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Mostrando entradas de julio, 2013

Este jueves un relato: La luna

Los relatos van llegando. 
Los hay adelantados, y habrá puntuales y seguro que rezagados. Todos tenéis cabida en este jueves lunático.que espero sea a la vez que interesante, divertido, poético, melancólico, lunático, atrevido, romántico... sea cual sea lo que teneis en vuestra imaginación sobre la luna, plasmarlo.  No olvideis visitar a vuestros cojueveros, los blogs se nutres de vuestras visitas ;-)
¡Espero que os llevéis la luna con vuestro nombre de regalo! :)

Los de primera hora del Miércoles
Monserrat

José MIguel
 Cass
 Leonor San Alicia Lao Paunero María Liberona Alfredo Neogéminis Carmen Andújar Auxi González Cristina Piñar  El Demiurgo de Hurlingham

Este jueves un relato: La Luna

Queridos jueveros, Pepe no puede llevar el próximo jueves pues el Pc se le ha declarado en huelga, al habla con Gustavo llegamos al acuerdo de que lo llevara yo, la Pepa. Esta Pepa, no tenía preparado ningún tema, pero después de observar durante la últimas noches la majestuosidad del astro nocturno ha decidido que nuestros relatos tengan como tema  la LUNA.  Bien sea porque quieras irte a la luna y abandonar esta tierra que nos castiga con frecuencia; porque tengas una perra que se llama Luna y quieras hablarnos de ella; de cuando el hombre pisó la luna por primera vez; porque la luna refleja en el mar una estela de plata camino hacia nuestros sueños; porque cuando la luna está llena, los lobos aullan y los lunáticos hacen su aparición... en fin lo que queráis o se os ocurra.  Nos vemos el jueves hablando de la Luna. Como siempre con prudencia en la extensión de nuestras letras y las normas de Tésalo que no falten. ¡Nos vemos!

Este jueves un relato: Historia tras unas pinceladas

Lille, Francia,1944
Era una noche cerrada y gélida. Hacía años que el invierno en el norte de Francia no se manifestaba con tanta crudeza. De vez en cuando se oía un gran estruendo procedente de las baterías antiaéreas acompañado de ráfagas de luz que traspasaba las contraventanas iluminando la oscura estancia. La humilde habitación no disponía de chimenea; el frío provocaba que sus alientos quedaran suspendidos en el aire dibujando fantasmáticas imágenes heladas.  Satisfechos tras su encuentro amoroso, permanecían abrazados bajo las pesadas mantas, ajenos a las circunstancias que los envolvían.  Dieter, con cuidado de no destaparla, sacó el brazo para comprobar la hora. El reloj Omega, regalo de su padre al terminar el bachillerato y que desde entonces le había acompañado, marcaba las once de la noche. Se volvió hacia la muchacha para contemplarla una vez más. La abrazó y le susurró algo en alemán, que ella no entendió, pero que le sonó a música celestial; simplemente, porque procedía d…

Este jueves un relato: Declaración de independencia