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Paseando con Carmen Grau: viajera, escritora...




Carmen es una mujer de trato agradable, inspira confianza y sobre todo, muy generosa. Compañeras en la Generación Kindle, leyó mi libro Bajo los Tilos y ademas de dejar por escrito una magnífica reseña me ayudó a solventar algunos errores ortotipográficos  que aparecían en el texto. Desde ese momento estrechamos lazos virtuales y dado que su vida personal no es muy común, os lo aseguro, pensé que sería muy interesante dar a conocer esos extremos de esta joven escritora 


Carmen Grau es licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Barcelona y en Humanidades por Providence College, RI, Estados Unidos. Ha trabajado como traductora del inglés al castellano, y escribe en ambos idiomas y en catalán. El 2 de enero de 2000 Carmen Grau se despidió de su trabajo, familia y amigos en Barcelona y emprendió un viaje poco planeado, con lo puesto y la mochila a cuestas.

A lo largo de siete meses recorrió Tailandia, Laos, Vietnam, Camboya, Birmania, Hong Kong, Malasia, Sumatra (Indonesia) y Singapur desplazándose en autobús, tren o barco. Se alojó en albergues y hostales, comió en restaurantes baratos o puestos de calle y compartió vivencias con “mochileros” de muchos otros países. Ante todo, se interesó por las gentes, la cultura e historia, la gastronomía y la belleza natural de los países por los que pisaba. Ha viajado extensamente por el mundo y vivido en Estados Unidos, Singapur, Malasia y Australia. En 2001 emprendió otro viaje con la mochila a cuestas desde Barcelona hasta Perth, Australia. Al año siguiente se casó con Brad. En la actualidad compagina su pasión por viajar, leer y escribir con la enseñanza en casa de sus dos hijos, Dave y Alex.

Carmen nos emplaza  a compartir con ella Barcelona, "su ciudad",  no reside en ella pero siempre que puede pasa largas temporadas y en especial la Plaça Santa Llúcia, un sábado de verano al anochecer. Allí se ponen a cantar arias dos tenores. Cantan O sole mio y otras. El concierto gratis y al aire libre dura tres horas, de siete a diez. La plaza se llena de espectadores, algunos sentados en sillas plegables. De repente una mujer engalanada de domingo y con voz de soprano se pone a cantar desde su silla, dejando al público boquiabierto y con la piel de gallina. Estoy con alguien muy especial. Anuncian la última canción y esperamos que sea Nessun dorma, pero no, otra vez será. De todos modos, nosotros dormimos muy poco esa noche, que se nos va hablando de viajes, libros, educación, independencia y libertad.
Ahí nos citamos y comenzamos nuestra charla para llegar a las ramblas donde paramos a tomar un cafe con miel, como a ella le gusta


¿Es tu verdadero nombre Carmen Grau?
Sí. Tengo otro apellido pero creo que es más comercial y fácil de recordar usar uno solo.
¿Quién es Carmen Grau?
Soy una persona sencilla que disfruta con los pequeños placeres de la vida. Soy muy curiosa, por eso me gusta tanto leer y viajar. Me dedico en cuerpo y alma a la gente que quiero, sobre todo a mis dos hijos, Dave y Alex. Abogo por la independencia y la libertad en todos los aspectos de la vida y me gusta cuestionarlo todo, descubrir otros puntos de vista.
¿Una figura importante en tu infancia? ¿por qué?
¿Puedo decir dos? Mi madre, porque de pequeña me sirvió como modelo a seguir. Siempre quise ser como ella: emprendedora, independiente, alegre y positiva. Y mi tía Anna, porque cuando yo tenía ocho años me regaló mi primer cómic de Asterix, el galo. Yo odiaba la lectura porque en el colegio me obligaban a leer Platero y yo. Mi tía me salvó. Siempre he creído que el amor a la literatura se lo debo a ella, y no a un premio Nobel.
¿Recordar o soñar?
Soñar. Aunque recordar me va muy bien para escribir, y luego me olvido.
¿Soledad o bullicio?
Soledad, aunque me gusta el contacto con la gente de tú a tú.
¿Cómo vive una española fuera de España?
Llevo aproximadamente la mitad de mi vida viviendo en el extranjero, aunque he vuelto muchas veces a pasar largos meses en Barcelona. A los expatriados lo que nos pasa es que nos convertimos en extranjeros allá donde vayamos, fuera de nuestro país porque siempre lo seremos y en nuestro país de origen, porque un día nos marchamos. Es como estar siempre en un lugar al que no pertenecemos. Los primeros años de estar fuera y sentir esta especie de vacío, o incomprensión por parte de unos y otros, me sentía incómoda. Ahora ya no. Le di la vuelta a la tortilla y me convertí en ciudadana del mundo. Soy barcelonesa, catalana, española, europea, y también australiana. Cuando viví en Estados Unidos me llamaban “la americana”. También he sido singapureña, malaya, birmana, indonesia, japonesa, marroquí... No soy amiga de banderas ni patriotismos. Me adapto bien a cualquier sitio, aunque tengo que confesar que necesito moverme, no puedo estar mucho tiempo en el mismo lugar. Tengo la residencia australiana, pero la nacionalidad me la denegaron porque nunca he conseguido permanecer un año entero sin salir de esa isla.
¿Cómo es un día cualquiera para Carmen?
Me levanto cuando me despiertan los niños. Me tomo el café, les preparo el chocolate. Ellos miran la tele, yo me conecto a internet. El resto es diferente cada día. Decidimos juntos lo que vamos a hacer. Podemos ir a la playa, al parque, a ver a amigos... Juego con ellos, hablamos, leemos juntos, miramos vídeos en youtube, buscamos información sobre los  caracoles o lo que me pidan, vamos a la biblioteca... Preparo la comida o la cena. Alguna vez salimos a cenar fuera con amigos. Leemos cuentos en la cama antes de apagar la luz. Y cuando ellos ya duermen, vuelvo a levantarme para escribir durante un par o tres de horas. 
¿Té, café o chocolate para desayunar?
Café solo con un poco de miel.
¿Crees en el amor a primera vista?
Creo en la atracción física a primera vista. Una persona puede atraernos mucho a primera vista no solo por lo que vemos sino porque nuestra propia mente nos dice cosas de esa persona que en realidad no se ven, nos las inventamos a partir de muy pocos datos. Es un engaño muy ingenioso por parte de la naturaleza para lograr la perpetuación de la especie. Si desde el principio percibiéramos a la otra persona sin estar obnubilados por las endorfinas, no existiría esa fuerte primera atracción. Lo que pasa es que cuando ya conocemos más a la persona y se nos ha pasado el efecto narcótico, el contacto constante a través del tiempo ha hecho posible el cariño. O no, entonces es cuando se acaba el amor.
¿Qué importancia das a la familia?
Siempre le he dado mucha importancia a la familia, pero paradójicamente, desde que he creado a la mía propia, creo que los lazos de sangre no tienen por qué ser más fuertes que los de amistad.
¿Prefieres que te regalen flores, libros, joyas...?
Mis hijos y mis sobrinos siempre me están regalando flores. Es algo que me fascina, porque nunca jamás se lo he pedido o les he dicho que a las mujeres les guste eso. También tengo sobrinas, pero ellas no lo hacen. Así que para responder a la pregunta, de los niños prefiero flores y de los demás, libros.
¿A qué país te gustaría viajar?
A alguno de Centro o Sudamérica. Tengo el mono desde hace muchos años. Quizás Colombia o Ecuador. No acabo de decidirme pero allí me gustaría ir el año que viene a pasar unos meses.
¿Prefieres caminar o ir en automóvil?
Caminar, pero donde vivo es imprescindible tener coche, las distancias son muy largas.
¿Cuál es tu comida preferida?
Me gusta todo, pero más el pescado que la carne. Siempre he tenido debilidad por la comida asiática, sobre todo la japonesa. Cuando vuelvo a España me encanta comer paella.
¿Te gustan los animales? ¿Tienes mascota?
Me interesan los animales pero no me gusta tocarlos. Tengo gallinas, que me dan unos huevos estupendos, y canguros, aunque estos son salvajes y se nos comen los árboles frutales. En nuestro terreno también tenemos arañas, serpientes, goannas, dragones de lengua azul y miles de conejos.
Una canción
Imagine de John Lennon.
Una película
Raíces profundas. Es una del Oeste que mi padre nos hacía ver a mis hermanos y a mí cada año por San Esteban. Cuando éramos pequeños nos encantaba. Cuando nos hicimos mayores me dí cuenta que no era tan buena, pero gracias a ella mis hermanos y yo compartimos muchas risas y silencios solemnes.
Un libro
¡Buf! ¿Uno solo? El amor en los tiempos del cólera. Me gustó incluso más que Cien años de soledad.
¿Qué ha supuesto para ti tu libro Amanecer en el Sudeste Asiático?
Si te refieres a publicar el libro, lo mejor ha sido conocer a otros escritores, incluida tú. Hasta ahora la escritura había sido algo solitario, pero tener a tantos amigos que comparten la misma pasión es algo nuevo y excitante para mí.
¿Prefieres escribir de día o de noche?
Prefiero hacerlo de día, pero desde que tengo niños no tengo más opción que hacerlo de noche, cuando ellos ya duermen, porque para escribir necesito máxima concentración y mínimas interrupciones.
¿Lápiz y papel o computador?
Computador, aunque todavía uso libreta y bolígrafo para escribir diarios.
¿Libro en papel o lector de ebook?
Uso los dos, pero ya prefiero el lector de ebook; me acostumbro muy rápido a las cosas nuevas.
¿En qué te ha cambiado ser escritora?
A mí personalmente en nada porque siempre me he dedicado a escribir, desde que era pequeña. Pero por el hecho de publicar he notado un cambio en cómo me perciben los demás. Mis amigos ya me leían, pero ahora admiran más en mí esa faceta de escritora.
¿Algún secreto inconfesable que quieras contarnos...jaja?
Jajaja. Si os lo cuento ya no será ni secreto ni inconfesable. No, creo que no tengo secretos. Si no lo cuento todo es porque no me parece que pueda interesar, pero si alguien lo quiere saber me lo puede preguntar y se lo diré.

Gracias, María José, por haber pensado en mí para compartir tu espacio. Es un gran honor para mí estar aquí.

Amanecer en el sudeste asiático

Os recomiendo la lectura de su gran novela  Amanecer en el Sudeste Asiático y  la última que ha publicado, Trabajo Temporal, refrescante e ideal para pasar un buen rato.  Ambas disponibles en Amazon.
Trabajo temporal 

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