Esto no es una reseña de la novela, tan solo son mis impresiones y algún comentario sobre ella. Antes de comenzar mis vacaciones terminé de leer la novela de Pere Cervantes: «No nos dejan ser niños». En ella, conocí a María Médem y Roberto Rial inmersos en una trama en la que asesinaban a personas de edad con un modus operandi muy característico. También, asistí a las circunstancias personales que rodeaban a ambos y desde que escuché hablar al autor en la semana de Castellón Negro sobre las vicisitudes de una mujer como María para llevar a cabo su trabajo y, a la vez, sin que se resintiera su papel de madre, estaba deseando saber qué había hecho con ella en esta segunda novela: La mirada de Chapman, que compré en Castellón para que el autor me la firmara. Lo primero que me llamó la atención es el título, quizá porque no estuviera muy informada de un hecho concreto, hasta casi el final no supe el porqué y la verdad es que está muy bien escogido. Espero no haber sido...
Blog de María José Moreno