Ir al contenido principal

Este jueves un relato: Amigos







Reflexiones desde dentro


La amistad, en cualquiera que sea su grado o intensidad, se fundamenta en una relación sobre la base de dar y recibir. Lo hacemos sin darnos cuenta y sin tener en cuenta su repercusión.

El dar engendra el recibir y, el recibir engendra el dar. Esto es lo normal.

Y es, precisamente, por esto que de aquellos que consideramos nuestros amigos esperamos que esa corriente, que va de dar a recibir y viceversa, fluya con energía en ambas direcciones, sin interrupción.

Cuando damos, esperamos ser correspondidos, y no siempre ocurre...
Damos, damos y damos... sin recibir nada. Nos desesperamos, en algunos momentos, porque no recibimos lo que legítimamente creemos que nos corresponde en este juego de la confraternidad.

Pero nada es tan fácil, ni tan lógico. 

Somos humanos, con virtudes y defectos; muchas circunstancias acaecen, que al desconocerlas no podemos  valorar, que llevan a que esa corriente entre tú y yo se rompa.

Sin embargo, cuando la amistad es verdadera, no debemos dejar de dar.

Aunque a veces me digo que soy una tonta y que no tengo arreglo... porque yo soy una de esas que no deja de dar, a pesar de... y no me arrepiento.
Siempre estaré aquí... esperándote.


Dedicado a todos mis amigos

Entradas populares de este blog

¿Qué sucede cuando el ˝me gusta˝ sustituye al comentario?

Hace mucho tiempo comenté, en este mismo blog, que entrar en la redes sociales era como salir de paseo por tu ciudad. Cuando lo haces, vas a cruzarte con distintos tipos de personas: los desconocidos, con los que no interacciones, pasas a su lado sin inmutarte, sin mirarlos siquiera y sin sentir curiosidad por lo que son y representan; los conocidos, a los que saludas con un gesto de la mano, de la cabeza, con un adiós; los enemigos,  de los que huyes para no entrar en enfrentamiento y los amigos en su más amplio sentido, desde los amigos de la infancia y juventud, a los que hace muchos años que no ves y te alegras cuando te los encuentras, departes durante un rato, le preguntas por la salud, por la familia, en dónde vive, en qué trabaja, cómo les va... y luego te olvidas de ellos, hasta tus amigos (en el amplio sentido del término) que ves a menudo y lógicamente entras en conversaciones más interesantes, que las puramente protocolarias. 
Como decía las redes presentan este mismo patró…

Cuando una novela no te gusta

La palabra gustar, del latín gustare, en su 3ª acepción hace referencia a «agradar, parecer bien»; tiene algunas otras entre las que se encuentran la 6ª, «que se desea, se quiere o se tiene complacencia en algo», o la 4ª, «que al tratarse de una persona se dice de ella que es atractiva». De cualquier forma, empleamos en el lenguaje común la palabra gustar considerables veces, a lo largo del día. En un restaurante es normal que nos pregunten si nos ha gustado la comida; si vamos al cine, al salir, seguro que hablaremos de si nos ha gustado la película; si vamos de compras, solemos preguntar a nuestro acompañante si le gusta la prenda que nos estamos probando, o cuando nos preguntan: ¿te gusta el fútbol? Respondemos sí, no o depende de quién juegue; en mi caso particular solo veo los partidos de la selección española.… Es decir, a lo largo de nuestra vida, nos vamos decantando por aquellas cosas, personas, situaciones…, que nos gustan y, también forman parte de nosotros, todas aquellas …

Cuando destruyen una parte de ti

A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado.  En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario. En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas.  En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DEST…