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Este jueves un relato: Colores






Amarillo

Genaro se enamoró de aquellas gafas de cristal amarillo. El óptico lo animó a comprarlas asegurándole que cuando se las pusiera vería el mundo de forma diferente. Escéptico al principio, siguió las instrucciones al pie de la letra: debía colocárselas sólo durante pocos segundos hasta acostumbrarse. Él, obediente, así lo hizo. Cada vez más ansioso, aguardaba a que se produjera el tan deseado cambio.
Un día, cuando menos lo esperaba, al mirar por sus cristales amarillos, contempló con estupor que el color de su mundo se había transfigurado. Fue hasta la ventana; el sol, amarillo como los cristales, refulgía con intensidad, iluminaba tanto que las sombras habían desaparecido. A salir al pasillo comprobó que los rostros amarillentos de las personas irradiaban una alegría extrema; hasta él, siempre miedoso, inseguro y apocado se percibía distinto. Con sus nuevas gafas de cristales amarillos se sentía el rey de ese nuevo universo. Entonces supo que era verdad, que se  había producido el cambio; era testigo del nacimiento de un mundo diferente, justo lo que anunciaba la publicidad de aquellas lentes. Con ellas podía enfrentarse a todo y a todos, por ello decidió no quitárselas nunca.
            —¡Genaro! ¿Otra vez con las gafas amarillas?¡Te he dicho mil veces que no te quiero con ellas en la cama que te puedes marear! Quítatelas y prepárate que el psiquiatra pasará a verte en pocos minutos.

Más colores en el The Daily Planet's bloggers

Este relato es uno antiguo corregido y revisado. 
            

Comentarios

Lois y Clark ha dicho que…
Bienvenida a los colores!!!

gracias por participar.

Nada es verdad...nada es mentira....

besos x 2
Encarni ha dicho que…
Jajaja, era uno de tus pacientes, que gracioso. Bueno dame una cita a también que yo las quiero probar, anda....

Un abrazo amarillo :)
ibso ha dicho que…
Es lo que tiene intentar ver el mundo de forma diferente a todos los demás: puedes terminar en el manicomio.
Un abrazo
Carmen Andújar ha dicho que…
Si se sería pudiera cambiar el mundo sólo cambiándote de gafas, sería estupendo<, pero no hay nada tan fácil a no ser que estés loco.
Muy buena reflexión
Un abrazo
Neogéminis ha dicho que…
jejeje inesperado final para un texto tan "amarillo" como divertido!
=)
Natàlia Tàrraco ha dicho que…
No lo veo tan locura ¿y si fueran verdes o azules los cristales? El amarillo para los actores trae mala suerte, quizás a Genaro también, un mundo de chinos, triunfa la icterícia, jejeje.
Me he divertido, aplauso María José.
mario gomez garrido ha dicho que…
No me importaría verlo todo amarillo, siempre y cuando pudiera cambiarme de gafas de vez en cuando...muy divertido el relato. Un saludo.
Rochies ha dicho que…
hace un año aproximadamente, una gran amiga, argumentó que yo al paisito (Uruguay) lo veía naranja, gracias justamente a mis gafas, y para demostrármelo, tomó una fotografía del paisaje a través de esos lentes que eran parte integrante de la foto. Todo el entorno sin embargo era de odiosa luz blanca :(
Me identifiqué enormemente con el personaje de tu relato :)
Cecy ha dicho que…
A mi el loco me cae sumamente simpático, en su mundo amarillo es feliz y ve felicidad.
:) Que envidia.

Siempre me sorprendes con los finales.

Abrazo en colores.
Beatriz ha dicho que…
Y si los locos somos aquellos que sólo vemos la vida tal y como nos la muestran?
Algunos nos negamos hasta los matices. Sin intentar siquiera la experiencia de imaginarlos.

Muy buen relato. Para seguir pensando
Fabián Madrid ha dicho que…
Bonitas gafas y bonito color, el problema es tener solo un par y de un solo color. Un beso
Gastón Avale ha dicho que…
Jaja pobre genaro... Un poco loco, y un poco normal... Los mundos nuevos son para los que saben ver. Un beso!
Teresa Oteo ha dicho que…
Pues yo quiero tener las gafas de Genaro, pero de diferentes colores, como dice Fabián.
Todo es tan relativo; nada es verdad ni es mentira todo es según el color del cristal con que se mira :)
Un beso, madrijuevera.
San ha dicho que…
Noo estaria mal teneer una buena colección de gafas de todos los colores, así cada día se vería diferente. Bien por Genaro y sus gafas amarillas.
Hora por favor, para mi....
Un abrazo.
Lupe ha dicho que…
Y yo que ya te iba a preguntar por el nombre de esa óptica...

Me ha divertido tu relato. La verdad es que al paso que vamos, más de uno va a terminar viendo todo amarillo, como tu Genaro.

Un abrazote.

Lupe
Mar ha dicho que…
Con leer tu relato en color amarillo, he tenido bastante. ¡Como para ponerme yo unas gafas amarillas! Estaría mareada en 0.0 segundos.

Bss.
Cristina Piñar ha dicho que…
Pues si Genaro es feliz así, bienvenidas sea las gafas amarillas. Ojalá existieran unas de esas que te hicieran ver todo con alegría y optimismo, sin duda, nos iría mucho mejor. Buen relato. Un beso.
José Vte. ha dicho que…
Él, con sus gafas puestas era la mar de feliz, podía ver el mundo de color rosa, digo amarillo, lástima que la realidad le estropeara una fantasía tan agradable. Un divertido relato con final inesperado.

Un abrazo
Anónimo ha dicho que…
La locura de Genaro es considerar que el mundo es monocromático. No me extraña nada que acabara siendo paciente de un psiquiatra.
Tendré sumo cuidado cuando tengo que acudir al óptico, no sea que me venda las innumerables ventajas de unas gafas coloreadas.
Un abrazo.
Alfredo ha dicho que…
Mª José, ¿Era Genaro o "Genalo"
Porque allí, todo es amalillo...

Muy bueno.
Besos
Sindel ha dicho que…
En esa necesidad de huir de los colores reales y ver el mundo de un solo color hay algo mucho más profundo como lo muestra el final de tu relato.
Personalmente elegiría otro color para no encandilarme tanto.
Un abrazo enorme.
PEPE LASALA ha dicho que…
Dicen que el color amarillo es "gafe", pero yo no hago caso y es uno de los más bonitos, porque da mucha luz. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/
Maria Liberona ha dicho que…
jajaja... genial relato me ha encantado... muy ingenioso
juliano el apostata ha dicho que…
ahora comprendo el porqué los bitels hicieron una gran canción: HABÍAN IDO AL MÉDICO A POR GAFAS, ESTAS ERAN AMARILLAS Y DECIDIERON CANTAR AQUELLO...DE COMPONER AQUELLO DE EL SUBMARINO YELOWWWWW AMARILLO SUBMARINE...
medio beso, psiquiatra bonita....adjetivo dicho sin gafas, de las morenas, que conste.
Lola Polo ha dicho que…
Jejeje, me gustó Genaro y su mundo amarillo.

Un abrazo

Lola
Toni ha dicho que…
La verdad a mi Genaro no me parece menos cuerdo, o más loco, que muchos de los que estamos fuera. Buen relato!
Juan Carlos ha dicho que…
Una vez me regalaron unas gafas con cristales amarillas, para mejorar la vista de noche, dijeron.
Anda que si las hubiera usado ... ¡como Genaro! ¿Viendo una realidad diferente?
Buen relato y buen giro final.
Besos.
casss ha dicho que…
No me prestará Genaro los lentes. Aquí hoy está todo grisssss. Me gusta, pero después del azul intenso de ayer que ya se extrañaba mucho por estas latitudes, otra vez el gris? Si no me los presta se los robo!

Me encantó leerte amiga maga!

besos

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