Ir al contenido principal

Diario de un médico interno residente

Caso real:

JUNIO…un domingo de guardia de urgencias. El almuerzo ha sido cortesía del hospital que malpaga nuestro sueldo. Gracias a dicha comida, la sobremesa atendiendo pacientes está siendo especialmente agradable. Urgencias… pura acción, decisiones rápidas, salvar vidas. Así me quería imaginar las urgencias antes de ser residente y tener responsabilidad en esas decisiones rápidas y en las vidas de los demás. Ahora, con toda la sangre de mi cuerpo intentando digerir y siendo mi primera guardia, sólo quiero que llegue la hora de irme a casa sin acción de por medio.

Son las 16 horas. Cuarenta grados a la sombra. Domingo. ¿Por qué la gente no ha tenido en cuenta estos datos metereológicos y ha decidido pasar el domingo en urgencias y no en cualquier otro sitio? Será por solidaridad con los que estamos allí.

La sala de espera parece el metro en hora punta.

De pronto irrumpe un celador en la consulta, empujando una camilla con una señora, entradita en carnes, junto con su hija, “entradita y salidita” de carnes. Ambas brillando de sudor. Derritiéndose.

- Si esta señora viene en camilla, seguro que es importante. – Me preparo el cuerpo para atender una verdadera urgencia. La sangre que me queda alejada del estómago palpita en mis sienes. Se dilatan mis pupilas. Respiro hondo. Tengo una urgencia.
- Dígame que le pasa, Jacinta. - Y Jacinta comienza a abrir la boca para articular palabra al tiempo que levanta un dedo, cuando su hija arranca a hablar como si le hubieran apretado el interruptor de encendido.
-
Pues verá doctor, mi madre, que se ha caído.
- Y, ¿dónde le duele?, - inicio la historia clínica. – En la espalda. – Responde su hija como activada por un resorte, mientras Jacinta vuelve a fracasar en su intento de contar su propia historia.
-
Verá usted, mi madre es que tiene muchas cosas, incluida “hernia de jato”, hernia “del” disco, “diabetis”, y “anginas en el pecho” que no se le quitan desde hace años.
- ¿Tiene la tensión alta?, - completo la entrevista.
- No.
- ¿Qué medicamentos toma?
- Pues toma “cosas” para todo lo que le he contado, y unas “pastillas para la tensión”.
- Pero, ¿no me ha dicho que no es hipertensa?
- No, la tensión alta no la tiene, doctor, ¿no ve usted que toma pastillas para eso?

Las sienes me palpitan, y también la boca del estómago. Aprieto los puños. Respiro rápido ahora. No tengo una urgencia, tengo una tarde tonta…

- Bien…Dígame, ¿cuándo se ha caído su madre?. –La pobre Jacinta para este momento ya había desistido de intentar hablar sobre sí misma.
- Se cayó en Abril.
- ¿EN ABRIL?!!!

Las urgencias… pura acción, rapidez en la decisiones, salvar vidas.

Comentarios

  1. Gracias Alberto por inciar este tema. Os estais enfrentando a vuestros primeros pacientes y seguro que tendreis multitud de anectodas para compartir con nosotros, pero no olvideis que en una relación medica hay dos personas, el médico y el enfermo. Encantada de conocer la vuestra, pero tambien está este foro abierto para escuchar al enfermo. Me encantaría saber que opinan ellos. besos

    ResponderEliminar
  2. Jajajajajajajjajaja, perdonar la exclamacion pero solo tiene un comentario........Bienvenido al mundo real de la medicina!!!!!!!!!
    Todo un abanico de escenas desde las mas dramaticas hasta las dignas del corral de la comedia, aunque al final un dia de guardia siempre hay algo que hace que haya merecido la pena.
    P.D.: muy buena la escenificacion del caso clinico :-)

    ResponderEliminar
  3. Lo mas importante de la anecdota es el hecho de que ese "residente" no ha perdido el sentido del humor ni la capacidad de comprension. enhorabuena

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

LAS PALABRAS DE MIS AMIGOS

Entradas populares de este blog

VUELVO AL LUGAR DE SIEMPRE

  Autorretrato. Mi fuerza interior (Collage analógico) Han pasado meses, incluso años, desde la última vez que escribí aquí. Durante ese tiempo, viví en silencio muchas palabras. Acompañé procesos personales, caminé con otros desde mi consulta, enseñé, creé collages… y por supuesto, seguí escribiendo. Ha  cambiado  mucho  mi físico (la edad no perdona) y más aún mi forma de ver  y sentir lo que pasa a mí y a los míos y a mi  alrededor. Sin embargo,  mi blog, este lugar donde solía encontrarme con vosotras, quedó dormido. Hoy quiero volver. No con promesas de constancia, sino con la necesidad honesta de reconectar. Vuelvo para hablar de lo que me atraviesa como escritora, psiquiatra, profesora, mujer, madre y abuela, de lo que no siempre se dice. Aquí compartiré de nuevo relatos, fragmentos de novelas, pensamientos, imágenes, emociones y vivencias. Aquí os contaré las novedades de mis libros antiguos y nuevos.  Este blog se llama  Lugar de enc...

¿Y si hubiera sido yo?

  El suceso ferroviario en Adamuz (Córdoba) ha despertado una sensación de vulnerabilidad colectiva. Lo que sentimos no es solo tristeza por las víctimas; es un fenómeno neurobiológico llamado  identificación narrativa . Cuando el escenario de la tragedia es «el de siempre», nuestra ilusión de seguridad se rompe y la amígdala toma el control. Analizo qué ocurre en nuestro cerebro cuando el riesgo deja de ser una estadística y se convierte en algo personal: ¿Y si hubiera sido yo?   Hay tragedias que no se quedan en las noticias. Entran en casa. Se sientan en el sofá. Viajan con nosotros al día siguiente.   La tragedia ferroviaria ocurrida en Adamuz (Córdoba) no nos resulta lejana. No es un tren abstracto. Es  ese  tren. El que cogemos para ir a trabajar, a ver a la familia, a dar una charla, a volver a casa. El de siempre. El cotidiano. El que jamás pensamos que pueda fallar.   Y entonces aparece la pregunta, incómoda y persistente: ¿Y si hubiera sido y...

Este jueves un relato: Escritura creativa

Mis queridos jueveros esta semana nuestros relatos se basarán en la escritura creativa.  Pongamos nuestra mente en funcionamiento y dejemos volar la imaginación. Escoge el método que más te guste para inspirarte y escribe tu relato más creativo: Primeras líneas: La chica de las pecas tuvo un presentimiento... Juró que no olvidaría y supo que la iban a matar... Título El náufrago cautivo Tras el origen Cinco palabras Soberbia-hermana-poder-adivina-ofensa Edad-bestia-tenderete-falsificador-cuervo Seguimos las normas de Tésalo: no olvides dejarme tu enlace en este blog, no te excedas de líneas para que sea más accesible su lectura (siempre puede haber excepciones) , utiliza la imagen o la que prefieras y no dejes de comentar. ¡¡Os espero!!