Ir al contenido principal

Ese instante que te hace sentir bien.



En un extremo del salón, pegada a blanca pared, yace la vieja cómoda de nogal con pátina de oro que heredó de su abuela. Al atardecer, la oscuridad se apodera de la estancia y el viejo mueble queda escondido entre los negros y grises que dominan la mal iluminada habitación. Casi no se distingue el tapete de color marfil que la cubre. El último que tejió. A esa hora Lucía se levanta de la mecedora, en la que dormita entre lecturas y ganchillo. Se acerca al mueble y contempla las siete velas que la decoran. Una en tono rojo, seguida de otra en naranja, amarilla, verde, celeste, azul, añil y violeta, formando un arcoíris de matices y una sinfonía de olores, que van  desde la frambuesa a la mandarina, bergamota,  menta,  loto, lila y lavanda. Las mira con fijeza  mientras su mente lo echa a suertes con el pito pito colorito, se decide por la última. La enciende y la pequeña luz del pabilo compone una tenue atmósfera de nerviosas sombras.  Percibe el cálido aroma que desprende y sonríe, conoce las propiedades calmantes de esa planta. Regresa a su asiento y entorna los párpados. En el viejo reloj de cuco dan las ocho de la tarde, como siempre. Se mece despacio, disfrutando del instante. Su rutinaria vida le gusta, le hace sentirse segura.

© MJMoreno 2010




Comentarios

Gastón Daniel Avale ha dicho que…
cruzo los dedos por tu novela en el concurso...yo estoy por editar una, así que veremos que pasa.... en cuanto al relato...momento que me hace sentir bien, bueno...creo que son los no rutinarios... son los viajes, o los momentos de colgar la vida y dejarla a un costado para contemplar un paisaje, para distraerme y quedar absorto por la belleza que tenga frente a mí. un saludo...gracias por el relato!
maria jose moreno ha dicho que…
En este caso Gatón, a Lucía le basta con encender una vela todos los días, con escoger la fragancia que se adueñará por unos instantes de sus sueños mientras mece sus ilusiones.
Ojalá tengamos suerte.
Un beso
CORDOBESA ha dicho que…
Esos instantes que nos hacen sentir bien, son los que componen nuestros días y a veces son lo suficiente para vivir sintiéndose feliz. No hace falta tener grandes experiencias, ni impactantes momentos, para sentirse bien, las pequeñas cosas adquieren importancia cuando forman parte de nuestra rutina. Un relato muy bonito María José. Muchísima suerte con tu novela, te lo mereces. Un gran abrazo.
Elena ha dicho que…
Lo has descrito tan bien que hasta yo me he sentido relajada.
No hay que hacer grandes cosas para sentir la paz y el sosiego.

Bello texto.
Un beso.
CORDOBESA ha dicho que…
Se me olvido decirte que me gusta la nueva decoración de tu blog.
Muy otoñal. Besos.
CAS ha dicho que…
Por aquí decimos...pasaba un avioncito....en lugar de pito pito colorito.

Lucía le pone fantasía a la rutina... te suena eso?
Me encantó, siento el aroma de esa vela, y me apacigua. Me voy a dormir en paz.
Besotes
Ian Welden ha dicho que…
Lucía y las velas, la mecedora, el mueble silencioso y tantos otros elementos que hacen de tu relato una fuente de paz y felicidad, de sentido en la vida.
En Dinamarca se celebra el día de Santa Lucía con velas.
En Santiago de Chile el cerro Santa Lucía está enclavado en medio de la gran y estrepitosa ciudad y los estudiantes, los amantes y los ancianos caminan alegres por sus senderos.
Ha sido un placer conocerte y leerte María José,

Un abrazo desde Copenhague la Tranquila,

Ian.
maria jose moreno ha dicho que…
Cordobesa
estoy contigo, la aventura es genial, pero a mi personalmente hay instantes de este tipo, en el transcurrir diario que me llenan de satisfacción.
Besitos
maria jose moreno ha dicho que…
Elena
Cualquier cosa que nos relaje es una ventura, en este caotico mundo en el que vivimos.
Besos
maria jose moreno ha dicho que…
Cas
Ya me diras como es eso del avioncito, suena muy bien.
Creo que sería un inico genial para unos de tus poemas "lucia le pone fantasía a la rutina...
maria jose moreno ha dicho que…
Ian
Muy agradecida que desde la tranquila Copenhague me dejes tu comentario. Conozco la ciudad y me encantó, además es cierto que es bastante tranquila. Allí disfrute de la cantidad de velas que había, cuando la visité en España a penas estaban de moda.
No conozco el Cerro de Santa Lucía, pero si es un sitio de paseo tendrá asegurada la belleza y el relax.
Un beso
maruja ha dicho que…
Acabo de leer un pequeño comentario en un períodico "No hay prisa en abrir los ojos" que me impactó.
La paz de tu post no es la que yo necesito, música y un buen libro, una butaca y mucha luz.Ya ves, las velas encendidas me dan miedo de que se produzca un incendio. Un beso
Neogeminis ha dicho que…
Preciosa manera la tuya de retratar un momento. un instante en la rutina que no se priva de ser especial...me ha gustado mucho.
Te dejo un abrazo.
Verónica Marsá ha dicho que…
Son pequeñas gotas que nos arropan en un momento del día: una vela, un café, unos calcetines de lana, correr las cortinas... todo vale, pero hay que saber hallar el qué y el cuándo.

Beso.
Fibonacci ha dicho que…
Como dijo Epicteto:No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.
Me gusta entrar aquí...un saludo
Fibonacci ha dicho que…
Como dijo Epicteto:No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.
Me gusta entrar aquí...un saludo
Any ha dicho que…
Cada uno tiene su pequeño instante de felicidad durante el día. Las velas con olor a vainilla me gustan mmmmm!
Suerte en el concurso! cruzamos los dedos desde el otro lado del mar
beso
Medea ha dicho que…
Querida Maria José, no he visto esta entrada hasta ahora. No dudes que aquí están todos los dedos cruzados y con todo el cariño del mundo. Aquí mi chico también apuesta por ti. Nuestros mejores deseos, de corazón y un beso muy grannnnde.
Magnifica entrada a la cual he llegado desde facebook
maria jose moreno ha dicho que…
Maruja
Cada criatura sabe bien lo que le convienes.
besitos
maria jose moreno ha dicho que…
Neo
Quién lo diría ¿verdad? emcontrar ese aliento en la rutina diaria.
Abrazos y besos
maria jose moreno ha dicho que…
Fibonacci
Gracias por el aserto de Epicteto, siempre conviene recordadrlo.
Gracias a ti por venir a esta tu casa.
maria jose moreno ha dicho que…
Verónica
¿Por qué a veces será tan dificil descubrir ese qué y ese cuándo.
Besos
maria jose moreno ha dicho que…
Any
Gracias por tu suerte, creo que necesitaré demasiada. No está fácil esto d elos concursos. Muchos y muy buenos.
Besazo.
maria jose moreno ha dicho que…
Medea
Ya sé que ambos estais conmigo y os lo agardezco un montón. Ya lo sabes.
besitos
Manuel ha dicho que…
Es una forma de ver y entender la rutina, esa que da la tranquilidad de lo conocido, de lo previsible. Hay a quien le da seguridad y hay a quien, tu lo sabes mejor que nadie, le produce ansiedad y miedo.
En este caso la rutina asociada al ritual de las velas es como si le diera la cobertura de paz que necesita.
De una forma u otra todos deberiamos buscar la forma de ganarnos esa paz
besossss, MJ
Josemari ha dicho que…
Magnífica instantánea de Paz. Mucha suerte con la novela. Un abrazo.
Princesa115 ha dicho que…
Es cierto, ya lo han dicho anteriormente. Esos momentos de paz, de sosiego son los que merecen la pena. Esos detalles tan pequeños, pero tan llenos de vida. La felicidad se compone de pequeños momentos.
El reloto huele a paz a tranquilidad y eso es lo que trasmites.

Suerte, mucha suerte

Besos
TriniReina ha dicho que…
Dicen que la rutina da seguridad y así lo creo. Casi siempre, salir de ella es ir a peor, al menos a mí me pasa.

Me encantan las velas, la lectura, el ganchillo...

Besos
Maat ha dicho que…
Hola, María José.

Leyéndote, me he sentido como Lucía, meciéndome y sintiendo ese perfume que trae recuerdos imborrables en medio de un salón en calma.

Hay que ver con tan poco texto todo lo que has transmitido. ¡Genial!

Un abrazo.

Maat
Ricardo Miñana ha dicho que…
Esos momentos en la vida que nos hacen sentir bien, son precisamente el aliciente que necesitamos.
un placer pasar a leerte.
feliz semana.
un abrazo.
LUNA ha dicho que…
La verdad es que la vida cotidiana, la que nos equilibra, que nos hace sentir cómodos, reconocibles, intimistas, está formado por pequeños gestos rutinarios,.
Gestos que hacemos diariamente, porque necesitamos las sensaciones que nos proporcionan para sentirnos cómodos, "en zapatillas", en nuestro terreno....

Precioso!!!!
Paseo por las nubes ha dicho que…
Todos los días hay momentos mágicos y yo estoy empeñada en encontrarlos.
Besos bajo la luz de la tarde.
Anónimo ha dicho que…
A veces, el bienestar, la paz interior,depende de momentos como este. Momentos de una rutina con los que conseguimos esa necesaria armonía.
Un abrazo.
Anónimo ha dicho que…
ahora mismo estoy agregando este blog a mis favoritos. muy buena info.

[url=http://www.fanfiction.net/u/2530012/]students[/url]

Entradas populares de este blog

Cuando una novela no te gusta

La palabra gustar, del latín gustare, en su 3ª acepción hace referencia a «agradar, parecer bien»; tiene algunas otras entre las que se encuentran la 6ª, «que se desea, se quiere o se tiene complacencia en algo», o la 4ª, «que al tratarse de una persona se dice de ella que es atractiva». De cualquier forma, empleamos en el lenguaje común la palabra gustar considerables veces, a lo largo del día. En un restaurante es normal que nos pregunten si nos ha gustado la comida; si vamos al cine, al salir, seguro que hablaremos de si nos ha gustado la película; si vamos de compras, solemos preguntar a nuestro acompañante si le gusta la prenda que nos estamos probando, o cuando nos preguntan: ¿te gusta el fútbol? Respondemos sí, no o depende de quién juegue; en mi caso particular solo veo los partidos de la selección española.… Es decir, a lo largo de nuestra vida, nos vamos decantando por aquellas cosas, personas, situaciones…, que nos gustan y, también forman parte de nosotros, todas aquellas …

Cuando destruyen una parte de ti

A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado.  En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario. En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas.  En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DEST…

Mis lecturas 2018

Mis lecturas 2018


Lo que aquí escribo no son reseñas, solo mi impresión particular como lectora.



«Inspector Solo» de David Jiménez «El Tito»
Conocí al Inspector Marcial Lisón, el protagonista de esta entrega, en la primera novela del autor «Muertes de sobremesa» y ya me pareció un personaje potente, con el que poder mantener una serie, como así parece que es la idea de David Jiménez. 
En esta ocasión el inspector se enfrenta al asesinato de una prostituta rumana, Saha, y a su miedo de poder estar relacionado con él, de alguna manera. De nuevo, encontramos a Zoe Ochoa, su compañera y mejor aliada en el trabajo, pero que esta vez se convierte para el inspector en una nueva fuente de preocupación, por una relación que mantiene. 
Una novela muy actual en la que nos adentramos en un caso, cuyo entramado se va complicando por los numerosos frentes que tiene abiertos y que nos llevan de un lado a otro intentando saber quién será el responsable de esa muerte. 
Sin duda lo fuerte de la novela viene …