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Este jueves un relato: Escritura creativa






La chica de las pecas tuvo un presentimiento; una vaga sensación de que algo iba a acontecer. «Podría ser bueno o malo; o ni malo ni bueno, algo normal inmerso en nuestra rutina pero que nos sorprende y atenaza quizá por lo inesperado o lo comprometido o lo inusual o tal vez por el momento o por la situación... Demasiados factores a tener en cuenta, no merece la pena» se dijo, queriendo parar su mente que  comenzaba a tomar carrerilla. 
El semáforo se puso en rojo y frenó. A lo lejos  por el espejo retrovisor vio un coche cuyo conductor se entretenía hablando por el móvil. 
Volvió a sus pensamientos. «Lo que haya de venir, vendrá, para que mortificarme, aquí lo estaré esperando», justo en ese instante ¡zas! el coche que venía detrás de ella  impactó contra su vehículo. 
Su cabeza se bamboleó de delante hacia atrás un par de veces, la sensación de mareo iba en aumento, cerró los ojos y antes de perder el conocimiento musitó: 
—¡Esto del sexto sentido es una mierda! 

Comentarios

Carmen Andújar ha dicho que…
Están muy bien conjugadas las palabras y te ha salido un relato redondo, con un final muy original.
Ya he colgado el mío. Te dejo el enlace.
Un abrazo
http://carmenandujarzorrilla.blogspot.com.es/
Cristina Piñar ha dicho que…
Pues si, eso mismo digo yo, que lo del sexto sentido es una mierda, si tiene que venir una desgracia, casi mejor no saberlo... Besos.
El Demiurgo de Hurlingham ha dicho que…
Tal vez tendría que empezar a entrenarse para usarlo, para que sea más efectivo.
Luciano Doti ha dicho que…
Excelente micro, María. Me ha encantado.
Tracy ha dicho que…
Lo del sexto sentido es lo que tiene, además de ser una mierda, como se dice en el relato..
Fabián Madrid ha dicho que…
Yo hubiera apoyado la cabeza en el respaldo. Sabiéndolo...
Un beso.
Sindel ha dicho que…
Genial relato! A veces saber las cosas por adelantado puede servir si sabemos como usarlo. De otra forma creo que genera mayor ansiedad y confusión. Todos tenemos un sexto sentido, que podemos desarrollar con tiempo y ganas. Un beso!
Neogéminis Mónica Frau ha dicho que…
jajaj buenísimo!...un final con humor es algo que se agradece!
=)
Max Estrella ha dicho que…
Magnífico...grande en su sencillez porque se cruzan las historias y nos llevas por ellas casi sin darnos cuenta.
Besos y gracias.
G a b y* ha dicho que…
Jaja! Qué bien hilado! Breve y con contundente reflexión de cierre.
La verdad, es que a veces los presentimientos aturden un poco.
Besos!
Gaby*
Lucia M.Escribano ha dicho que…
Me ha gustado la ultima frase cuando se dá cuenta de lo que se le vino encima " Esto del sexto sentido es una mierda " jajajajjajaj . Hace que acabes el relato riendo. Un micro estupendo, como tu singladura en este jueves. Gracias
Besos sinceros amiga.
Mar ha dicho que…
María José, he releído tu relato para poderte dejar comentario. A ver si esta vez funciona. Tu texto me sigue pareciendo muy bueno. Ligero, creativo, y vivo como la vida misma. Creo en ese sexto sentido, creo q todos los humanos lo tenemos.... aunque sólo algunos saben escucharlo. Gracias por tu esfuerzo en esta convocatoria, por tus letras y por dejarme participar. Un abrazo y besos.
Anónimo ha dicho que…
Te diré que me he visto en esa situación en dos ocasiones, llevándome sendos bamboleos mareantes de las cervicales. Al parecer, según los que me seguían, el amarillo no sirve para atenuar la marcha sino para acelerarla. Así que coincido en la frase que cierra tu creativa entrada. "El sexto sentido es.... eso, una mierda!.
Enhorabuena por el éxito de tu convoctoria.
Un fuerte abrazo.
San ha dicho que…
Ni media línea más, toda una historia sin artificios- Sencillamente muy buen micro.
Un abrazo.
Maria Liberona ha dicho que…
Guuuaaauuu !!!
me dejaste sin palabras excelente relato, me ha encantado, FELICITACIONES !!!! me has sorprendido
Alfredo ha dicho que…
Texto que te puede, línea a línea. Lees con recelo y espera y una vez más el sexto sentido te sorprende.
Besos
Juan Carlos ha dicho que…
Jajá, en efecto. Era adivina (usando una de las palabras sugeridas) y menos mal que sabía que NO iba a morir.
Besos.

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