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Cuando destruyen una parte de ti










A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado. 
En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario.
En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas. 
En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DESTRUíDOS.
Los dos mensajes me produjeron infinita pena. 
Por un lado la piratería sigue dale y dale evitando que el  cobre por un trabajo que me apartó temporalmente de mi vida normal, de mi familia, de mis amigos... De otro, la editorial destruye lo que tanto esfuerzo me costó, en este caso concreto, hacer una edición digital completa yo sola, situarla en los más alto de Amazon, estar en el primer puesto meses y meses, perder muchas horas de mi vida en promoción y así tener la suerte de que una editorial me tocara con su varita mágica. De esa primera edición se hicieron 4000 ejemplares y luego se hizo una posterior de otros 4000 para vender en América del Sur. Imagino que serán esos los que han sobrado porque nunca me explicaron bien cómo se vendieron esos ejemplares destinados al continente americano, aunque me consta, por fotos y por lectores que lo compraron, que a algunas ciudades llegaron. ¿Y por qué destruirlos y no regalarlos? Es lo primero que se me ocurre.
No me consuela que haya una reciente edición en digital de Bajo los tilos, que se esté vendiendo bastante bien, porque al fin y al cabo  lo que se destruye es una parte de mí. 
Lo bueno, si lo hay, es que te ofrecen quedarte con estos libros siempre que cubras los gastos de transporte desde Barcelona. 
Yo no me he podido hacer cargo de todos, pero si he rescatado 250 libros y en cuanto estén en mi poder haré sorteos, los regalaré a bibliotecas, centros culturales, centros de enseñanza, y a todos aquellos que quieran leerlo. 
Este es el único consuelo que encuentro en mi corazón literario dividido por las circunstancias, y que hace replantearme, ahora que he comenzado a escribir otra novela, qué haré con ella en el futuro.
Aún tengo tiempo para pensarlo...

Comentarios

Ester ha dicho que…
Mucha tristeza que se destruyan libros, si lo viera físicamente lloraría, así que siendo la autora entiendo el disgusto. Es complicado llegar hasta ver el libro en papel, para que luego lo mal regalen en descargas ilegales o los quemen. Solo me queda mandarte un abrazo y decirte que estoy de tu parte.
Almudena Gutierrez ha dicho que…
Profunda tristeza. Los libros no se deben destruir NUNCA.
Un beso amiga.
Carmina ha dicho que…
Eso te honra, un autor fue el mismo a recogerlos y los puso a la venta por el precio que el lector quisiera dar, lo recaudado para los refugiados sirios, me pareció muy bonito
susana palacios ha dicho que…
Que pena y tristeza que los destruyan, con la de alternativas que hay.Lo de la pirateria todo lo que diga es poco.Un abrazo
Agata Vehi ha dicho que…
Qué tristeza y qué impotencia. Lo de la piratería es una lacra que va a ser muy difícil de erradicar - me temo- pero que destruyan tantos libros me produce una inmensa tristeza. Yo soy incapaz de tirar ninguno y no los he escrito yo, no imagino qué tienes que sentir tú como autora. Yo los conservo por muy deteriorados que estén. Y si no los quiero tener en casa los dono a bibliotecas, a centros benéficos, los regalo a amistades o familiares... pero tirarlos nunca.
Lo siento mucho, te mando todo mi ánimo y un abrazo.
Campirela_ ha dicho que…
Hay mi querida niña , sabes que lo siento en el alma pero , no quiero verte triste , dicen que no hay mal que por bien no venga así que saca esa garra que tienes y demuéstrales que tú puedes con todo y esa novela que tienes en proyecto seguro que dará su fruto no quepa duda.
Por otro lado me gustaría enormemente tener un ejemplar si lo hay en papel de tú novela " BAJO LOS TILOS" Si es así ya sabes mi correo , me dices cuanto es y ta la compro pq como digo que mejor regalo de Navidad que tener en mi poder una novela de una amiga especial .
Noa no te desanimes por favor y sigue escribiendo bonito como tú sabes hacerlo .
Un abrazo y todo mi cariño y por supuesto mi apoyo muakkkkkk.
Elena Martinez ha dicho que…
Qué tristeza e indignación a la vez. Se me ocurren muchas cosas para hacer con esos libros, todo menos destruirlos, ¡¡¡eso no deberían hacerlo nunca!!! En cuanto a la piratería.....sin palabras. Un abrazo enorme María José.
mon ha dicho que…
¿Pero eso como se puede entender?
¿No podemos hacer nada? ¿Y si estamos en Barcelona?
Ay cómo lo siento, yo la tengo en kindle y no es justo que no pueda llegar en papel a gente a la que podría acompañar durante su lectura y enriquecer para siempre. Lo siento tanto. No es justo que se destruyan libros jamás y bajo ninguna circunstancia. Te mando mi abrazo.
San ha dicho que…
Vuelvo a comentarte por aquí, me parece muy mal que se destruyan los libros, estan las bibliotecas, hay colegios donde donarlo, vamos que pueden regalarlos como quieran y a quien quiera... y luego como has dicho, es tu trabajo.
Estoy contigo amiga.
Besos.
Mercedes Gallego ha dicho que…
Muy mala noticia, cierto. No es mucho, Pero Eduardo Perellón está formando una biblioteca y nos ha pedido libros. Ponte en contacto con él y le mandas uno.
Estrella Cardona Gamio ha dicho que…
Lo siento muchísimo. Nuestros libros son nuestras criaturas y es horrible el que nos las atropellen impunemente, nos las roben o nos las ninguneen, Yo también he sido víctima del pirateo, e incluso del plagio y no se puede hacer nada. Hace años, cuando no existía Internet publique por mi cuenta y riesgo llevándolos personalmente a librerías y grandes almacenes, se vendió pero no me avisaron. Y yo ingenuamente pensaba que no se habían vendido, y es ahora cuando recibo posts de lectores de entonces muy contentos de haberme vuelto a encontrar. Ni quiero saber nada con editoriales. Lo siento mucho María José, pero no estás sola. Ánimo.
Raquel Gonzalez ha dicho que…
Hacía mucho que no entraba en tu blog, pero el encabezado me ha llamado la atención, y mientras te leía me quedaba a cuadros! No lo entiendo, no hay otras opciones? Regalarlos en la feria del libro, ofrecerlos a usuarios de Barcelona por las redes sociales para que vayan a recogerlos a algún sitio, muchas opciones! Entiendo tu dolor porque es parte de ti y como bien dices te ha dado satisfacciones pero a la vez te ha quitado tiempo de disfrutar de otras cosas. Ya sabes que yo quería comprar un par de ejemplares y por mis circunstancias no pude, así que puedes contar conmigo para que adopte varios ejemplares, hacer sorteos... Lo que quieras! Pero esos libros no se pueden quedar muertos de risa en una habitación. Cualquier cosa escríbeme. Un besazo guapa!
Fesaro ha dicho que…
Una solución que al menos debe de ser consuelo para mitigar un poco la tristeza Maria. Lo de destruir los libros lo hacen muchas editoriales, los almacenes donde los guardan se les quedan pequeños y venderlos a empresas de reciclaje es una manera de recuperar su dinero. Mucho ánimo.
Campirela_ ha dicho que…
Hola de nuevo Maria Jose , primero mis disculpas soy muy despistada y confundi tu nombre con otra amiga tb escritora , mil perdones hoy repasando fue cuando me di cuenta por eso te vuelvo a comentar el sentimientos es el mismo siento lo que te ha pasado y por supuestos los libros algo habrá que hacer con ellos antes que tirarlos , por mi parte si los pones a la venta yo quiero uno ya lo irás diciendo que hay que hacer .
Y vuelvo a decirte que mucho ánimo y detrás de este golpe seguro que vendrá algo bueno eso siempre ocurre.
Un fuerte abrazo.
Eduardo Perellon Cano ha dicho que…
Yo sé bien lo que se siente en ambos casos. Lamentable. Mucho ánimo, María José. Esperamos ansiosos tu nuevo trabajo. En cuanto a la bibliotea indie del Área Creativa para Escritores, tuve el privilegio de comprar un Bajo los tilos de la primera edición y firmado por su autora en aquellos días del número uno en ventas. Y esta semana hemos recibido un segundo ejemplar. Hoy, ambos ejemplares están en poder de dos alumnos, que estoy seguro que disfrutarán con su lectura como en su día hicimos mi esposa y yo.
Neogéminis Mónica Frau ha dicho que…
Hola María José, te leo y comprendo tu pena. Hoy haya reglas que quizás no comprendemos en plenitud, pero de la que sin dudas, somos víctimas. Ésto de saber que a partir de tu trabajo, de algo nacido con tanto esfuerzo e ilusión, gente que ni conoces decide usufructuarlo o desecharlo sin ningún tipo de remordimientos, es muy lógico que despierte tu indignación. A cualquiera le pasaría. Pero en este mundo de prioridades efectistas y comerciales resultamos ser un eslabón pequeño que se usa o se desecha según se le ocurra a quienes manejan las ruedas del sistema (legal o no) y de quienes resultamos ser víctimas pasivas e indefensas. Es poco lo que se puede hacer. Al menos podrás recuperar algunos de tus libros para disponer después de su destino final. Espero que no decaiga tu ánimo y sigas peleando por lo que es justo.
Un abrazo solidario.

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