Ir al contenido principal

¡Ya es primavera!

Como humanos, necesitamos un tiempo para adaptarnos a las nuevas situaciones.
En mi caso, en los últimos días no sólo me he tenido que adaptar al inicio de la primavera, sino también al cambio de hora y como sabeis a la marcha de mi hija.
Lo de la primavera fue fácil, bastó con unos pocos dias de cielo azul y sol intenso para que el azahar comenzara a abrirse y a impregnarnos con su aroma. Para mí, señal inequívoca de que estamos en una nueva estación.
Lo del cambio de hora, bastó con unos días para que nuestro cuerpo que se rige con el sol se adaptara. Ahora podremos disfrutar de tardes más largas y agradables, durante un tiempo hasta que vuelva en contra nuestra en cuento llegue el mes de Junio y sigamos con cuarenta grados a la caida de la tarde.

Respecto a mi hija... he iniciado el proceso pero me llevará más tiempo. 
Hoy ha regresado de su  viaje de novios, y  en este momento estará en su casa disfrutando de su nueva vida llena de novedades  y yo, que hace sólo cuatro horas que he estado con ella, ya la extraño.
La extraño porque su lado en el sofá está vacío
La extraño porque no huelo su  peculiar olor  a "mi niña"
La extraño porque no escucho su voz relatando lo que que le sucede, le ha sucedido o le sucederá.
La extraño porque ya no tendré sus besos de buenas noches...
pero me acostumbraré...
Está cerca y eso es importante. Una suerte que no todos pueden compartir.

La semana de descanso en la playa ha supuesto un alivio para mi alma y descanso para mi cuerpo.
He ordenado mi mente y mis proyectos literarios que confío salgan adelante (mejor que hasta ahora...jajaja)

Estoy feliz y en mi corazón ya brotó la primavera en todos los aspectos. La vida hay que disfrutarla con lo que nos gusta y con lo que no.
Vivir cada momento es fundamental y estar abierta a todas las posibilidades que ella nos ofrece un deber para con nosotros mismos.

Dejaros cautivar por Enya y por el mecer de las olas del mar. Un buen comienzo para la semana.




Las fotos son de mi propiedad.

Entradas populares de este blog

¿Qué sucede cuando el ˝me gusta˝ sustituye al comentario?

Hace mucho tiempo comenté, en este mismo blog, que entrar en la redes sociales era como salir de paseo por tu ciudad. Cuando lo haces, vas a cruzarte con distintos tipos de personas: los desconocidos, con los que no interacciones, pasas a su lado sin inmutarte, sin mirarlos siquiera y sin sentir curiosidad por lo que son y representan; los conocidos, a los que saludas con un gesto de la mano, de la cabeza, con un adiós; los enemigos,  de los que huyes para no entrar en enfrentamiento y los amigos en su más amplio sentido, desde los amigos de la infancia y juventud, a los que hace muchos años que no ves y te alegras cuando te los encuentras, departes durante un rato, le preguntas por la salud, por la familia, en dónde vive, en qué trabaja, cómo les va... y luego te olvidas de ellos, hasta tus amigos (en el amplio sentido del término) que ves a menudo y lógicamente entras en conversaciones más interesantes, que las puramente protocolarias. 
Como decía las redes presentan este mismo patró…

Cuando una novela no te gusta

La palabra gustar, del latín gustare, en su 3ª acepción hace referencia a «agradar, parecer bien»; tiene algunas otras entre las que se encuentran la 6ª, «que se desea, se quiere o se tiene complacencia en algo», o la 4ª, «que al tratarse de una persona se dice de ella que es atractiva». De cualquier forma, empleamos en el lenguaje común la palabra gustar considerables veces, a lo largo del día. En un restaurante es normal que nos pregunten si nos ha gustado la comida; si vamos al cine, al salir, seguro que hablaremos de si nos ha gustado la película; si vamos de compras, solemos preguntar a nuestro acompañante si le gusta la prenda que nos estamos probando, o cuando nos preguntan: ¿te gusta el fútbol? Respondemos sí, no o depende de quién juegue; en mi caso particular solo veo los partidos de la selección española.… Es decir, a lo largo de nuestra vida, nos vamos decantando por aquellas cosas, personas, situaciones…, que nos gustan y, también forman parte de nosotros, todas aquellas …

Cuando destruyen una parte de ti

A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado.  En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario. En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas.  En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DEST…