Escribir los dos últimos libros de Pepe Pepino no ha sido solo un proyecto literario. Ha sido, sobre todo, una experiencia compartida.
Todo empezó como lo hacen las cosas importantes: jugando. Inventando historias sobre ese personaje verde que tuvo que abandonar su planeta, respondiendo preguntas inesperadas, dejando que la imaginación hiciera su trabajo. ¿Y si Pepe fuera muy curioso? ¿Y si existiera un club secreto? ¿Y si los adultos no lo supieran todo?...
Escribir a cuatro manos —una grande y otra pequeña— obliga a algo muy valioso: escuchar de verdad. Escuchar cómo mira el mundo alguien que aún no lo da por sentado. Qué le hace reír, qué le inquieta, qué le parece injusto o cuándo una historia ya no interesa y hay que cambiar de rumbo sin dramatizar.
Mi papel ha sido acompañar a la creatividad inabarcable de un niño. Luego, dar forma, ordenar, cuidar el ritmo… y, sobre todo, no estorbar. La imaginación infantil no necesita correcciones constantes; necesita espacio, tiempo y confianza.
Los nuevos libros protagonizados por Pepe Pepino y sus amigos nacen de conversaciones tranquilas, de paseos, de ideas que aparecen sin avisar, de silencios compartidos. Nacen también de una certeza que se ha ido haciendo más fuerte con los año. La infancia es un territorio serio, profundo y lleno de intuiciones luminosas.
Escribir con mi nieto me ha regalado algo que no esperaba: una felicidad sencilla, de las que no son fáciles de transmitir. Y también un orgullo muy particular, que no tiene que ver con el resultado final, sino con el camino recorrido juntos.
Quizá por eso estas historias hablan de amistad, de enigmas, de secretos y de tesoros que no siempre caben en un cofre. Porque hay libros que no se escriben solo para ser leídos, sino para ser compartidos.
— María José Moreno
Qué linda experiencia, María José! lo mejor de todo será el cofre de recuerdos que surgieron al escribir las historias junto con tu nieto. Me alegra reencontrarte. Un fuerte abrazo
ResponderEliminarTodo un lujo de poder escribir con tu nieto, mi enhorabuena.
ResponderEliminarEl éxito ya lo tienes porque la experiencia es única. Un besote grande.