Ir al contenido principal

Amigo invisible en Somos Alianza





Después de mi retiro vuelvo para hacer pública mi participación en el Amigo Aliado Invisible propuesto desde el grupo Somos Alianza. 
En cuanto las lideresas lo dieron a conocer, me apunté pero por lo visto tenía que hacer una entrada dando detalles sobre mis gustos para que se me conozca algo mejor. 
De manera que para no alargarme os diré que soy una adicta a las libretas en cualquier formato y tamaño. Me gustan tanto que luego me cuesta escribir en ellas. Un propósito que me encomiendo para el 2016, llenarlas de palabras. ;-)



También colecciono lápices que por supuesto uso mucho. me los traigo de los viajes, cuando visito museos o monumentos...


y por último me encantan los pañuelos, pasminas y similares. Lo tengo de todos los tamaños y colores y los uso casi a diario como habéis podido ver en mis fotos y en las presentaciones.


Espero que esto sirva para mi amigo invisible ;-) Nos vemos muy pronto. Besitos

Comentarios

Lidia Casado ha dicho que…
¡Compartimos vicios!!! ¡Ay! ¿Qué tendrán las libretas y los lápices???
Teresa ha dicho que…
Como dice Lidia, ¿qué tendrán las libretas? Jajajaja. A mí también me encantan, y algunas me da mucha penica usarlas.
¡Gracias por apuntarte!
Un beso.
Ay las libretitas, los pañuelos, los bolígrafos y todo lo que esté en el escritorio. Nos vuelve locas a todas!!! También participo.

Besos
Laura ha dicho que…
Las libretas creo que es algo que nos chifla a todos los amantes de los libros :)
Besos y pasadlo bien con la iniciativa!
San ha dicho que…
Regalitos, regalitos, no hace falta que su valor sea oro puro ¿verdad?, yo me sumo a tus gustos, libretas, lapices, pañuelos...una colección a la que añadir siempre uno más.
Aprovecho recien estrenada Abu, para desearte una Felizzzzzz Navidad.
Un abrazo para ti y tu familia creciente.

Entradas populares de este blog

Cuando destruyen una parte de ti

A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado.  En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario. En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas.  En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DEST…

Mis lecturas 2018

Mis lecturas 2018


Lo que aquí escribo no son reseñas, solo mi impresión particular como lectora.



«Inspector Solo» de David Jiménez «El Tito»
Conocí al Inspector Marcial Lisón, el protagonista de esta entrega, en la primera novela del autor «Muertes de sobremesa» y ya me pareció un personaje potente, con el que poder mantener una serie, como así parece que es la idea de David Jiménez. 
En esta ocasión el inspector se enfrenta al asesinato de una prostituta rumana, Saha, y a su miedo de poder estar relacionado con él, de alguna manera. De nuevo, encontramos a Zoe Ochoa, su compañera y mejor aliada en el trabajo, pero que esta vez se convierte para el inspector en una nueva fuente de preocupación, por una relación que mantiene. 
Una novela muy actual en la que nos adentramos en un caso, cuyo entramado se va complicando por los numerosos frentes que tiene abiertos y que nos llevan de un lado a otro intentando saber quién será el responsable de esa muerte. 
Sin duda lo fuerte de la novela viene …

Este jueves un relato: Un giro inesperado

Mi vida no es vida desde que Lola se marchó una mañana muy temprano, antes de que saliera el sol, o como yo le decía cuando madrugábamos, antes de que pusieran las calles. Mi existencia es un caos. No voy a trabajar, no duermo, he perdido el apetito, ni siquiera me apetece ver los partidos de fútbol con los que tanto disfrutaba. Paso todo el día pegado al cristal de la ventana, esperando como un tonto a que ella regrese. Cada dos por tres, vuelvo a repasar nuestros diez años juntos. Pienso en los paseos que dimos o en los viajes que hicimos, las comidas compartidas, los ratos de juego, la cama... ahora tan vacía. Me sumerjo en un mundo de nostalgia del que a duras penas salgo, para dirigirme de nuevo hacia la ventana. No sé que será de mí. Hoy se cumplen dos meses desde que Lola se fue y no sé cómo rehacer mi vida. Un ruido en la puerta me saca de mi ensimismado y repetitivo monólogo interior. El corazón me brinca tanto en el pecho que creo que me puede estar dando un infarto. ¿Y s…