Ir al contenido principal

Escribir una novela (Manual de supervivencia): Ideas secundarias







Como vimos en la entrada anterior nuestros escritores al ser preguntados la mayoría de ellos, salvo notables excepciones, nos decían que comenzaban por generar una idea, una idea que la mayoría de ellos obtenían del mundo exterior o del interior; y eso es así porque el escritor es escritor las veinticuatro horas de día. 
Aunque no nos dediquemos a escribir todos los días, si queremos algún día llegar a publicar esa ansiada novela tenemos que cambiar de mentalidad y abrir nuestra mente a todo lo que nos rodea y a nuestro pensamiento todas las horas del día, sueños y pesadillas incluidos. 

Ahora ya podemos decir que esa idea es el punto de partida para escribir esa novela que tanta ilusión nos hace y a partir de ahí trazaremos la trama de nuestra novela.

Enseguida nos surge una pregunta: ¿Esa idea transformada en historia será única o habrá historias secundarias?

En el año 2009 me planteé escribir mi primera novela y tenía muy clara esa IDEA  PRINCIPAL que iba a dar lugar a la trama era : el Maltrato Psicológico; de hecho era lo único que tenía claro, lo demás era todo un pozo oscuro y profundo que tenía que explorar si quería llevar a buen puerto esta idea.
Se me ocurrió que como era una idea bastante potente me bastaría con ella, crearía una víctima y un maltratador y comenzaría a relatar su historia. Así de fácil y a la vez de complicado.

Pasadas unas semanas de dar vueltas a esta idea y de visualizar en mi mente la historia iba añadiendo personajes y ellos se me mostraban con sus historias particulares, por ellos comencé a elucubrar sobre IDEAS SECUNDARIAS que se convertían en historias secundarias que alimentaban y enriquecían a esa idea principal. De esa manera  mi relato adquiría más verosimilitud. 

Esas ideas secundarias versaban:  sobre traumas infantiles  que generaban disconfor y problemas en el adulto, relaciones de pareja no bien entendidos, carencias afectivas, infidelidad...  
Y ello me llevó a crear nuevos personajes a partir de un nexo de unión entre la víctima y el maltratador, la terapeuta. 
De buenas a primeras pasé de dos personajes principales a tres, luego a cuatro y  a otros tantos secundarios... pero de los personajes hablaremos más adelante en otras entradas.

Conforme fui desarrollando la historia me di cuenta de que había conseguido dos ideas principales: El maltrato psicológico y la influencia de la infancia en nuestra vida adulta
De manera que seguí con ambas hasta el final, adornado de las secundarias. 
Dos ideas principales que se entrecruzan, que se influyen mutuamente y en la que el desenlace de uno modifica a la otra en La Caricia de Tánatos.

Mi consejo para obtener las ideas secundarias: Globos expansivos
Esta técnica influyen nuestro cerebro creativo puesto que conseguimos que el hemisferio izquierdo, se ponga en contacto con la visión espacial del hemisferio derecho. 

Globos expansivos: En el centro de una hoja de papel anotamos nuestra idea principal y la rodeamos de círculo, a partir de ahi centrados en esa idea, escribimos una seria de palabras o frases relacionadas con el tema, cada una se rodea con un círculo y se conecta de manera radial con la idea principal. A su vez cada una de esos nuevos globos nos sugerirán nuevas palabras, ideas y así dejando libre nuestra mente, sin censura, durante un tiempo determinado (unos 10' a 15') llenaremos la hoja de globos y obtendremos un mapa visual de todas esas ideas. Más adelante tendremos tiempo de elegir con cual nos quedaremos. 

Yo lo hago de esta manera A mi me ha ido bien, aunque hay muchas formas de hacerlo yo solo os puedo hablar de aquello que he experimentado. 
Probadlo y comentarme todo lo que queráis.



Entradas populares de este blog

¿Qué sucede cuando el ˝me gusta˝ sustituye al comentario?

Hace mucho tiempo comenté, en este mismo blog, que entrar en la redes sociales era como salir de paseo por tu ciudad. Cuando lo haces, vas a cruzarte con distintos tipos de personas: los desconocidos, con los que no interacciones, pasas a su lado sin inmutarte, sin mirarlos siquiera y sin sentir curiosidad por lo que son y representan; los conocidos, a los que saludas con un gesto de la mano, de la cabeza, con un adiós; los enemigos,  de los que huyes para no entrar en enfrentamiento y los amigos en su más amplio sentido, desde los amigos de la infancia y juventud, a los que hace muchos años que no ves y te alegras cuando te los encuentras, departes durante un rato, le preguntas por la salud, por la familia, en dónde vive, en qué trabaja, cómo les va... y luego te olvidas de ellos, hasta tus amigos (en el amplio sentido del término) que ves a menudo y lógicamente entras en conversaciones más interesantes, que las puramente protocolarias. 
Como decía las redes presentan este mismo patró…

Cuando una novela no te gusta

La palabra gustar, del latín gustare, en su 3ª acepción hace referencia a «agradar, parecer bien»; tiene algunas otras entre las que se encuentran la 6ª, «que se desea, se quiere o se tiene complacencia en algo», o la 4ª, «que al tratarse de una persona se dice de ella que es atractiva». De cualquier forma, empleamos en el lenguaje común la palabra gustar considerables veces, a lo largo del día. En un restaurante es normal que nos pregunten si nos ha gustado la comida; si vamos al cine, al salir, seguro que hablaremos de si nos ha gustado la película; si vamos de compras, solemos preguntar a nuestro acompañante si le gusta la prenda que nos estamos probando, o cuando nos preguntan: ¿te gusta el fútbol? Respondemos sí, no o depende de quién juegue; en mi caso particular solo veo los partidos de la selección española.… Es decir, a lo largo de nuestra vida, nos vamos decantando por aquellas cosas, personas, situaciones…, que nos gustan y, también forman parte de nosotros, todas aquellas …

Cuando destruyen una parte de ti

A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado.  En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario. En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas.  En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DEST…