Ir al contenido principal

La palabra es patrimonio de todos. Noche de teatro: La lengua Madre








LA PALABRA ES PATRIMONIO DE TODOS


Anoche tuve la oportunidad, no muy frecuente en mi ciudad,  de ver la  obra de teatro La lengua Madre de Juan José Millás, representada por el excelente actor Juan Diego. Disfruté como un enano y ahora que me doy cuenta he utilizado una frase hecha, una de las tantísimas que tenemos en nuestra lengua, para expresar lo bien que lo pasé y de frase hechas va una parte muy divertida del monólogo que este pedazo de actor mantiene durante una hora larga, en el escenario una mesa, una silla, una lámpara, una jarra con agua y un vaso, en sus manos unos folios y las gafas, que se quita y se pone.  
El monólogo, muy inteligente y mordaz, se plantea como una conferencia sobre la gramática y el conferenciante va de un lado para otro manejando las palabras y sus significados, los matices que le damos y que originan malentendidos, giros improvisados para llevar a los espectadores a su terreno, algo a lo que nos tiene acostumbrado el autor de esta obra.  A veces con risas, otras con llanto y con impactantes silencios da un repaso a la decadencia del lenguaje con la introducción de palabras provenientes de los mercados financieros; al fin y al cabo son los que dominan nuestras vidas. 
Quien mejor resume la intencionalidad de la obra es su  autor cuando dice que descubrió de niño que una palabra puede alegrarte el día o estropeártelo, porque había palabras que curaban y palabras que mataban. Las palabras dirigen la vida de los hombres, pues lejos de conquistarlas son ellas las que nos colonizan.

Os dejo un video de muestra y si tenéis oportunidad no dejéis de verla.


Entradas populares de este blog

Cuando una novela no te gusta

La palabra gustar, del latín gustare, en su 3ª acepción hace referencia a «agradar, parecer bien»; tiene algunas otras entre las que se encuentran la 6ª, «que se desea, se quiere o se tiene complacencia en algo», o la 4ª, «que al tratarse de una persona se dice de ella que es atractiva». De cualquier forma, empleamos en el lenguaje común la palabra gustar considerables veces, a lo largo del día. En un restaurante es normal que nos pregunten si nos ha gustado la comida; si vamos al cine, al salir, seguro que hablaremos de si nos ha gustado la película; si vamos de compras, solemos preguntar a nuestro acompañante si le gusta la prenda que nos estamos probando, o cuando nos preguntan: ¿te gusta el fútbol? Respondemos sí, no o depende de quién juegue; en mi caso particular solo veo los partidos de la selección española.… Es decir, a lo largo de nuestra vida, nos vamos decantando por aquellas cosas, personas, situaciones…, que nos gustan y, también forman parte de nosotros, todas aquellas …

Cuando destruyen una parte de ti

A veces las circunstancias que te acompañan por la vida —dependiendo del temple afectivo que tengan— te hacen tu tránsito por ella, más fácil o, como en esta semana, bastante complicado.  En medio, como decía, de una dura semana han ocurrido dos sucesos que me han sacudido un poco mi panorama literario. En mi email había dos mensajes uno encima del otro. En el primero, algo frecuente pero que me sigue haciendo mella, que no me deja indiferente y contra el que continúo sin armas con las que atacar. Google me alertaba, una vez más, de que mi novela Bajo los tilos, aparecía en una  página de descargas llamada La Cantera de las descargas.  En el segundo, Penguin Random House, me comunicaba que tras la compra de ediciones B, se procederían a trasladar los stocks de libros a unos almacenes en Barcelona pero  se había hecho un análisis sobre mi novela Bajo los Tilos y después de dejar ejemplares suficientes para abastecer el mercado 18 menes, el resto, un total de 800 ejemplares serian DEST…

Mis lecturas 2018

Mis lecturas 2018


Lo que aquí escribo no son reseñas, solo mi impresión particular como lectora.
MARZO


«Inspector Solo» de David Jiménez «El Tito»
Conocí al Inspector Marcial Lisón, el protagonista de esta entrega, en la primera novela del autor «Muertes de sobremesa» y ya me pareció un personaje potente, con el que poder mantener una serie, como así parece que es la idea de David Jiménez. 
En esta ocasión el inspector se enfrenta al asesinato de una prostituta rumana, Saha, y a su miedo de poder estar relacionado con él, de alguna manera. De nuevo, encontramos a Zoe Ochoa, su compañera y mejor aliada en el trabajo, pero que esta vez se convierte para el inspector en una nueva fuente de preocupación, por una relación que mantiene. 
Una novela muy actual en la que nos adentramos en un caso, cuyo entramado se va complicando por los numerosos frentes que tiene abiertos y que nos llevan de un lado a otro intentando saber quién será el responsable de esa muerte. 
Sin duda lo fuerte de la novela v…