Ir al contenido principal

Mercedes Gallego: Dama española de la novela policíaca.








De siempre me ha gustado el género negro "light", como yo lo llamo, o  novela policíaca. 
Será mi deformación profesional, pero toda novela en la que hay un malo, malísimo, que con mente perturbada (y digo perturbada que no enferma) va cometiendo asesinatos a diestro y siniestro, llama mucho mi atención. 
Si hiciera un repaso en mi biblioteca física y en la virtual, seguramente sería el género en el que encontraría un mayor número de novelas. 
Uno de mis escritores preferimos en H. Mankell. He leído todo sus libros protagonizados por el inspector Wallander  y los he disfrutado de principio a fin. Además he visto la serie protagonizada por  Kenneth Branagh que hacía de Wallander y también gustó en ese papel muy cercano a como lo había fantaseado en mis lectura. También he leído casi todo de Vazquez Montalban, de Andrea Camillieri, Jose María Guelbenzu ...y muchos más.
Respecto a las damas de la novela negra, también he hincado el diente a sus novelas. En el 2002 se publicó un artículo en el País en las que se nombraba a cinco autoras de novela policíaca que por entonces estaban de moda: P. D. James, Patricia Cornwell, Alexandra Marínina, Donna Leon y Sue Grafton; se olvidaron de la Patricia Highsmith, otra clásica. Todas ellas continúan deleitándonos con sus novelas aunque han sido desbancadas en popularidad por escritoras escandinavas a las que en nuestro país rendimos una exagerada pleitesía, según mi humilde opinión:  Camila Läckberg, Ana Rosman, Karin Fossum, Liza Marklund... y muchas más. Con ellas nos sumergimos en novelas de lugares y nombres de personajes impronunciables y todas, como es lógico con bastantes grados bajo cero, a la caza y captura del asesino en serie. 
Sin embargo en nuestro país tenemos muy buenas escritoras de novela policíaca: Alicia Gimenez Bartle, Dolores Redondo, Marta Sanz y ya entro en faena, según el argot taurino, añado a todas ellas el nombre de Mercedes Gallego.
Llevaba tiempo con ganas de leer su novela el asesino del ajedrez y al concluirla fue cuando se di cuenta de que estaba delante de una novela cuya escritora merecía el sobrenombre de Dama española de la novela policiaca.

El asesino del ajedrez

Sinopsis

"Un asesino en serie asola Barcelona y hace del característico barrio de El Ensanche su particular tablero. Elige sus víctimas por la profesión y juega una enloquecedora partida que se inicia con la muerte de un cabo de la Guardia Urbana, asimilado a un alfil. ¿Quién será el rey? 

La policía descubre su juego pero él consigue burlar los controles hasta que la partida sufre un giro inesperado que amenaza a una persona muy vinculada a los investigadores. ¿Quién conseguirá dar el jaque mate?"


Mi Comentario
Lo primero que me encuentro en esta novela son unos personajes muy bien construidos, con unas peculiaridades físicas y psicológicas que captas de inmediato; sin darte cuenta te llevan a conformar su peculiar mundo individual y el que comparten con el resto del mundo. 
La inspectora de policía,Ramona, el subinspector Cañete, el psicólogo forense, Silvia, Tito.... son personas reales, de a pie, que podemos encontrarnos en cualquier momento, en nuestra ciudad o trabajo, y situación de tal modo que se adhieren a tu piel. Mientras lees la novela estás viviendo con ellos todos las peripecias a las que la escritora los enfrenta. Hasta los nombres (todos pronunciables) no son al azar sino que te ayudan a recrearlos en tu mente a modo de cliché fotográfico 
La trama comienza con un asesinato, no podía ser de otro modo, con un "modus operandi" característico y que hace pensar que estamos ante un asesino en serie. 
Esta vez, gracias a Dios, no tenemos que andar sobre el hielo, ni asistir a tormentas de nieve, ni transitar por  lugares impronunciables porque está ambientada en Barcelona, en calles muy conocidas de esta ciudad.
Lo primero a lo que se enfrenta Ramona, la protagonista, es a sí misma. 
La autoestima a veces nos juega malas pasadas y en este caso, ser inspectora crea incertidumbre ante las exigencias de un mundo eminentemente masculino. 
Una vez resuelto este duro momento existencial, en el que ayuda  la intervención de su amiga Silvana, psicoanalista, nos adentramos en una búsqueda cuadriculada por las calles barcelonesas. 
Ramona se enfrenta a un asesino inteligente y con grandes deseos de venganza (como todos, unas veces consciente y otras inconsciente) y también, con la ineficacia de la policía cuando se la saca de sus misiones rutinarias. 
Cuando encaras la mitad de la novela comienzas tu propia quiniela intentando averiguar cuál es el asesino, errando una y otra vez; hasta que un giro final, en un jaque al rey, te muestra al asesino en su narcisismo, desafiando a la propia Ramona y precisamente ahí está su perdición.  
Ramona luchará como una jabata, en unas cincuenta últimas páginas de infarto, para salvar lo que es "suyo" y poder llegar hasta el asesino. 
El final tendrás que leerlo... 
La novela está sustentada en buenos planteamientos psicológicos lo que da una gran fuerza a la trama y el tempo es el adecuado para que una vez que te sumerges en la historia no puedas dejar de leer.
Os la recomiendo y me reafirmo en ese merecido  sobrenombre para esta escritora independiente que no debería serlo. 


Entradas populares de este blog

¿Qué sucede cuando el ˝me gusta˝ sustituye al comentario?

Hace mucho tiempo comenté, en este mismo blog, que entrar en la redes sociales era como salir de paseo por tu ciudad. Cuando lo haces, vas a cruzarte con distintos tipos de personas: los desconocidos, con los que no interacciones, pasas a su lado sin inmutarte, sin mirarlos siquiera y sin sentir curiosidad por lo que son y representan; los conocidos, a los que saludas con un gesto de la mano, de la cabeza, con un adiós; los enemigos,  de los que huyes para no entrar en enfrentamiento y los amigos en su más amplio sentido, desde los amigos de la infancia y juventud, a los que hace muchos años que no ves y te alegras cuando te los encuentras, departes durante un rato, le preguntas por la salud, por la familia, en dónde vive, en qué trabaja, cómo les va... y luego te olvidas de ellos, hasta tus amigos (en el amplio sentido del término) que ves a menudo y lógicamente entras en conversaciones más interesantes, que las puramente protocolarias. 
Como decía las redes presentan este mismo patró…

Cuando una novela no te gusta

La palabra gustar, del latín gustare, en su 3ª acepción hace referencia a «agradar, parecer bien»; tiene algunas otras entre las que se encuentran la 6ª, «que se desea, se quiere o se tiene complacencia en algo», o la 4ª, «que al tratarse de una persona se dice de ella que es atractiva». De cualquier forma, empleamos en el lenguaje común la palabra gustar considerables veces, a lo largo del día. En un restaurante es normal que nos pregunten si nos ha gustado la comida; si vamos al cine, al salir, seguro que hablaremos de si nos ha gustado la película; si vamos de compras, solemos preguntar a nuestro acompañante si le gusta la prenda que nos estamos probando, o cuando nos preguntan: ¿te gusta el fútbol? Respondemos sí, no o depende de quién juegue; en mi caso particular solo veo los partidos de la selección española.… Es decir, a lo largo de nuestra vida, nos vamos decantando por aquellas cosas, personas, situaciones…, que nos gustan y, también forman parte de nosotros, todas aquellas …

Cuando destruyen una parte de ti

A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado.  En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario. En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas.  En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DEST…