La batalla de las Navas de Tolosa. Horace Vernet (Siglo XIX) La mañana del lunes 16 de julio de 1212 amanecía fresca, a pesar de que el tórrido verano castigaba las tierras jienenses. A sabiendas de que el enemigo musulmán les había tendido una emboscada para que quedaran atrapados entre montañas, el ejército cristiano se dirigió al oeste a través del Puerto del Rey para atravesar la sierra y, más tarde, dirigirse al llano en el que se celebraría la batalla. Se situaron unos frente a otros en el extenso valle, disponiéndose los ejércitos tal como era habitual. Los cristianos, con 10.000 hombres, en tres líneas de cuerpos de ejército: la del centro, la del flanco derecho y la del izquierdo. La primera línea, ocupada por los ultramontanos y voluntarios; la segunda, por las órdenes militares, milicias urbanas y caballería pesada castellana; y en retaguardia, los señores, obispos y reyes. Los almohades, con 20.000, situaban en primera...
Blog de María José Moreno