En diciembre de 2012 saltó la noticia de que un grupo de genetistas estadounidenses, planeaban analizar el ADN de Adam Lanza, autor de la masacre de Connecticut, para descubrir si había alguna mutación en su cadena genética que explicara su comportamiento agresivo. Sería el primer estudio científico en un asesino de masas. Hasta el momento no se han publicado resultados al respecto. En los años 60 se vinculó a los llamados superhombres , cuya fórmula cromosómica es XYY, y que parecía era bastante frecuente entre los internos de las cárceles que habían cometido actos violentos. Según esto, quién posea XYY tiene seis veces más posibilidad de ser violento. Más cercano a nosotros surgió la teoría del Gen del Mal, también llamado el Gen del Guerrero, por el estudio de los indígenas maoríes de Nueva Zelanda, llevado a cabo por el Dr. Rod Lea y que justificaría el comportamiento violento de determinadas personas. Está relacionado con la Monoamin...
Blog de María José Moreno