Ir al contenido principal

Este jueves un relato: El tiempo de los tiempos



TIEMPO AL TIEMPO

Dolores nació pequeña, muy pequeña. La comadrona le dijo a su madre, primípara añosa, que era la primera vez que ayudaba a traer al mundo un ser tan minúsculo.  Decidieron llamarle Dolores, como la abuela paterna. Demasiado nombre para tan poca cosa se quejaba su madre,   ella en la intimidad le llamaba Lolita. 
Lolita creció poco, muy poco. Cuando visitaban angustiados a don Esteban, el médico,  por ese hecho, el buen hombre siempre repetía lo mismo mientras apretaba con cariño la mejilla de Lolita, provocando una risa en la niña: "tiempo al tiempo" 
El pueblo en el que vivían,  alejado y habitado por personas mayores, procuró una  infancia aburrida a Lolita que tuvo que entretener sus días cosiendo con su madre y su abuela, hasta llegar a convertirse en una primorosa costurera. Contenta por ver qué era capaz de crear con sus minúsculas manos, cuando alguien se reía de su estatura, respondía: "tiempo al tiempo", en su interior soñaba con el día en que ella fuera normal. No sabía cuando, pero llegaría.
Dolores nunca tuvo novio. Ningún chico se fijó en ella a pesar de que tenía una agraciada cara pecosa de nariz respingona. Su madre, sabedora del dolor que si hija sentía la consolaba con las palabras del difunto don Esteban: "tiempo al tiempo.
Dolores enterró a su abuela, a su padre y a su madre. Dolores se quedó sola, muy sola. Cosía de día y de noche, de esa manera era feliz; cuando se miraba al espejo se decía: "tiempo al tiempo". 
Dolores, la pequeña Dolores, de poco más de un metro, desfilaba orgullosa por la Pasarela Cibeles, al lado de sus altas modelos que le obsequiaron con un ramo de flores tan grande como ella. Sus creaciones, habían revolucionado el diseño de la moda.
En ese instante, justo en ese momento, en un segundo de su vida, entendió lo que tantas veces  el médico le había repetido: "tiempo al tiempo".

MÁS SOBRE EL TIEMPO EN EL BLOG DE MATICES

Comentarios

Teresa Oteo ha dicho que…
Además que sí, qué cierto es eso de "tiempo al tiempo", el tiempo lo pone todo en su sitio, aunque a veces tarde más de lo que deseamos y no siempre lo hace como esperábamos.
Al final Lolita fue tan grande como su nombre: Dolores.
Muchos besos
Natàlia Tàrraco ha dicho que…
Pues sí, tiempo al tiempo, cosiendo la vida con esmero, a su tiempo, la pequeña Lola se creció por lo alto, el tiempo le dio su tiempo. Habrá que darle una oportunidad al tiempo, Lola la pequeña supo otorgarse esa voluntad. La pequeña gran Lola, sabía que la estatura no lo es todo, ella crecía por dentro.
Besito saladito, muy buen tempo le diste al tiempo con tus palabras convertidas en una pequeña joya.
Neogéminis ha dicho que…
El "tamaño" de las personas no se mide por su estatura, y en el caso de Dolores, el tiempo demostró que es así, que se puede ser muy grande apenas midiendo un metro!
Preciosa historia.

Un abrazo muy juevero.
Carmen Andújar ha dicho que…
Ya dicen que en tarro pequeño está la buena confitura, y eso le pasó a Dolores, pequeña pero con unas manos que ya querrían las de mayor estatura.
Bonita historia
Un beso
Cristina Piñar ha dicho que…
Solo me queda decir "tiempo al tiempo". Aquí vendría que ni pintado el refrán ese que dice que las mejores fragancias se guardan en frascos pequeños. Dolores era pequeña de estatura, pero grande de corazón y una estupenda costurera que, con el tiempo, logró triunfar al ver sus diseños en las mejores pasarelas. Un bonito relato con moraleja incluida. Un beso.
Leonor ha dicho que…
Magnífico relato, me ha encantado. He visto las tardes de la pequeña cosiendo junto a su madre y su abuela. Y que bonita moraleja.
Yo te diría a ti "Tiempo al tiempo", eres una gran escritora.

Un abrazo.
Anónimo ha dicho que…
Su tesón y el tiempo se encargaron de hacerla grande, muy grande, aunque su estatura nunca llegara a superar el metro y algo. LOlita hizo bueno aquello que decía "tiempo yo le pido al tiempo y el tiempo tiempo me dá.
Un fuerte abrazo.
rosa_desastre ha dicho que…
Creció tanto por dentro, su esperanza aligeró los relojes, se hizo grande hasta rebasar a las grandes de estatura. Preciosa moraleja.
Un beso
Maria Liberona ha dicho que…
Tiempo al tiempo y la verdad es muy cierto, y es que los tiempod de Dios y la de los hombres no son los mismos y uno simplemente no sabe esperar jajaja... pero sabes amiga esta historia me encanto y en cierta forma me identifica. Muchas gracias por compartirla
Luis Rodriguez ha dicho que…
Creció gracias al conocimiento que adquirió de su familia y en esa frase del médico que contenía paciencia y un designio. Excelente y muy tierno relato
Esilleviana ha dicho que…
Bonita historia. Llegó su tiempo y Dolores pudo comprobar como después del esfuerzo, de cierta desesperación, el tiempo o lo que sea... te recompensa y gratifica con una porción de tiempo cómodo y placentero :)

(mi madre se llama D. y cuando nacieron ella y su hermana melliza, mi madre pesó muy poco y era muy pequeña. De haber habido incubadoras, ella habría pasado algún tiempo de su tiempo de vida, esperando para estar completamente madura :)); tu historia me recordó al relato que siempre contaba mi abuela).

Un saludo
El Desván de la Memoria ha dicho que…
Muy bueno. Todo llega, es cuestión de... tiempo.
Atrapas muy bien la lectura de este relato desde la primera línea.
Un abrazo,
Ramón Alcaraz
Juji ha dicho que…
Muy buena historia, María José. Un deleite de tiempos que llegan con sus metas conseguidas.
Un abrazote.
Matices ha dicho que…
Era grande, muy grande... por eso consiguió que el tiempo hiciera su trabajo. Te lo cuento, porque tiene su "guasa" y la vas a comprender rápido... Yo siempre quise ser pequeñita, recuerdo que se lo decía a mi abuela y ella siempre me contestaba "Todo llega cuando tengas mi edad empezaras a encoger...", no la entendía, ahora cuando algún amig@ chistos@ , me dice, "niña tu no dejas de crecer..." siempre para mis adentros recuerdo a mi abuela y me digo "otr@ que ya ha empezado a encoger"... ;)))
Ya ves si me ha gustado, muy bueno... y gracias por acompañarme en esta convocatoria.

Besos
San ha dicho que…
Cada vida tiene su compás, aunque no se entienda, el reloj fue caminando sin marcar los tiempos, el de ella llegó. Justo es lo que tú has hecho con este texto, marcar los tiempos. Me gustó mucho.
Un abrazo.
G a b y* ha dicho que…
Sin dudas una enseñanza de vida. No es cuestión de tamaño (tamaño físico) cuando la grandeza se le lleva dentro.
Me encantó tu relato Ma José, y ese instante final en que portando un ramo de flores era rodeada por altas y esbeltas modelos llevando sus prendas, se representó en mi mente con toda la grandeza creativa y luchadora, de una mujer que supo estar a la altura de sus aspiraciones.
Un beso al vuelo:
Gaby*
Pepi ha dicho que…
Que relato más lindoooooooooooooooo. Me encantó la historia de Dolores, y su tiempo al tiempo. Me encantó ese final, me la imaginé como una Edith Piaf, diminuta de cuerpo, pero inmensa de voz.
Un placer leerte. Besitos
Josep Capsir ha dicho que…
Sí, tiempo al tiempo. Aunque para conseguir un objetivo, cuando nada te favorece, hay que ponerle tesón, trabajo y mucha voluntad.
Un abrazo!
Manuel ha dicho que…
Nada mejor que emplear el tiempo en descubrir y ejecutar las posibilidades de cada uno. Tiempo al tiempo, buena frase, buen consejo porque siempre el tiempo puede ser un buen bálsamo.
Un beso, MJ.... tiempo al tiempo
Gastón Avale ha dicho que…
Hermoso relato. Es verdad, con esfuerzo dedicación y empeño uno llega a donde quiere. El tiempo dirá.... Besos
Sindel ha dicho que…
Es que Dolores creció en sus habilidades, en su dedicación y llegó a ser más grande que cualquiera que la superara en altura física.
Excelente, tierno y con un final que nos deja una enseñanza.
Un abrazo enorme :)
casss ha dicho que…
Sencillamente: ME ENCANTO!!!!Me recordó lo que mi suegra me decía, cuando yo era joven e impaciente.

Sabia mi suegra, lo aprendí a reconocer hoy, que ya no está. Es ley de vida, vio?

Un relato encantador y bien acompañado de un muy buen músico. Grande Fito!!

Besos y abrazos con todo mi cariño.

Entradas populares de este blog

Cuando una novela no te gusta

La palabra gustar, del latín gustare, en su 3ª acepción hace referencia a «agradar, parecer bien»; tiene algunas otras entre las que se encuentran la 6ª, «que se desea, se quiere o se tiene complacencia en algo», o la 4ª, «que al tratarse de una persona se dice de ella que es atractiva». De cualquier forma, empleamos en el lenguaje común la palabra gustar considerables veces, a lo largo del día. En un restaurante es normal que nos pregunten si nos ha gustado la comida; si vamos al cine, al salir, seguro que hablaremos de si nos ha gustado la película; si vamos de compras, solemos preguntar a nuestro acompañante si le gusta la prenda que nos estamos probando, o cuando nos preguntan: ¿te gusta el fútbol? Respondemos sí, no o depende de quién juegue; en mi caso particular solo veo los partidos de la selección española.… Es decir, a lo largo de nuestra vida, nos vamos decantando por aquellas cosas, personas, situaciones…, que nos gustan y, también forman parte de nosotros, todas aquellas …

Cuando destruyen una parte de ti

A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado.  En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario. En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas.  En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DEST…

Mis lecturas 2018

Mis lecturas 2018


Lo que aquí escribo no son reseñas, solo mi impresión particular como lectora.



«Inspector Solo» de David Jiménez «El Tito»
Conocí al Inspector Marcial Lisón, el protagonista de esta entrega, en la primera novela del autor «Muertes de sobremesa» y ya me pareció un personaje potente, con el que poder mantener una serie, como así parece que es la idea de David Jiménez. 
En esta ocasión el inspector se enfrenta al asesinato de una prostituta rumana, Saha, y a su miedo de poder estar relacionado con él, de alguna manera. De nuevo, encontramos a Zoe Ochoa, su compañera y mejor aliada en el trabajo, pero que esta vez se convierte para el inspector en una nueva fuente de preocupación, por una relación que mantiene. 
Una novela muy actual en la que nos adentramos en un caso, cuyo entramado se va complicando por los numerosos frentes que tiene abiertos y que nos llevan de un lado a otro intentando saber quién será el responsable de esa muerte. 
Sin duda lo fuerte de la novela viene …