Jesús de Nazaret estaba sentado al borde del camino, como si esperara a alguien.
Pensé que sería un buen momento para conversar con él. Si era verdad quien decían que era, debía aprovechar la ocasión.
Me acerqué y me sonrió.
—Quería preguntarte si podría hablar con tu Padre.
—¿Con Dios?
—Sí, pero de una forma directa, sin intermediarios.
Sacó un móvil del bolsillo de la túnica, viejo, con la pantalla rota.
Lo desbloqueó y me lo puso en la mano.
—Habla —dijo—.
—¿Y si no contesta?
—Siempre está disponible.
Marqué. Dije mi nombre con torpeza y, al oír la voz al otro lado, me sobresalté.
El teléfono se me cayó al suelo.
Jesús lo recogió con calma.
—No pasa nada —dijo—. Al principio siempre impresiona. No es mala gente.
Me devolvió el móvil.
Yo respiré hondo y añadí:
—Soy la misma de antes.
—Lo sé —respondió—. Te escucho.
Jesús sonrió.
Yo bajé el móvil, tapé el auricular y le devolví la sonrisa.
Entonces se acercó y me susurró:
—Vale, pero si hablas con Él y te cambia la vida, luego no digas que no te avisé.
© María José Moreno
2026
Esta semana la propuesta la hace Roselia Bezerra en su blog ESPIRITUAL-IDADE
Amiga Maria José boa tarde de Paz!
ResponderEliminarO Pai sempre está disponível...
Perfeito!
Grande ensinamento você deixou com sua mensagem...
Depoia do Encontro com o Divino, nunca mais somos o mesmo.
Emocionou-me sua participação.
Estou sensível e, cada um que chega traz boas novas..
Muito obrigada pela sua grande criatividade e mensagem empolgante.
Parabéns!
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Gracias por esta convocatoria tan inspiradora y por acogerme. Un abrazo
EliminarQué buen aporte para coronar tu regreso juevero, María José! cuánto me alegra reencontrarte. Un abrazo
ResponderEliminarCada vez estoy más convencida de que la vida dicta nuestros momentos. Una brazo, querida amiga.
EliminarEstupendo texto, ya sabes si tú vida cambia no digas que no fuiste avisada
ResponderEliminarGracias, por deleitarnos con tu participación.
Besitos 😘
En efecto, ya no valen protestas. Un abrazo, Campi.
EliminarTienes un corazón de oro; abierta y sincera ¿cómo Dios no te iba a hablar?
ResponderEliminarUn saludo de Buscador
Muchas gracias por dejar tu comentario y por tus palabras. Un abrazo
EliminarBueno no, buenísimo y además con sentido del humor.
ResponderEliminarBravo!
Gracias, amiga. El humor es una forma más de amar. Besos
EliminarMaria José, que linda tua participação e Jesus está sempre pronto a nos atender.Por vezes a ligação até pode falhar, mas tentamos novamente e ELE sabe a hora de nos atender!
ResponderEliminarLindo domingo! beijos, chica
Gracias por tu comentario. Y sí, Él siempre está a nuestro lado para atendernos. Un abrazo
EliminarQué relato tan intrigante, María José *.*
ResponderEliminarComo dejas margen para la interpretación libre, me imaginé que la voz de Dios era una que ella ya conocía.
Un besazo juevero
Gracias por comentar. Un abrazo
EliminarMuy buena entrada. Me ha gustado mucho. Particularmente creo que no sabemos como mirar a Diós ni hablar con Él.
ResponderEliminarUn saludo.
Totalmente de acuerdo contigo. Y si tuviéramos la posibilidad... Gracias por comentar. Un abrazo
EliminarMaría José me gusto mucho la historia, me pareció muy creativa la idea de Jesús con celular y encima con el numero de Dios, todo una genialidad. Muy bueno los mensajes, de que Dios siempre esta disponible y que si hablas con él te cambia la vida.
ResponderEliminarQue tengas un buen día
Saludos
Gracias por venir hasta mi blog a comentar. Un abrazo
EliminarBueno no, lo siguiente. Con sentido del humor incluído, fantástico.
ResponderEliminarUn abrazo.
Te sigo, María.