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El retorno (y no del Jedi)


Ya estoy en casa, lo que significa que aún me quedan muchos días de cuarenta y muchos grados.

El retorno me impidió participar esta semana en los sábados literarios de Mercedes, pero me ha permitido, una vez que he conseguido aclimatarme y poner en orden lo que traía, pasearme por los distintos blogs. He de decir que he disfrutado leyendo tranquilamente lo que los distintos viajer@s han comentado acerca de lo que supone tener y mantener un blogs y lo que más me ha gustado es que mucho de lo que yo hubiera escrito (en el caso de poder hacerlo) lo he visto reflejado en las distintas entradas. Es decir, coincido en las apreciaciones y quizás eso sea lo que en definitiva nos une.


¿Que queda ahora...? Reintegrarse o morir en el intento.

Hay por ahí un "concepto" muy controvertido pero cada vez más extendido que hace referencia a la "depresión postvacacional".

En realidad no es una enfermedad, aunque muchos (no sabemos motivados por qué... o quizás sí...) quieran incluirla en el listado de las enfermedades psiquiátricas.

Estaríamos hablando de: Un proceso emocional normal, más o menos negativo en cuanto que se relaciona con la satisfacción personal que cada uno obtenemos del trabajo.

Pienso que lo importante es lo que he puesto en negrita. Ahí está la clave.

La depresión vendría no por la vuelta de vacaciones sino por una depresión, no por volver de vacaciones, "sino por su incorporación a un medio hostil, agresivo, no solidario ni satisfactorio".

De una u otra forma, los entendidos coinciden que en una persona que esté sana previamente, en quince días se ha superado este periodo de adaptación...otra cosa es aquel que previamente ya estaba deprimido, que contribuirá a increnetar su estado depresivo con una intensa apatía, cansancio, tristeza....

A mí mi trabajo me encanta y como me encuentro en el primer caso (o eso espero...) de aquí a dos semanas habré superado mi periodo de adaptación y ya estaré en plenas facultades físicas y mentales. Lo que significa que seguiré con mi labor habitual de trabajadora, madre, esposa , escritora ...y demás roles que se me puedan adjudicar, siempre cumpliendo con total eficiencia, como debe ser.

Mientras pasan esos quince días puedo permitirme estar como se dice en mi tierra, haragana, que según el diccionario de la RAE , es un adjetivo y que significa "Que rehúye el trabajo". Mejor este significado que el que le dan en Cuba y Venezuela "Utensilio para fregar el suelo que consta de un palo horizontal con una goma y de un palo vertical con el que se maneja....¡ja! ¡ja! ¡ja!

Espero que todos tengan un feliz retorno y que sigamos por aquí, pasando buenos momentos en este Lugar de encuentro.

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