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Este jueves un relato: Fragmento inspirador: COBARDE




                                                                    Este es mi pequeño homenaje de ficción, aprovechando el relato del jueves, al cruel crimen machista acaecido hace unos días en Úbeda.



«A todos, en algún momento, se nos ha revelado la existencia como algo particular, intransferible y precioso» (Octavio Paz); al menos, eso pensaba Dolores cada vez que miraba a sus hijos, los veía sonreír, discutir, enfadarse o cuando les daba sonoros besos y abrazos de los que hacen época. Sus hijos eran su bien más preciado, el resultado del amor eterno que su marido y ella que se habían prometido en una preciosa ceremonia con muchísimos invitados. Amor eterno...; hasta que en algún momento de su existencia, que no sabría ubicar, él se transformó en un ser irreconocible, un monstruo con el ya estaba cansada de bregar y del que se separó por el bien de sus hijos, ante todo. Desde entonces vivían medio en paz, pero al menos, el ambiente era respirable y las risas habían vuelto al hogar, supliendo los gritos, los malos modos y los empujones.

Dolores acababa de apagar el despertador y estaba algo desorientada; sin embargo, oyó claramente unos acelerados pasos. El corazón se le puso a mil y la boca se le secó. Los conocía bien. Se levantó y fue corriendo hasta la puerta de entrada, justo cuando él la abría de una patada. Allí estaba el diablo empuñando un cuchillo de caza. Ella pensaba en sus hijos que aún dormían, tenía que protegerlos. Se acercó, le susurró que se calmara, se lo pidió por lo que más quisiera y, al mismo tiempo, al ver su boba sonrisa y la negrura en sus ojos intuyó que no iba a ser posible porque había decidida determinación en su rostro. «Acabará con nosotros», se dijo para sí. Dolores le dijo que era preferible hablar, pero él negaba con la cabeza.

Antonio, su hijo de 17 años, salió enfurecido del dormitorio e intentó quitarle el cuchillo al padre, recibiendo unas cuantas puñaladas que lo dejaron mal herido en el descansillo. Dolores, con un grito ahogado en la garganta y en el miedo a modo de piel, salió corriendo para llegar a la habitación de su hijo pequeño, Vicente, que aún dormía apaciblemente, soñando con un futuro que ignoraba le será cercenado de una cuchillada. El mostruo la pilló en el salón y sin ningún prurito le metió una y otra vez el cuchillo en el estómago y el abdomen, con fuerza y retorciéndolo para hacerle más daño. Dolores cayó al suelo y con su último hálito de vida le escupió: COBARDE. Él se enervó, él no era un cobarde si no un valiente por lo que iba a hacer; era la zorra de su mujer que una vez más quería liarlo, manipularlo. «Qué bien está muerta», pensó, cuando asestaba una última puñalada en el cuerpo inerte de Dolores. LLegó al dormitorio de Vicente, los ojos del chico de 10 años lo escrutaban aprisionado por un miedo atroz y antes de que la palabra papá saliera de sus labios, el padre le propinó un certero tajo que lo dejó sin vida al instante, al tiempo que la sangre resbaló desde el cuello formando un gran charco en el suelo.

El monstruo se paseaba ufano, de un lado a otro, observando lo que había hecho. Consumada su venganza se dirigió al salón. Se sentía satisfecho y tranquilo. «Todos se lo merecían». Sin embargo, no estaba dispuesto a sufrir en la cárcel, lo tenía decidido, lo mejor era suicidarse: se arrojaría por el balcón y todo concluiría... Y eso hizo, pero, en los escasos segundos que tardó en dar con la cabeza en el suelo, escuchó a Dolores llamándolo COBARDE, COBARDE, COBARDE.


Más relatos sobre fragmentos en el blog de Monica

Comentarios

  1. Fuerte los acontecimientos de estos días, no sé que puede pasar por la mente del ser humano para llegar a matar a lo que más se quieren que sus tus hijos.
    Un crimen cruel como lo son todos, mentes enfermas o tal vez malas, o tal vez ambas cosas.
    Un texto crudo y real...
    Un abrazo, feliz jueves.

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    Respuestas
    1. Malas, no enfermas, así son esas mentes. Gracias por venir. Besos

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  2. Qué terrible! Espantoso! Monstruoso! y estoy segura que si sobreviven esos desgraciados nunca caerán en el arrepentimiento porque en su mente retorcida siempre ellos se considerarán como las víctimas de una mujer impía que no los respetaba. y los hijos? qué culpa pueden endilgarle a los hijos? por favor!
    Gracias por sumarte María José, aunque haya sido con un tema tan cruento. Un abrazo

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  3. Muy buen texto, muy realista y atroz. Nunca he entendido la cobardía dee esos miserables, que no podemos llamar hombres, ni padres.

    Muy bien narrado. Espeluznante. Un abrazo

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  4. Puede que nunca sean suficientes las palabras para denunciar, extensas las fuerzas para proteger ni eficaces las medidas para reeducar, pero aún así no podemos cesar en el empeño de erradicar la violencia de este mundo, de esta nuestra especie la humana.
    Porque nunca podré aceptar que este mal es inherente al ser humano, que es una condena que nos marca desde la cuna.
    ¡Gran relato!

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  5. Lamentablemente esto no solo es un relato, que por cierto demuestra una realidad que ocurre, y mucha mas de lo que uno se pueda imaginar.
    Como siempre es un placer leerte María José.

    Un abrazo :)

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  6. Tan real por desgracia... Da miedo...
    Besotes!!!

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    Respuestas
    1. El dolor es ese, que es una realidad que s erepite una y otra vez. Besitos

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  7. Yo no sé qué está pasando de un tiempo a estar parte. Ni confinamiento, ni nada... algo se cruza en la cabeza y solo quien lo sufre lo sabe, si es que llega a saberlo. Un brote psicótico, una locura transitoria... No sé.
    El caso es que no tiene esto nombre por mucho que lo etiqueten.
    Tu texto es tan crudo como la verdad.

    Un beso.

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  8. ¡Qué horror! Se ne encoge el corazón. Es lamentable que existan seres [humanos] depravados como este asesino suicida de Ubeda. Muy buena tu rekato-denuncia-homenaje a las víctimas. Algo inconcebible en pleno siglo XXI.

    Besos

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  9. Y que sigan ocurriendo estas cosas es intolerable, cuanto asesino hay suelto. tu final pone un poco de paz a mi alma. Un abrazote

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  10. Terrible y lo más espantoso es que seguirá, me voy triste
    Un abrazo

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  11. Leyéndote se pone el vello de punta y se ve al hombre convertido en fiera salvaje, sin que los años transcurridos desde el tiempo de las cavernas haya servido para hacer más personas a algunos seres que aún se siguen portando como bestias.
    Besos

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  12. Has retratado a la perfección la noticia que nos impactó a todos hace unos días: un padre de familia, presunto asesino de su mujer y de sus dos hijos, aunque el mayor pudo ser trasladado al hospital murió allí. Lo haces con la voz y los ojos de Dolores, la mujer del asesino, pero también nos muestras el miedo de sus hijos. Tremenda historia, pero muy buen relato.

    Un abrazo.

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  13. Tu relato...da ganas de vomitar.. y éso es que lo escribiste con las entrañas... lo más triste es que es la cruda y horrible realidad que aun es más vomitiba...
    Me ha gustado como has hilado el relato con el fragmento y con la actualidad para dar vidibilidad a una lacra infernal...
    Felicidades por tu aporte
    Un beso

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  14. IMPRESIONANTE RELATO QUE NO QUE LAMENTABLEMENTE NO ESTA NADA AISLADO DE LA REALIDAD., ME DEJAS CASI SIN PALABRAS

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