasar las páginas y ver las ilustraciones. Creo que cuando sepa leer va a descubrir un mundo que le va a entusiasmar.
No escribo en este blog desde julio, pero hoy merecía la pena este pequeño recuerdo para esta personita que cumple 3 años y que es el amor de mi vida.
¡Felicidades, Alberto!, y gracias, hija mía, por habernos dado este ángel.
Que la vida te sonría siempre como tú le sonríes a ella.



martes, 17 de julio de 2018

Aquello que fuimos







AQUELLO QUE FUIMOS
Hay momentos en la vida en la que nos toca vivir situaciones desagradables, lamentables, de esas que leemos en los periódicos, vemos en la televisión o nos susurran al oído por miedo a comentarlas en viva voz. En definitiva, esas de las que nunca hubiéramos deseado ser la protagonista. Ante semejante situación, las personas nos solemos defender de tres maneras posibles. En un extremo tendríamos la más sana, desde una perspectiva psicológica, que sería encarar el problema, cargar con las consecuencias y buscar soluciones para seguir adelante, para sobrevivir. Por desgracia, esta no es la más frecuente, pero sí las que se sitúan en el otro extremo. Una de estas es la represión, es decir, el olvido. Se trata de esconder en lo más profundo de nuestro cerebro ese hecho traumático para que no se nos represente a diario y podamos seguir con nuestra vida más o menos normal; en este caso se trataría de una huida psíquica. La otra sería huyendo físicamente, en el sentido literal del término: «Alejarse deprisa, por miedo o por otro motivo, de personas, animales o cosas, para evitar un daño, disgusto o molestia».  Estas dos últimas son las que más utilizamos porque en un principio, y digo en un principio, son las que menos desgaste personal nos producen. Lo malo, viene con el paso del tiempo, en el que los fantasmas se agrandan, lo reprimido se escapa de su escondrijo y la culpa lo inunda todo para llenar de desasosiego a la persona. Entonces es cuando nos planteamos el error que hemos cometido y la manera en que podemos subsanarlo. 

Y de todo esto y más trata la nueva novela de la escritora cordobesa, Pilar Muñoz. Sí. La novela nos plasma la vida de dos mujeres, de dos mundos diferentes, de dos épocas diferentes, de cómo afrontan hechos vitales traumáticos y de cuáles son las consecuencias de sus actuaciones. 

Blanca es una joven de nuestro tiempo a la que la sacude, como un relámpago en una noche estrellada, un hecho que la va a marcar para siempre y que le hace huir de su entorno, alejarse del problema con la vana idea de empezar una nueva vida en otro lado. 

Fuensanta es una mujer que en nombre del amor ha sufrido lo indecible sin atreverse a plantarle cara al terror del maltrato y penando y pagando las banalidades de un hombre, que hace recaer sobre ella todas las culpas y consecuencias de su mala vida. Una madre que sufre por sus hijos, que sabe lo fácil que es desviarse del camino recto; sobre todo, con un padre que los alienta y hasta los instruye en las malas artes. 

Dos vidas separadas en el tiempo pero que confluyen en un determinado momento con un protagonista masculino, Victor. 

Como antes decíamos las decisiones pesan y al final, si no son las correctas carcomen la conciencia y nos obligan a aceptar de pleno aquello que antes no queríamos ni ver. Sobre esa base, se va desarrollando esta novela de corte intimista, de pequeños detalles, que la autora nos va dejando entre sus párrafos para que reflexionemos sobre lo que está bien y mal, sobre la importancia de tener una visión objetiva de las cosas, sobre el papel que cada uno cumple en su individual y única biografía, sobre lo que hacemos y el porqué lo hacemos o sobre por qué no hacemos lo que deberíamos hacer. 

Sin duda, todo trazado sobre una trama magníficamente compuesta por la autora, con la excelente la prosa a la que la escritora nos tiene acostumbrados, con personajes secundarios que te llegan al alma, que no olvidarás, como por ejemplo el de la abuela Herminia, y con un desenlace que nos lleva a creer en la bondad del ser humano.

En definitiva, una excelente novela, con una preciosa portada, que te hace pensar, con la que vivirás otras vidas y con las que disfrutarás y, por supuesto, que te recomiendo que leas. 

La puedes adquirir en Amazon, tanto en formato de papel como en digital. 


sábado, 2 de junio de 2018

Pepe Pepino, un cuento para trabajar los valores

Jamás pensé que este personaje verde y con cabeza de pepino me diera tantas alegrías. 

Hace unos días estuve en Aranjuez y en San Martin de la Vega presentando el cuento a niños entre 3 y 8 años. La experiencia no ha podido ser más gratificante. No solo el interés con el que me escuchaban sino lo que les ha gustado este personaje tan diferente.

Por supuesto, a los más pequeños (en algunas de las clases, los niños fueron con la cara pintada de verde) lo que más le gustaba era el cohete y lo que menos el monstruo que tapó el sol y obligó a la familia de Pal a tener que buscar un sitio dónde vivir y que él papá no viajara con ellos. Con los de más edad trabajamos en la importancia de la familia, de la amistad, de la emigración y, lo más importante, en aceptar las diferencias. Todos somos iguales con independencia del color de nuestra piel, de la forma de la cabeza y de la procedencia (en este ejemplo concreto). 

Disfruté con la espontaneidad de los pequeños, con la proyección que hacían de su vida personal a la de Pepe Pepino, con sus manitas levantadas, con sus caritas de expectación, con las preguntas que me hicieron sobre cómo había surgido Pepe pepino, cómo me viene la inspiración, cuántos libros he escrito, por qué me gusta escribir y muchas más que traslucían que las profesoras habían sabido instalar en ellos la semilla de la curiosidad por la persona que les iba a visitar. 

Todos sentían mucha curiosidad por conocer en persona lo que es una escritora y yo me llevé sus interminables abrazos, que estarán conmigo para siempre..

No solo recibí su cariño, sino que también tuve regalos sorprendentes como los realizados por la clase de 3ª de Primaria del colegio San Martin de la Vega que hicieron la segunda parte de Pepe Pepino, escrito y dibujado por ellos. Me encantó ver su originalidad y creatividad y algunos pasajes despertaron la mejor de mis sonrisas. También recibí dibujos de los más pequeños y una cosa que no sabía manejar, que los niños me tuvieron que enseñar a hacerlo, y que se llama libro mágico, con dibujos y viñetas del cuento. 


















Han sido unas jornadas muy entrañables y desde aquí quiero dejar mi agradecimiento para el escritor Javier Valverde y para Inma, la profesora, que lo han hecho posible.

sábado, 19 de mayo de 2018

La trilogía del Mal camino de la pequeña pantalla






No escribo en el blog desde el mes de febrero. Hace unos días estaba dispuesta a cerrarlo por el inconveniente que suponía adaptarlo a la nueva ley de protección de datos europea. Fueron, Mayte Esteban y Pilar Muñoz las que me frenaron. Demasiados años de trabajo en el blog para que lo tirara a la papelera. Me convencieron y me ayudaron a eliminar todo aquello que era un inconveniente para la nueva ley. Y mira por donde, estoy de nuevo en el blog, que me vio nacer como escritora de ficción, para anunciar algo con lo que siempre se fantasea y que parece, que esta vez, está en camino de convertirse en una realidad.
La actriz Macarena Gómez ha comprado los derechos de la Trilogía del Mal para llevarla a la pantalla en formato de serie de televisión. 

Así se pronunciaba sobre los personajes, Macarena Gómez, para la newsletter de Versátil ediciones: 
«Cuando la leí supe que quería llevar a la pantalla un personaje como Mercedes Lozano. Mercedes está llena de fuerza, es inteligente, analítica, pero también intuitiva, vulnerable, y sobre todo, llena de contradicciones, como todos nosotros».
La actriz también ha destacado la fuerza de su antagonista: «Para mí es el mejor malo, junto con Hannibal Lecter que se ha podido escribir nunca para la gran pantalla».

Para mí es un honor que hable así de esos personajes que yo he construido, pero os tengo que confesar que verlos en la pantalla me produce un poco de vértigo. 
De un lado, me alegra mucho porque los van a conocer más personas y estoy convencida que muchos televidentes volverán sus ojos hacia las novelas para saber más de ellos y de la trama; pero de otro, me asusta. Es lógico esperar que el guión, escrito con visión de formato visual, no pueda recoger todos los aspectos de las novelas y me produce cierta desazón pensar que eso pueda tergiversar la estructura de la trama y de los personajes. 

Lo que sí tengo claro es que existirá una íntima colaboración entre las dos partes y que tanto Macarena Gómez como yo, deseamos que sea una serie de calidad, de esas que recuerdas para siempre. 

Macarena Gómez, Consuelo Olaya (Directora editorial de Versátil Ediciones), GRACIAS por hacer viable este proyecto.



Si queréis daber más de esta noticia: 
http://www.ed-versatil.com/macarena-gomez-cuando-lei-la-trilogia-del-mal-supe-que-queria-llevarla-a-la-pantalla/

jueves, 8 de febrero de 2018

La carta







Hola, seño Matilde:
Ya hemos llegado al final del curso y mi madre me dice que como te jubilas y te vas del colegio, debía escribirte una carta para darte las gracias, pero que lo mejor era escribirla en papel porque a las personas mayores como tú les gusta recibirlas así. No sé qué saldrá de esto porque estoy hecha un lío. Por lo pronto he estado un buen rato con el papel delante y bolígrafo en mano buscando cómo poder escoger el tipo de letra y el tamaño, el interlineado, la justificación completa… y no había manera. Y como en mi vida he escrito a mano, me dije o empiezas o no terminarás nunca así que pensé que lo mejor era escribir despacio, con buena letra y tener cuidado de no ladearme mucho en los renglones, que ese es otro de los problemas y que no estoy consiguiendo. Perdona si te encuentras tachaduras pero por más que he buscado por casa, no he encontrado el tipex corrector líquido (se me había olvidado que no te gusta que usemos anglicismo), seguro que se lo ha llevado mi hermano y sabrá Dios dónde estará ahora.
Bueno, a lo que iba. Te quiero dar las gracias por el empeño que has puesto en que aprendiera a redactar bien, a que supiera lo importante que es leer (si leo mucho seré mejor persona, como tú dices), a valorar la importancia del lenguaje bien hablado y bien escrito, a enamorarme de los clásicos, como llamas a los escritores de hace muchísimos años y a los que debemos tener como modelo.
Tengo que confesar que por más empeño que has puesto no sé si has tenido una tarea fácil conmigo. Estoy segura de que cuando recibas esta carta cogerás el bolígrafo rojo y seguro que me lo llenarás de signos extraños que solo tú conoces (en clase decimos que es porque has venido de otro planeta y ese es el lenguaje que usáis jajaja) como me has hecho con todos los exámenes. Pero quiero que sepas que algo ha calado en mí y hoy me he comprado un libro, se llama “Cincuenta sombras de Grey” que me han dicho que es muy chulo. Ya te contaré, si es que consigo acabarlo.
En fin, que me enrollo más que una persiana. Que muchas gracias por ser tan buena conmigo y que seguro que esa semillita que has sembrado en mí algún día dará una hermosa planta (esto me lo ha dictado mi madre). Seguro que serás muy feliz en cuanto nos pierdas de vista ;-)
Un besote
Ana

domingo, 4 de febrero de 2018

Cierre del jueves: La carta




Y tras estas intensas cartas, cada una a su estilo, cerramos este jueves. Es una pena que la correspondencia epistolar se pierda porque creo que ahí sí que somos nosotros mismos. Mi agradecimientos a todos los que habéis participado. espero leeros y veros por aquí muy pronto.
Nos vemos en proximo jueves en el blog de Nieves. 


Y nos llegan las primeras cartas:

Neogéminis
Gustavo
Vivian Rodríguez 
Carmen Andújar
María Perlada
Monserrat Sala
María José Moreno
Molí del Canyer
Campirela
Javier Miro
María Liberona
Alfredo
Rhodea Blason
Tracy
Sylvia
Fabián Madrid
El Demiurgo de Hurlingham
Roxana B. Rodriguez
El escritorio de Jandrés I
El escritorio de Jandrés II
Miralunas






La carta es un medido de comunicarnos que cada vez está más en desuso. Ya casi nunca escribimos ni recibimos cartas. Nos comunicamos por mensajes cortos de WahtsApp, por las redes sociales o por email. Sin embargo, la carta poseía unas connotaciones íntimas que ninguno de los actuales medios ha superado. El hecho de abrir el sobre, tomar el papel en nuestras manos y leer esas letras que nos van a comunicar algo, nos genera un crisol de emociones difícil de superar; igual que sucede cuando nos ponernos delante del papel en blanco con la pluma o el bolígrafo en mano... Estas situaciones que ya nunca o casi nunca practicamos es lo que vamos a hacer este jueves.

Mis  queridos jueveros vamos a escribir o a recibir una carta; el contenido lo dejo a vuestra inspiración.

La extensión ya la conocéis y solo tenéis que dejarme el enlace a vuestro blog a partir del miércoles por la noche.

¡Nos vemos! Feliz escritura.

miércoles, 3 de enero de 2018

Este jueves un relato: Un giro inesperado







Mi vida no es vida desde que Lola se marchó una mañana muy temprano, antes de que saliera el sol, o como yo le decía cuando madrugábamos, antes de que pusieran las calles. Mi existencia es un caos. No voy a trabajar, no duermo, he perdido el apetito, ni siquiera me apetece ver los partidos de fútbol con los que tanto disfrutaba. Paso todo el día pegado al cristal de la ventana, esperando como un tonto a que ella regrese.
Cada dos por tres, vuelvo a repasar nuestros diez años juntos. Pienso en los paseos que dimos o en los viajes que hicimos, las comidas compartidas, los ratos de juego, la cama... ahora tan vacía. Me sumerjo en un mundo de nostalgia del que a duras penas salgo, para dirigirme de nuevo hacia la ventana. No sé que será de mí. Hoy se cumplen dos meses desde que Lola se fue y no sé cómo rehacer mi vida.
Un ruido en la puerta me saca de mi ensimismado y repetitivo monólogo interior. El corazón me brinca tanto en el pecho que creo que me puede estar dando un infarto.
¿Y si es ella?
Me levanto del sofá de un salto y voy corriendo a la puerta de la calle. La abro.

Ahí está. Delante de mí. Con sus ojos color miel y su pelo largo, rubio. Me mira con esa  mirada que siempre me pone cuando ha hecho algo mal y quiere que la perdone. Me abrazo a ella. La acaricio y le digo que no tengo nada que perdonarle. Que sin ella no soy nadie, que es el amor de mi vida, que hasta que la encontré vagaba como un zombi. Lola me lame la mejilla y apoya su cabeza en mi hombro. Entonces, con la ternura que la caracteriza, me susurra un tenue: guau.

Más giros inesperado en el blog del Pepe: Desgranando momentos

Retos lectores del mes de marzo

 MES DE MARZO Los meses se pasan en un supiro y llega el momento de anunciar mis lecturas para los retos en el próximo mes de marzo.  ...