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Escribir una novela (Manual de supervivencia): La idea






En la primera entrega de este Manual de supervivencia hablamos sobre el impacto que para la novela tiene la primera frase. En realidad, comencé la casa por el tejado. Me dejé llevar por unos comentarios que habían realizado algunos compañeros sobre unas primeras frases de libros que había puesto en Facebook y, de ahí, me surgió la idea. 
Por la idea, precisamente, debía haber comenzado puesto que lo primero a la hora de pensar en escribir una novela es tener «una idea»
Ahora se me echarán encima todos los que se ponen a escribir sin idea preconcebida, que también los hay y muchos, pero no se trata de eso amigos, me estoy refiriendo a escribir una novela y ahí la cosa cambia.

En los conceptos sobre el arte de redactar (Roberto Cabral y Juan Lopez en su libro de 1977, «La fuerza de las palabras») nos dicen:
«Primero hay que meditar con detenimento en el asunto que se desea tratar, ordenar las ideas accesorias en torno a la idea principal. Antes de empuñar la pluma o de sentarse ante el ordenador se debe tener una idea muy clara de lo que quiere decir».

Aunque es una cita muy antigua creo que resume muy bien lo que quiero tratar en el día de hoy: Sin ideas no podemos comenzar a escribir una novela

¿De dónde surgen las ideas?
Resumiendo mucho podemos decir que provienen del mundo real, es decir, de algo que nos ha sucedido a nosotros mismos o a alguien que conocemos, nos han contado etc o bien, del mundo de la imaginación o de la fantasía que son facultades sensibles por la cual somos capaces de representar objetos sensibles antes percibidos, o combinarlo con imágenes para formar nuevas representaciones que pueden corresponder o no a un objeto real. Sin lugar a dudas este mundo imaginativo y fantástico se nutre de nuestras experiencias, recuerdos, vivencias, amores, desamores, virtudes, fracados... con lo que se van contaminar, a su vez, de nuestro mundo real. 
Así las cosas, cuando hacemos el ejercicio reflexivo sobre esa idea princeps de la novela estamos poniendo parte de nosotros en ella, nunca lo olvides.

A veces la idea viene sigilosa, sin llamarla; nos invade en el preadormecimiento y nos obligamos a coger un bolígrafo para apuntarla, pues de otro modo se nos olvidaría. O incluso nos despertamos pensando en ella. A mí me la sugieren determinadas letras de canciones que escucho (de una canción procede la idea de un relato que luego transformé en mi novela Bajo los Tilos), también pueden proceder de algo que te cuentan, que lees en un libro, en un periódico, que ves en la televisión, en el cine...

Las posibilidades son infinitas aunque a veces puede ser que no tengamos ninguna idea (lo que se llama bloqueo). En esos casos a mi me va muy bien dejar durante unos minutos la mente en blanco y luego escribir lo primero que me viene a la cabeza. Puede que lo que escribamos no tenga sentido en ese momento, pero es un buen inicio para comenzar a pensar sobre lo que nuestro cerebro quiere escribir, que a veces no es lo que a nosotros nos gustaría escribir. Una especie de brainstorming o tormenta de ideas, pero más controlada; no olvidemos que no vamos a desempeñar un proyecto empresarial sino a escribir una novela. 
¿Y si nos juntamos con muchas ideas válidas?
Aquí va mi consejo: Guárdalas todas en una libreta de ideas pero escoge para esta primera novela la que más te llene, a la que le veas más posibilidades tanto si es desde un punto de vista personal como de ventas.  
Una y solo unaen este paso debes ser restrictivo si quieres sacar a flote este ímprobo proyecto que acaba de comenzar.

Muy pronto sabréis cómo le llega esa idea a algunos prestigiosos escritores.

Comentarios

  1. Muy buen comienzo. Ahora viene cuando en la página cien, más o menos, las ideas empiezan a bailar y debes decidir cómo quieres continuar. En mi caso, había pensado para culpable de un crimen a un personaje y, de repente, no me parece tan culpable y surge otro.
    Espero tu entrada sobre la decisión del rumbo que debe tomar la novela.

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    1. Hola Mercedes ! Qué bueno que traes el tema a colación y mi pregunta es la siguiente: ¿Cunado debe entrar el asesino a escena ? ¿ Sabes tu en que momento de la novela es más conveniente saber quien fue el verdadero culpable por aquello de los tiempos en la narración: principio nudo y desenlace . Te lo pregunto apelando a tu buen juicio y experiencia en el tema. Gracias

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    2. Hola Lourdes. María José ha tenido la amabilidad de avisarme de tu pregunta. Gracias por la confianza que me otorgas. Te daré mi opinión. El asesino debe estar en escena desde el principio dejando pinceladas que luego puedas utilizar, pero sin que se note. Es difícil mantener el suspense, pero lo ideal es conseguir desvelar el misterio en las cinco o seis últimas páginas, eso sí, utilizando elementos que hayan aparecido en la trama. Si Agatha Christie tiene críticas, están basadas fundamentalmente en sacarse argumentos a última hora para que cuadre su narración. Por eso la acusan muchos de tramposa, aunque sea la indiscutible maestra del policiaco en los años cincuenta, menos exigentes que en la actualidad, que nos obligar a un rigor que casi nos condiciona la escritura por la cantidad de datos que debes manejar.
      No sé si queda explicada tu pregunta, en todo caso, estoy en Facebook y siempre puedes encontrarme para lo que desees.

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    3. Yo quiero recalcar la importancia de las pistas y los giros que debe tener la novela para que a lo largo de ella vayamos pensando que el asesino es uno para luego descartarlo y pensar que es otro y así hasta llegar al auténtico que como dice Mercedes deberá desvelarse en las últimas páginas.

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  2. Siempre es un placer leer a escritores escribiendo sobre escritura.

    Para mí, la biblia absoluta sobre este tema es "Mientras escribo", de Stephen King. Lo he leído varias veces y siempre saco algo nuevo.

    Un placer seguirte.

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    1. Me voy a hacer con él que no lo conozco. Gracias José

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  3. A veces te atascas y lo recomendable es salir a dar una vuelta mental o física. El cerebro es muy selectivo y seguirá trabajando la trama mientras tú te relajas. Los instantes de duermevela, en plena noche, ayudan a desatar nudos narrativos. Con esto quiero expresar que la escritura no solo consiste en tomar la pluma o darle a la tecla. Cuando el argumento te atrapa hay zonas de la mente que no paran de desarrollarlo. Al menos a mi me suceden estas cosas.

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    1. Sé lo que dices, lo he probado en mis propias carnes jejeje

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  4. Es una idea magnífica lo de apuntar las ideas que se te van ocurriendo al cabo del día. Quizá no todas se puedan aprovechar pero alguna nos atraerá y posiblemente se pueda desarrollar una buena novela. Me gusta que nos expliques estas cosas, vienen muy bien para los que nos gusta escribir, aunque yo, últimamente, me estoy dedicando más a la pintura que a la escritura.

    Un abrazo, María José :)

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    1. Es la única manera de no olvidar lo que te ha surgido. Gracias amiga por venir y las pinturas han ganado pero nosotros hemos perdido. Un beso

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  5. Cada vez que se me ocurre algo que podría ser útil, lo apunto en el móvil. Es como llevar una libreta pero no te arriesgas a perderla porque lo tengo sincronizado con un sistema de almacenamiento en nube, y todo lo que escribo acaba en mi ordenador.

    Luego hay que filtrar. Mucho.

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    1. Yo también lo hago y aveces como una nota de voz que e smás cómodo que ponerte a escribir ;-)

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  6. Muy útil lo de las agendas desde luego e ir anotando todas las ideas por muy tontas que nos parezcan, nunca sabemos de donde puede salir una novela :)
    Intenresante entrada!

    Saludos!! :)

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  7. No había visto lo de las notas de voz en el teléfono. Yo antes llevaba una grabadora digital, pero Windows 8 no la reconoce y me fastidia comprarme otra. Lo haré con el móvil.

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