sábado, 21 de noviembre de 2009

¡Tonta del c...!



A cuestas con el abanico





Aquel día celebrábamos el ochenta cumpleaños del tío Enrique. Como era habitual en cualquier reunión familiar, Raquelita, mi sobrina nieta, una encantadora aunque algo repipi niña de seis años, se sentó a mi lado. Le gusta estar conmigo, según dice, porque soy la única que le hago caso. Tres hermanos en muy poco tiempo la arrastraron, sin remedio, al ambivalente mundo de los celos y la envidia. No me quitaba ojo y al poco escuché su aflautada vocecita que me preguntaba:
—Tía Berta, ¿por qué te abanicas si estamos en invierno?
¡Vaya mierda! Yo, abstraída en conseguir aminorar la temperatura de mi calenturiento cuerpo, creía que nadie prestaba atención al impetuoso movimiento que aplicaba a mi floreado abanico cuando de pronto  esta niña perspicaz, me puso en evidencia.
Esperaba impaciente mi respuesta y yo no sabía que contestarle. De pronto, se me ocurrió:
—Mi querida Raquelita, me abanico porque voy a la moda. El abanico es señal de distinción y resulta muy fino.
—¿Aunque haga frío?
—Eso no importa. Es lo mismo que perfumarte. Lo haces en verano en invierno.
—Pues como la única que te abanicas eres tú, que pasa, ¿las demás no van a la moda?
—Tú lo has dicho. Ni tu mamá, ni la tía Paquita, ni la prima Adela, ni …
Me dejó con la palabra en la boca y se levantó de asiento con prisa para acercarse a su madre. Desde la distancia que ponían cuatro asientos, escuché que le explicaba:
—¡Mamá, mamá, tía Berta dice que no vas a la moda!
La madre, que andaba ocupada alimentando a su último cachorro, ni la miró pero la niña insistió, por aquello de llamar la atención:
—¡Mami! Que dice la tía Berta que no vas a la moda porque no usas abanico.
Esta vez, su madre, más atenta por los convulsivos golpes que la niña imprimía en su brazo, a la vez que hablaba, respondió:
—Dile a la tía Berta que se deje de estupideces, que con la menopausia está perdiendo la chaveta.
Aquellas palabras me llegaron al alma. No merecía esa agresión y menos viniendo de una mujer. Estaba acostumbrada a las bromas masculinas al respecto, pero que ella, mi sobrina preferida, me tratara con tan vil desprecio, no se lo perdonaría nunca.
¡Así te veas llenas de sudores y sofocos sin tener nada a mano para hacerte aire!, le maldije para mis adentros.
—Oye tita, que mi madre dice que tienes la “minoposia”.
—Raquelita, vamos a dejarlo —dije muy enfadada—. Ahora mismo guardo el abanico y no hablemos más.
De esa manera confié calmar su desaforada curiosidad.
—¡Vale, tita! Pero… ¿quieres que te ayude a encontrar la chaveta?

El abanico posee un lenguaje propio. Durante el siglo XIX y principios del XX se consideró un medio de comunicación gestual que empleaba la oprimida mujer para coquetear. Si te abanicabas muy rápido expresabas que le amabas con intensidad y si lo hacías de forma lenta insinuabas tu estado de casada y así, una sarta de movimientos de abrir, cerrar, sostener, golpear…, con los que la mujer declaraba su intención en el simbólico juego amoroso.

En el siglo XXI, cuando la mujer utiliza el abanico, sobre todo si el resto del mundo se queja de frío, es señal de que su cuerpo protesta ante la pérdida de los tan deseados estrógenos y como antaño, también posee un lenguaje peculiar que he sistematizado para conocimiento público: si la mujer lleva en el bolso el abanico y no lo saca, aunque sienta el cuerpo a punto de combustión espontánea, significa que no acepta lo que le sucede.
Si la mujer mira de reojo, para todos los lados, antes de sacarlo del bolso y se ruboriza mientras se abanica con disimulo, expresa que se avergüenza de lo que le ocurre.
Si la mujer lo extrae del bolso, libremente, cuando tiene el sofoco, se abanica y luego lo guarda de nuevo de manera espontánea, va por buen camino para asumir su nueva etapa.
Si la mujer lo lleva siempre en la mano y se abanica cuando le apetece, sin rubor, en cualquier circunstancia y lugar, quiere decir que lo tiene aceptado y no se preocupa, en absoluto, por el que dirán.
Y, si una mujer se abanica, pero ante la pregunta de por qué lo hace, comete la estupidez de responder que es una moda o algo por el estilo, significa que es ¡tonta del culo!, con perdón. Y eso es lo que yo fui, porque desde aquel día, además de abanicarme, sufro el martirio de Raquelita preguntándome por la “minoposia” y si ya encontré la chaveta.

¡A quién Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos y con el tiempo, sobrinos nietos!

36 comentarios:

  1. Jajajaja, qué situación. Yo debo ser la única mujer en el mundo que implore por un poquito de minoposia. Resulta que "tengo mal mi termostato". Toda la vida atengo frío, por eso ahora con lo del calentamiento global, como hace más calor que de costumbre, siempre pregunto ¿hay calor o es que es la menopausia? Pero siempre escucho el coro de voces ¡Qué no ves qué calor hace?
    En fin, me gustó mucho la entrada.

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  2. Magnífico relato Mª José. Me ha encantado. Se lee de forma ágil y me ha resultado muy divertido.
    Gracias por el buen rato, he disfrutado.

    Besos.

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  3. Maria José...

    Me ha encantado tu narración, así como que me hayas descubierto ese mundo gestual que hay detrás del abanico. En Córdoba los tenemos, y muyyyyyy bonitos.

    Besos y feliz fin de semana

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  4. Me ha encantado como lo has contado...

    Muchos besitos.

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  5. rec0n0zc0 que un abanic0 me encanta...
    rec0n0zc0 que ...que leches...y para que andar c0n r0de0s¡¡¡...h0y, y al hil0 de la entrada de la d0ña maria j0se de las m0renas, pued0 decir y dig0 que teng0 un dia de tetas...l0 cual quiere decir que si tubiera un abanic0 a man0, n0 dejaria de usarl0 queriend0 decir, pues l0 m'vería rapid0, a impuls0s l0 cerraria, l0 v0lveria a abrir, ayy, dich0s0 abanic0¡¡...si tubiera un abanic0 aman0, y utilizad0 c0m0 arriba he insinuad0, querria decir que est0y subid0 de t0n0 y t0nt0 p0r l0s ...iba a decir pech0s, n0 tetas...
    y es que el p`resente, el que escribe, a veces sufre de ep0cas de cul0s , es0 si, sin abanic0¡¡, y 0tras, de tetas, es0 si, c0n abanic0s , 0jala, cercan0s para aventar pensamient0s¡¡¡
    medi bes0, maria j0se de las m0renas

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  6. ¡Qué bueno, Nancy! NO había caído en lo del calentamiento globla, pero de ahora en adelante lo preguntaré...jajaja Respecto a lo otro, no te lo aconsejo, además del calor tare otros inconvenientes.
    Un besazo

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  7. Gracias Elena por venir a leer el diario de Berta. Esto promete, seguro que tendrá más cosas que contarnos.
    Un beso

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  8. Gracias Felix. Es verdad en Córdoba se usa mucho el abanico pero si miras la media de edad te darás cuenta de que son contemporáneas de Berta...jajaja
    Por cierto, ¿tu eres de Córdoba?

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  9. Ana, tu no tendrás aún los problemas de Berta, pero seguro que como andaluza usas el abanico, auqnue sea en la noches de terral malagueño.
    Un beso

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  10. Si quieres te presto uno de los muchos que tengo, para las epócas que cuentas... jajaja
    Besos

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  11. jajajajaja me has hecho reir bastante, jajajajaja y sigo riendome...
    primero, tengo que decirte que tengo 21 añitos desde hace 3 meses, no 29, y no es por menospreciarlos pero no los quiero, prefiero quedarme en los 21 que tengo, y mucho más cuando leo lo que escribes...

    ay pss que digo, lo mismo del otro día, pero a lo que he escuchado, la menopausia es un show, que no quiero llevar, pero no puedo hacer nada ante eso, me has recordado a mi mami, y aunque no es su caso, le he dicho que cuando tenga la susodicha menopausia, porque según yo no la tiene, que vaya con un especialista, que no la quiero soportar de mal humor ni llorando(en tono de broma y risas) pero pss la vd es, que pasare por eso aunque no quiero, y no sé si tendré hijos, como dices: A quién Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos y con el tiempo, sobrinos nietos! y no quiero estar en esa situación, por eso no pienso en ello, y disfruto de mi edad y de lo fabuloso del mundo, sin preocuparme por lo que pasara dentro de 30 años (aunque el tiempo vuela más rápido que un avión), me preocupo por lo que pasara dentro de 9 años cuando llegue a los 30, si es que llego y me da pánico, no quiero dejar lo que tengo ahora.
    por cierto lo de la "minoposia" esta lindísimo, que beba tan más linda (lo digo por la palabra, jajajaja no por lo que te hizo pasar) y los abanicos no me gustan :S
    ¡¡sabes!! me encanta leerte, aunque a mi edad es difícil comentar y aportar algo, tus escritos son padrísimos, me encantan y me aterran en el buen sentido, escribes increíble, y aunque me lleves unos cuantos años, te siento como de mi edad pss tu forma de escribir, no la ubico entre personas de 50 años.

    antes de irme quisiera que me dijeras ¿qué es repipi? y si chaveta es la cabeza, aunque creo que sí, pero más vale estar segura.

    lindo fin de semana... pásatela increíble, con la chispa que pones en tus escritos, que me hacen reír y pensar.

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  12. Mi querida Enma, disculpas por mi error en tu edad, te añadí 8 años y eso es mucho... Mejor que mejor los 21, para mí los quisiera. No todo en la minoposia, es malo...jajaj ya lo irás sabiendo de la mano de Berta.
    Respondo a tus preguntas: Chaveta es cabeza, llevas razón y repipi es cursi, afectado, tambien se dice repipi a quien utiliza términos inapropiados para su edad...en definitiva Raquelita, que también seguirá en escena.
    Un beso

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  13. Mira por donde mi abanico y yo ya no estamos solos en el mundo, aunque ni el ni yo nos escondemos de nada... ¿que pasa por cambiar la bufanda por el aire acondicionado manual?
    Besossssssss

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  14. Ves así me gusta Rosa. Hay que airear el abanico con gracejo y sin avergonzarnos, igual podemos volver a ese lenguaje de seducción y quizas ayude a Berta a encontrar algún chico de esos que tienen le estómago como una tableta de chocolate (como la Demi Moore) o como dice un amigo, al menos como un bollicao...jajaja

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  15. jajajaja jodida "minoposia" jajaa

    Excelente relato Maria José. Me has hecho pasar un rato muy divertido.

    Yo de momento sólo cargo con el abanico en verano, pero todo se andará.

    Un abrazo

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  16. Me alegro por ti Ardilla,que sólo lo utilices en verano pero si algún día lo necesitas, ya sabes, como Berta, con gracia y salero, la más garbosa del mundo entero...jeje
    gracias por visitarme preciosa
    besos

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  17. Me ha encantado el relato, María José.

    Mientras leía no he parado de sonreir, pensando en una amiga que está en la fase del abanico :) Tras leerte he comprobado que mi amiga lo tiene aceptado y asumido y que no es tonta del culo, ya que le preguntes o no sobre sus "abanicazos" ella te cuenta todo sobre la "minopausia": la suya y las ajenas:):)

    Abrazos

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  18. Fíjate TriniReina que ya has averiguado en que momento de la minoposia esta tu amiga. Para que veamos lo importante del lenguaje de los abanicos en el momento actual.
    Gracias por leerme y beso.
    Feliz domingo

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  19. Hola, pido permiso para entrar. Me he reido mucho con el relato por que tiene frescura (dentro del calor)... Ya les recordaría a muchas que también les va a llegar y a muchos, que echarán barriga y se quedarán calvos sin que puedan evitarlo!!! Te añado a mis favoritos!
    Ah, pero cuando te visite, que será sempre que esribas algo nuevo o sólo pra saludarte, le quitaré la voz al ordenata, porque si hay una música que me produzca urticaria es la de Las cuatro estaciones!!! Es algo personal... he tocado casi 20 años la viola y Vivaldi, para nosotros es como la música máquina de su época (tumb, tumb, tumb, tumb, tumb...); aunque tiene sonatas preciosas que casi nadie escucha. Bueno, gracias por el relato y buenfinde. Ah! mi sobrina me dijo que me colgaba el culo!!!

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  20. Muy bueno tu relato maria jose,
    me he reido mucho viendo lo que me espera dentro de poco, hasta he pensado en comprarme un abanico y comenzar a practicar, porque por el norte no lo usamos mucho y no es plan de sacarlo de buenas a primeras y abanicarse de cualquier manera que a saber que decimos luego con él sin darnos cuenta.
    Me ha gustado mucho el diario de Berta
    Un beso de Mar

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  21. Divertido relato, me has sacado una sonrisa ya de mañana.

    Pienso que deberíamos reivindicar dos cosas: el uso del abanico en más ocasiones y la vuelta a ese lenguaje.

    Uso abanico cuando tengo calor, a pesar que muchos me tildan de homosexual, creo que te entiendo.

    Abrazos.

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  22. Bienvenida Verónica a mi humilde blog, que pretende entretener a la vez que posibilita dar rienda suelta a mi imaginación. En tu honor, cambiaré la música. La elección era simplemente por coincidir con la estación en que estamos.
    Un beso

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  23. Mi querida Mar, no hace falta que te adelantes, te puedo asegurar que es fácil aprender. Ya sabes cuando la necesidad aprieta... ni el c... del señor obispo se respeta...jajaa
    feliz domingo

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  24. Me encanta ver a hombres leyendo este diario. Gracias Manolo por tu sonrisa que acabo de ver y sin problema. En Córdoba los hombres también usan abanico, por aquello de lo 50ªC...jajaja
    Besos

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  25. Precioso relato, Mª José. Y divertido.
    Mi menopausia ya es maspausia, es decir, ya se ha pausiado totalmente... y no la echo de menos.

    Gracias por tu visita a mi blog. Yo no contesto comentarios,me vengo directamente a la casa del otro a devolver la visita. Gracias, de nuevo.

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  26. Gracias por tu visita y por comentarnos tu experencia personal, seguro que Berta estará deseando de que le llegue ese momento...jaja.
    Un beso

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  27. Hola María José, estupendo blog, ameno e interesante, y este post lo hago mío, como tu, tengo los sofocos y sudores peores que te puedas imaginar, ya me tienen los nervios alterados, y de los abanicos ni te cuento tengo por toda la casa y por supuesto en todos los bolso, y a mi no me da reparo ninguno sacarlo cuando lo necesito, aunque estemos a 0º grados, son muy malos....¿verdad? pero que vamos ha hacer, tenemos que esperar a que desaparezcan cuando quieran yo llevo esperando siete años, creo que algún día se irán. Ya que te he encontrado no dejare de pasar por aquí y seguirte, un abrazo paisana.

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  28. Buenas noches, paisana. Veo que te identificas con Berta (yo aún ando debatiéndome...jeje) pero me entristece lo que cuentas de los siete años, no se yo si ella lo va a llevar tan bien como tú. Ya te irás enterando que pasa por esa cabecita de 50 y ...
    Un abrazo y ya sabes cuando quieras por aquí estamos.

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  29. Perdona María José, me he liado, te he hecho el comentario cuando solo había leído este post y después me he dado cuenta de mi error al confundirte con la protagonista del relato, creo que tu aun no has llegado a esta penosa situación, y sin embargo la plasma de una manera muy real, seguiré a Berta, me da la sensación de que me voy a identificar bastante con ella.. Un beso.

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  30. Yo la llamaría la MIMOPAUSIA, necesidad de cariños y apagar sudores a golpe de abanico. Agitalo con energia y lo cierras de golpe, para que se entere del mensaje la sobrina, que a todas nos llega abanicarnos. Dale Berta a ese abanico lenguaje y a la vida, te sigo María José. Bello relato, mundo femenino. Bsito a tí y a Berta dándome con el abanico, un suave aleteo.

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  31. Cordobesa, no creas que yo ando lejos, pero pensé que sería más divertido contar las historias a traves de otro. De esa manera se está mas libres para decir lo que a una se le antoje.
    Besos

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  32. Nalatí, me encanta el nombre de MIMOPAUSIA, te lo robo para una futura entrega. Creo que Berta también esta muy necesitada de esos mimos.
    Besos para tí y para el "nene"

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  33. Pues si que me has hecho reir con este escrito María José, muy bueno! Pobre Berta tratando de disimular!!! Yo ando bordeando los 50 así que supongo que en cualquier momento empiezo, veremos como utilizo el abanico! jejeje
    Besitos,

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  34. Seguro soñadora que el dia que tengas que utilizarlo te acordarás de Berta jajaja
    Muchas gracias por la visita y disfruta siempre, eso es lo importante...
    Besos

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  35. Estoy po pensar qu a estas alturas el disgustito te ha pasado asi que permiteme sonreir la mia.... nadie pregunta... prematura y sin abanico pero gracias por la narración ah!! la proxima vez dile a tu sobrina nieta que le pregunte a su mama jajajaja Un saludo mujer inteligente!!!

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  36. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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