Ir al contenido principal

La última reseña.








No soy mucho de dejar constancia en el blog de las reseñas que van haciendo en los blogs  de mis novela; suelo ponerlas en el apartado correspondiente de mi página web, sin embargo esta creo que se merece un sitio especial porque la ha realizado un escritor que escribe muy bien y además por la originalidad de su enfoque.
Gracias Guillermo 

Dice así:
Bajo los tilos, de María José Moreno
RESEÑA

Siempre me han llamado la atención los best seller. Acabo de terminar “Bajo los tilos”, y mientras leía, trataba de analizar la novela y descubrir aquellos ingredientes que la convirtieron en un best seller en Amazon.

Según Tom Wolfe, famoso escritor de best seller, un libro de comunicación a gran escala debe tener: “Trescientos gramos de construcción escena por escena, un buen puñado de diálogos en su totalidad, tres o cuatro puntos de vista en tercera persona, detalles simbólicos de status de vida…” Esta sería la fórmula mágica. Pero más allá de eso, las novelas que van encaminadas a este género literario (ya que ha terminado constituyendo un género en sí) tratan de buscar un nudo básico, un aspecto importante que busca la sociedad, una cuestión de debate o una temática que despierte la curiosidad universal. Deliberada o intuitivamente, un escritor de este género informa desde el inicio de lo que pretende conseguir un personaje, plantea en los primeros párrafos una cuestión crucial que abre las expectativas del lector, y a partir de ahí trata de mantener abierta la incógnita durante la trama hasta que se retoma la cuestión dramática.

“Bajo los tilos” es una novela que se adentra y explora el universo interior que todos llevamos dentro. La puesta en escena de los personajes tiene tal fuerza y verosimilitud que bien podrían identificarse los lectores con ellos. El despliegue de sentimientos y emociones se desarrolla de una manera tan real, y cuestiona tantas preguntas con su variable de respuestas, que pocas veces se ha visto en una historia de ficción. La escritora nos lleva de la mano hasta lo más profundo del ser humano; nos muestra los miedos, los secretos, los anhelos, los rencores, incluso las maldades que anidan en el alma. Nos desvela los aspectos intimistas con lo bueno y lo malo de una determinada condición, una especie de “Jekylll” y “Hyde” que enturbia o engrandece los valores humanos según se muestre.

La historia comienza cuando Elena, madre de dos hijos y esposa, fallece en un avión rumbo a New York. Su familia no sabía que emprendió ese viaje. Elena guardaba un gran secreto que su hija, María, tratará de averiguar. Pero más allá de la intriga, la novela narra una apasionante historia de amor en el que el destino actuará como un severo juez en unas vidas malogradas.

“Mamá llevaba razón. Somos víctimas de nuestro destino”

La narrativa es sencilla y directa, en la que predominan las frases cortas. A mí me gustan los estilos más elaborados, pero debo reconocer que cada frase es demoledora, impactante, como el efecto de campanadas que posiciona la trama paso a paso. El lector se da de bruces en cada párrafo que hilvana la historia. La autora ha conseguido servirnos en bandeja los acontecimientos sin tener que decirlos, simplemente mostrándolos, tal como nos aconseja el maestro Henry James: “¡No lo digas, muéstralo!”

“La violencia de sus palabras es un puñal que se clava en mi corazón. Me intimida la agresividad que emana de sus palabras, y el rencor que destila su mirada”.

La novela es corta, quizás se pudiera sacar mayor partido a la historia; pero como dijo Juan Ramón Jiménez: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

Y por último, decir que son los lectores los que tienen la última palabra para posicionar una obra en la categoría de best seller, y en el caso de “Bajo los tilos”, muy merecidamente.
Enhorabuena, María José Moreno.

Guillermo Blanes

Guillermo es el autor de la novela "En la otra vida"

Entradas populares de este blog

¿Qué sucede cuando el ˝me gusta˝ sustituye al comentario?

Hace mucho tiempo comenté, en este mismo blog, que entrar en la redes sociales era como salir de paseo por tu ciudad. Cuando lo haces, vas a cruzarte con distintos tipos de personas: los desconocidos, con los que no interacciones, pasas a su lado sin inmutarte, sin mirarlos siquiera y sin sentir curiosidad por lo que son y representan; los conocidos, a los que saludas con un gesto de la mano, de la cabeza, con un adiós; los enemigos,  de los que huyes para no entrar en enfrentamiento y los amigos en su más amplio sentido, desde los amigos de la infancia y juventud, a los que hace muchos años que no ves y te alegras cuando te los encuentras, departes durante un rato, le preguntas por la salud, por la familia, en dónde vive, en qué trabaja, cómo les va... y luego te olvidas de ellos, hasta tus amigos (en el amplio sentido del término) que ves a menudo y lógicamente entras en conversaciones más interesantes, que las puramente protocolarias. 
Como decía las redes presentan este mismo patró…

Cuando una novela no te gusta

La palabra gustar, del latín gustare, en su 3ª acepción hace referencia a «agradar, parecer bien»; tiene algunas otras entre las que se encuentran la 6ª, «que se desea, se quiere o se tiene complacencia en algo», o la 4ª, «que al tratarse de una persona se dice de ella que es atractiva». De cualquier forma, empleamos en el lenguaje común la palabra gustar considerables veces, a lo largo del día. En un restaurante es normal que nos pregunten si nos ha gustado la comida; si vamos al cine, al salir, seguro que hablaremos de si nos ha gustado la película; si vamos de compras, solemos preguntar a nuestro acompañante si le gusta la prenda que nos estamos probando, o cuando nos preguntan: ¿te gusta el fútbol? Respondemos sí, no o depende de quién juegue; en mi caso particular solo veo los partidos de la selección española.… Es decir, a lo largo de nuestra vida, nos vamos decantando por aquellas cosas, personas, situaciones…, que nos gustan y, también forman parte de nosotros, todas aquellas …

Cuando destruyen una parte de ti

A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado.  En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario. En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas.  En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DEST…