El desánimo corre imparable, como si de un río a punto de desbordarse se tratase, entre los escritores que un día constituimos el autodenominado grupo de escritores/autores independientes. Cuando llegué a las redes sociales como escritora independiente que acababa de publicar en Amazon y buscaba lectores me encontré con parte de la llamada Generación Kindle (pues algunos ya habían publicado con editorial) y con otros muchos, que como yo nos pegábamos a quien nos acogiera en su seno buscando un poco de calor con el que poder combatir el frío de la soledad del escritor novel. Recuerdo con añoranza las interminables sesiones en las que exponíamos en comentarios nuestros miedos, anhelos y desvelos y siempre aparecía una cara amiga que tenía la palabra oportuna para no hundirte en ese mar turbulento que era Amazon y la autopublicación. En aquellos años, os hablo del 2010 constituíamos un grupo más o menos homogéneo de personas con un interés común en el que cada uno aporta...
Blog de María José Moreno