En silencio En silencio, recorrí tu desnudez reparé en el lunar de tu mejilla que tantas veces había besado recorrí la largura de tu cuello y contemplé tu pecho en su acompasado subir y bajar. En silencio, dibujé palabras de amor en tu piel caminé por tu vientre con mis dedos me detuve en la oquedad de tu ombligo y tracé una imaginaria línea hasta el centro de tu placer. En silencio, chupé tus pezones turgentes lamí tu salada piel dejando estelas de saliva en todas direcciones aparté los obstáculos de mi camino y devoré con glotonería tu dulce bombón. En silencio continué, continué y continué... hasta que escuché tus gemidos de satisfacción. ¡Qué difícil es mantener el placer en silencio! Más sobre el silencio en el blog de Nieves
Blog de María José Moreno